Fundación Amén Comunicaciones2024-02-222024-02-222024-02-18http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/282https://drive.google.com/file/d/1dgr3JxxA5ny9dTHTTMW7GFZ6NNYn3Dec/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Iniciamos en firme una nueva Cuaresma, un tiempo de gracia que nos llevará a prepararnos por la escucha de la Palabra de Dios, de la oración y del ayuno material y sobre todo espiritual, (ayunar del pecado), nos ayudará al centro de la vida cristiana, a vivir la Pascua del Señor, el paso de Dios por nuestra vida, llevándonos de la muerte interior, la muerte espiritual en la que viven millones de personas, a la vida nueva que sólo nos puede dar Jesús. En este primer domingo de Cuaresma, de la mano del evangelista san Marcos, encontramos enseñanzas muy especiales a propósito del llamado: “Evangelio de las tentaciones de Jesús, en el desierto de Judea”. La primera enseñanza la encontramos, cuando nos dice el evangelista Marcos: “Que el espíritu, nada menos que el espíritu, empujó a Jesús al desierto”. Es allí, en el desierto, el lugar del silencio, el lugar de la soledad, el lugar de la sequedad, de la sed eterna, donde Jesús es precisamente tentado; pero llama la atención, que sea el espíritu el que conduzca al Hijo de Dios al desierto, como indicándole que Él tiene que enseñar a la humanidad entera, que la tentación es parte de la condición humana, que nadie en esta tierra pasa por el mundo sin ser tentado. Y no hablamos de las tres tentaciones clásicas de las que nos hablan los otros evangelistas, Mateo y Lucas, sino que decimos que hay tantos tipos de tentaciones como personas u hombres y mujeres, existen en este planeta. En el fondo, si bien hay formas universales de tentación, cada uno es tentado de manera particularísima en su psiquismo, en sus pensamientos e ideas, en sus emociones y sentimientos, y siempre la acción del tentador es apartarnos de Dios y del proyecto, el plan de Dios, plan de felicidad y plenitud, plan de vida abundante para nuestra vida. Por eso, Jesús sacó fortaleza, sabiduría, mas confianza en el Padre Dios, más allá de las tres tentaciones universales que nos relatan los evangelistas. Hoy aprende que a lo largo de tu vida serás tentado, pero pedimos como lo rezamos cada día en la oración del Señor: “No me dejes caer en la tentación”, que es muy distinto de no me dejes tener tentaciones. Hay tentaciones tan disímiles, desde aquellas que pasan por la soberbia personal a alimentar nuestro orgullo y hacernos sentir el centro del universo, hasta aquellas tentaciones que nos llenan de miedo, desánimo, desesperanza y nos hacen creer equivocadamente, que Dios nos ha abandonado, que ya no está con nosotros, lo cual es una total falsedad. Nos dice en un segundo momento, que Jesús se queda en el desierto 40 días siendo tentado por satanás; los 40 días es el tiempo simbólico de una vida entera. Jesús es tentado al comenzar su vida pública, de alguna manera es tentado por el apóstol Pedro cuando le dice: “Tú no puedes sufrir, a ti no te puede pasar la pasión, la crucifixión”, y es cuando Jesús, con severidad y claridad, reprende al apóstol Pedro y le dice: “Apártate de mí, satanás, que piensas como los hombres, no como Dios, no pretendas apartarme, desviarme del camino de mi Padre Dios”. Luego encontraremos al final de su vida, horas antes de morir, como Jesús es tentado en Getsemaní, pidiéndole al Padre Dios: “Aparta de mí este cáliz, este destino de sufrimiento”, pero luego recapacita y con gran confianza dirá: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”. Hoy piensa si el mismo Hijo de Dios fue tentado tantas veces, qué no pasará contigo y conmigo, pobres hombres, seres humanos de a pie. Sin embargo, cuando la tentación es superada, vencemos, cuando la tentación es vencida, somos más sabios, más fuertes, con más inteligencia espiritual, y la fe se ha purificado; por eso el Señor permite, no quiere, pero permite la tentación en la vida del ser humano para sacar los mejores resultados, recordando lo que dice san Pablo: “Todo sirve para el bien de aquellos que aman a Dios, aun las tentaciones y a veces su fruto doloroso, el pecado que nos deja en tristeza, en soledad, en división y ruptura interior”. Pero finalizamos con una tercera idea que trae el evangelio de hoy, Jesús después de vivir en el desierto por 40 días, el tiempo necesario para ser probado, el tiempo necesario de una vida; nos dice que marcha a Galilea, (la región más fértil de Israel), y proclama la inminente llegada del Reino de Dios. En efecto, afirmará: “Se ha cumplido el tiempo, se acerca el reinado de Dios” y nos pide dos actitudes de preparación: “Conviertan su corazón, ábranlo al amor divino y crean en el evangelio viviente que es el mismo Jesús”. Hoy, 2000 años después se nos pide al iniciar esta Cuaresma: ¡Cambia tu manera de pensar, cambia tu manera de relacionarte, cambia tu manera mundana, vanidosa, superficial, materialista de ver la vida y cree en el modelo perfecto de humanidad, el camino cierto para ser feliz como hombres y mujeres! Creen en Jesús, que es el gran evangelio viviente, el evangelio encarnado en la manera en que Jesús amó y sirvió, en la manera en que Jesús fue libre de afectos humanos, de bienes materiales y libre frente a su ego, frente a su propia imagen; en la manera en que Jesús perdonó y entregó la vida, hay un pleno camino de plenitud y de felicidad, y aunque no está exento de cruz, allí está la verdad profunda del hombre. Este es el mensaje del evangelio, esta es la buena noticia que anuncia la Iglesia por 2000 años, esta es la invitación para apropiarnos de la vida nueva que sólo el Señor nos puede dar. Que el Señor te bendiga abundantemente en este primer domingo de Cuaresma, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Marcos 1, 12 – 15 En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: -«Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.» Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.Acción del tentadorApartarte de DiosCondición humanaDesiertoFeInteligencia espiritualPlenitudProyecto de felicidadProyecto de plenitudSer fuerteSer más sabioVencer la tentaciónBibliaEvangelioNo me dejes caer en la tentación!La tentación