Fundación Amén Cominicaciones2023-10-292023-10-292023-10-15http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/150https://drive.google.com/file/d/1BFFaydO8OrrlTFrYZhDbihcfDSoSsB9u/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES “Muchos son los llamados pero pocos realmente son los escogidos”, señalará la parte final del evangelio que hoy nos presenta la liturgia de la Iglesia. En la misma línea de los evangelios dominicales precedentes, de alguna manera reconocemos, que el hombre se excluye del reino de los cielos por su propia decisión; lo vemos en la imagen de los hijos que aceptan o rechazan el ir a trabajar en la finca o viñedo de su padre, lo vemos en la imagen de los labradores que deciden ellos mismos en libertad, aceptar o no, dar frutos a los trabajadores enviados por el dueño de la viña, y lo vemos hoy en el evangelio, donde son los comensales invitados al gran banquete del reino de los cielos, quienes deciden libremente acoger o rechazar la invitación al banquete. Y es que Jesús nos presenta el misterio, la dimensión del reinar de Dios, de la obra de Dios en los hombres, a través de unas maneras muy simples que reconocemos acá, sobre todo como un don gratuito. Dios nos invita a su reino no por mérito de nuestra parte, sino por pura gratuidad, regalo libre del Padre Dios, es una iniciativa que siempre parte de su lado, nos invita a este banquete eterno prefigurado en nuestra Eucaristía de cada día, que a veces no alcanzamos a valorar lo suficientemente. Pero nos indica también que este banquete es para todos, no invita a unos separando a otros, el Señor llama a la salvación a todos, persevera enviando criados y más criados a los cruces de caminos, de alguna manera señalando que no hay privilegiados u hombres o mujeres de primera y segunda categoría, no se cansa de invitar al hombre a la conversión, a buenos y malos, a disfrutar de las maravillas del reino de los cielos significado en un banquete de novios. Reconocemos también que el hombre, a veces vive tan ocupado en los asuntos de sus negocios, de sus tierras, que desprecia a Dios, a veces maltrata o ignora a los enviados de Dios y a veces pretende colarse en el reino de los cielos, en el banquete, sin el traje de fiesta, el traje adecuado (esto es sin la gracia, la justicia de Dios, que debe de haber en todo hombre). Saquemos enseñanzas para nuestra vida. La primera, Dios no excluye a nadie de su reino, Dios nos invita permanentemente a los hombres a la salvación, es el hombre que se auto excluye por su libertad bien o mal usada, es el hombre el que se niega la posibilidad de acceder a la vida eterna. Está libertad bien o mal usada, genera consecuencias definitivas para nuestra vida. Hoy, cuando escuches este mensaje, siente que el Señor te habla, te convoca, te dice, haz un alto en el camino, renueva tu vida, detén esta situación anómala que te divide el alma, que te pone mal con tu matrimonio o familia. Una segunda conclusión, es que Dios es de una paciencia infinita para con el hombre, su buena voluntad no se detiene y siempre está abierto al hombre que no cierra su corazón. Dios no se cansará de buscarte, mira tu historia y descubrirás que en distintas situaciones y momentos históricos de tu vida, Dios a partir de personas, a partir de episodios o circunstancias concretas, a partir de una Eucaristía, de una charla, de una reflexión que escuchas en redes sociales, el Señor te llama, te llama pacientemente, amorosamente, incansablemente. Terminamos con una tercera y última conclusión, y es que reconocemos que mis decisiones acertadas o equivocadas, han marcado para bien o para mal mi vida en todas sus etapas. Hoy reconozco, que mis decisiones del pasado marcan mi presente y con toda seguridad mis decisiones del presente, marcarán mi futuro. Señor, dame la sabiduría, dame la asertividad, dame la claridad para tomar buenas decisiones. ¿Me paso en el mundo ocupado en negocios, en relaciones humanas desgastantes, estresantes, en tantas situaciones personales que no son relevantes para la vida? Señor dame la sabiduría, de tomar la decisión, de acoger la invitación al banquete del reino de los cielos, de decirte sí, Señor, te sigo, acepto tu invitación a convertir mi corazón, a renovar mi existencia y a esperar con verdadero anhelo el reino de los cielos. Que el Señor te bendiga en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 22, 1-14 Primera lectura del día de hoy Isaías 25, 6-10a: El Señor preparará un festín y enjugará las lágrimas de todos los rostros. Aquel día, el Señor de los ejércitos preparará para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares enjundiosos, vinos generosos. Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el paño que tapa a todas las naciones. Aniquilará la muerte para siempre. El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros, y el oprobio de su pueblo lo alejará de todo el país. -Lo ha dicho el Señor-. Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; celebremos y gocemos con su salvación. La mano del Señor se posará sobre este monte.» Salmo del día de hoy Salmo 22, 1-3a.3b-4.5.6: Habitaré en la casa del Señor, por años sin término. El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mi, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. Segunda lectura del día de hoy Filipenses 4, 12-14.19-20: Todo lo puedo en aquel que me conforta. Hermanos: Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo: la hartura y el hambre, la abundancia y la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en com­partir mi tribulación. En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con mag­nificencia, conforme a su espléndida riqueza en Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Evangelio del día de hoy San Mateo 22, 1-14: A todos los que encontréis, convidadlos a la boda. En aquel tiempo, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo, diciendo: -El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados encargándoles que les dijeran: tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda. Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: -La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: -Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta? El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: -Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.AmorosamenteAsertividadBuenas decisionesClaridadConversiónEscuchar a DiosLlamado de DiosSabiduríaVida eternaBibliaEvangelio¡Muchos son los llamados, pocos los escogidos!Llamado de Dios