Fundación Amén Cominicaciones2023-10-282023-10-282023-10-08http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/142https://drive.google.com/file/d/1Dakvukk0Gy3ucBBmQmxXORHfT640rxE6/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES La alegoría que nos presenta hoy la parábola evangélica de la vid, tiene una clara interpretación, Dios es el dueño de la viña, el pueblo de Israel es la viña, la finca como tal, los labradores son las autoridades religiosas de Israel, los trabajadores enviados por el dueño de la viña, son los profetas que por siglos hablaron al pueblo de Dios, el Hijo es Cristo, la muerte del Hijo es el anuncio profético y el destino que le espera Jesús, y la piedra angular es el Hijo mesías desechado por las autoridades de Israel. Reconocemos en esta parábola, en esta alegoría evangélica, tres grandes verdades para nuestra vida. La primera, somos cultivados por Dios con esmero y dedicación, se sembró con amor la vid en la finca, se rodeó con una cerca, se cavó el lagar donde se macera la uva, se construye la casa del mayordomo. Todos estos detalles nos hablan del exquisito amor, con el que Dios adorna nuestra vida el viñedo, de carismas, de talentos, de cuidados, de amor solícito. Nunca lo olvides, tú eres una obra preciosa del amor de Dios, Dios no nos crea en serie, nos crea en serio, somos importantes para Él, somos sus hijos muy queridos, ha cultivado nuestra existencia dándonos unas capacidades, una familia, una salud, una formación laboral, una formación académica para desempeñarnos en la vida. Pero hay una segunda verdad, a veces no damos la respuesta esperada por Dios. Nuestra respuesta a la manera de los trabajadores o de los labradores del viñedo, es la esterilidad, no dar los frutos, es la dureza de corazón, bien por ambición, bien por codicia de la propia vida que nos lleva a apropiarnos del viñedo, olvidando que nuestra existencia es prestada, se nos da el día de nuestra concepción y se nos pide el día de nuestra muerte. Claramente en estos labradores se ve la ingratitud con quien los contrató, con quien los llamó a la viña, de alguna manera hay maldad, hay signos de muerte. Y hoy reconocemos en nuestra vida, ¿hasta qué punto hemos actuado?, ¿hemos vivido con sabiduría o por el contrario, con insensatez?. A veces escucha uno como sacerdote, que las personas espontáneamente te dicen, padre, he perdido años preciosos de juventud, no sabía lo que hacía, vivía como un loquito en mis años pasados, ahora que tengo claridad, que tengo discernimiento, me doy cuenta cómo despilfarré, desaproveché, malgasté mi vida. Pero hay una tercera y fundamental enseñanza, y es que Dios nos ha llamado a la vida para dar frutos. No tiene sentido una finca, un viñedo, si no es en función de los frutos, los frutos de una nueva vida, los frutos que nacen de un corazón abierto que acoge la gracia de Dios, los frutos de un corazón bondadoso con recta intención y frutos de un corazón confiado, dócil, obediente, que se deja conducir por el buen Dios. Hoy te invito, no te dejes podrir dentro del árbol, no dejes de producir frutos en tu vida, no vivas en ese encerramiento cómodo ciertamente pero estéril, que hace de tu existencia un tiempo de eterna insatisfacción; la vida es grande cuando la damos a los demás, la vida es hermosa cuando la vivimos como entrega y servicio a los otros. Hoy, en esta sociedad del bienestar, se nos ha olvidado el bien ser, como decíamos en otra reflexión sobre el evangelio, es más importante el bien ser interior, que el bien estar exterior. Hoy le estamos apuntando a una felicidad artificial, externa, que no es capaz de llenar el corazón humano. Señor, gracias por este evangelio, gracias por permitirme descubrir que con tanto amor has cultivado mi vida, que quizás no he dado los frutos esperados y que al final de mi existencia, con lo único que me presentaré ante ti en la vida eterna, es con el amor y los frutos de justicia y misericordia, que haya entregado a los demás. Que el Señor te bendiga en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 21, 33-43 Primera lectura del día de hoy Del libro de Isaías 5,1-7: La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel. Voy a cantar en nombre de mi amigo un canto de amor a su viña. Mi amigo tenía una viña en fértil collado. La entrecavó, la descantó, y plantó buenas cepas; construyó en medio una atalaya y cavó un lagar. Y esperó que diese uvas, pero dio agrazones. Pues ahora, habitantes de Jerusalén, hombres de Judá, por favor, sed jueces entre mí y mi viña. ¿Qué más cabía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? ¿Por qué, esperando que diera uvas, dio agrazones? Pues ahora os diré a vosotros lo que voy a hacer con mi viña: quitar su valla para que sirva de pasto, derruir su tapia para que la pisoteen. La dejaré arrasada: no la podarán ni la escardarán, crecerán zarzas y cardos; prohibiré a las nubes que lluevan sobre ella. La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel; son los hombres de Judá su plantel preferido. Esperó de ellos derecho, y ahí tenéis: asesinatos; esperó justicia, y ahí tenéis: lamentos. Salmo del día de hoy Salmo 80/79, 9.12.13-14.15-16.19-20: La viña del Señor es la casa de Israel. Sacaste una vid de Egipto, expulsaste a todos los gentiles, y la trasplantaste. Extendió sus sarmientos hasta el mar, y sus brotes hasta el Gran Río. ¿Por qué has derribado su cerca para que la saqueen los viandantes, la pisoteen los jabalíes y se la coman las alimañas? Dios de los ejércitos, vuélvete: mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña, la cepa que tu diestra plantó, y que tú hiciste vigorosa. No nos alejaremos de ti: danos vida, para que invoquemos tu nombre. Señor Dios de los ejércitos, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve. Segunda lectura del día de hoy Flp 4, 6-9: Poned esto por obra, y el Dios de la paz estará con vosotros. Hermanos: Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y sú­plica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Finalmente, hermanos, todo lo que es verdadero, noble, justo, pu­ro, amable, laudable, todo lo que es virtud o mérito, tenedlo en cuenta. Y lo que aprendisteis, recibisteis, oísteis, visteis en mí, ponedlo por obra. Y el Dios de la paz estará con vosotros. Evangelio del día de hoy Mt 21, 33-43: Arrendará la viña a otros labradores. En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancia­nos del pueblo: -«Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labra­dores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labra­dores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: «Ten­drán respeto a mi hijo.» Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: «Éste es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia.» Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aque­llos labradores?» Le contestaron: -«Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la vi­ña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.» Y Jesús les dice: -«¿No habéis leído nunca en la Escritura: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente»? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.» Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.AmorEntregaFrutosGenerosidadMisiónObra preciosaPropuesta de DiosVidaBibliaEvangelio¡Se te ha dado la vida para dar frutos!Frutos en la vida