Fundación Amén Comunicaciones2024-04-092024-04-092023-05-02http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/391https://drive.google.com/file/d/1Idm3pGpVuixUKaefsgnLp8UkZ3UtUzdc/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES El evangelio de san Juan, en la línea de los evangelios precedentes, nos habla de Jesús buen Pastor y sin embargo, los interrogantes del pueblo judío, de la audiencia que le escuchaba en el sentido de cuestionarlo si realmente es el Mesías, el líder salvador que el pueblo de Israel esperaba, Jesús reconoce la terquedad de su audiencia y simplemente los interpela diciéndoles: “Si no me creen a mí, crean a las obras que hago en nombre de mi Padre Dios, esas obras dan testimonio de mí”. Esto me lleva a mí a pensar, cuántas personas cuestionan hoy la Iglesia, y uno se pregunta ¿cuántas obras ha hecho la Iglesia en 2000 años de cristianismo?, ¿cuántos centros de salud?, ¿cuántas leproserías atiende en un continente pobre como África?, a ¿cuántas personas ancianas?, a ¿cuántos niños abandonados atiende la Iglesia en sus obras de caridad?, ¿cuántos colegios y escuelas ha abierto donde el sector privado, simplemente por un tema de rentabilidad, no abriría una institución educativa?, ¿cuántos misioneros hay en las selvas, en lugares alejados, donde ni siquiera el mismo estado llega?; ¿cuánto se ha sembrado en valores humanos de convivencia, de respeto, de solidaridad, de justicia?, ¿cuántos matrimonios se han arreglado?, ¿cuántas parejas de alguna manera han encontrado sustento en la vida porque alguien dentro de la Iglesia católica les ha ayudado en su vida material, en su vida espiritual?; 2000 años de historia no se pueden desconocer. Sin embargo, hoy encontramos que se volvió hábito criticar la Iglesia, denigrar de ella, silenciar sus obras inmensas de caridad, de justicia y de misericordia, y magnificar sus errores que ciertamente los hay. Hoy la Iglesia tendría que decir como Jesús hace 2000 años, si no me creen a mí como anunciadora del cristianismo, crean en la Iglesia por lo menos, por las obras que por 20 siglos se han realizado: por las obras de caridad, por los valores universales, por la educación, por la salud, por toda la caridad y la compasión que se ha sembrado en tantos hombres; la verdad, es que, si el cristianismo fuera una mentira, no se habría sostenido por 2000 años. Hoy Jesús nos invita a que miremos las obras, a que no cerremos el corazón y que de alguna manera no vivamos de espaldas a Dios. Pero también hay un segundo aspecto que nos señala Jesús en el evangelio de este día, muestra la profunda unidad que hay entre Él y el Padre Dios, y de alguna manera con esto, manifiesta el gran secreto de su vida, y si se quiere de sus frutos evangelizadores, su profunda comunión, su profunda unidad con el Padre Dios. Hoy, cuando a veces te desanimas, te desesperanzas, te invito simplemente a que digas como Jesús: “Soy uno con Él”, como Jesús decía, “Soy uno con El Padre Dios”. Cuando Jesús mora en tu espíritu, cuando Jesús vive en tu vida, créeme, tendrás más fortaleza, tendrás más lucidez, tendrás más esperanza para manejar los problemas de la cotidianidad; la clave es sencilla, únete a Jesús, sé uno con Él y vivirás la vida con más esperanza. Que el Señor te bendiga en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Juan 10, 22-30 Lectura del día de hoy Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (11,19-26): En aquellos días, los que se habían dispersado en la persecución provocada por lo de Esteban llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin predicar la palabra más que a los judíos. Pero algunos, naturales de Chipre y de Cirene, al llegar a Antioquía, se pusieron a hablar también a los helenistas, anunciándoles la Buena Noticia del Señor. Como la mano del Señor estaba con ellos, gran número creyó y se convirtió al Señor. Llegó la noticia a la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho, y exhortó a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño; como era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe, una multitud considerable se adhirió al Señor. Más tarde, salió para Tarso, en busca de Saulo; lo encontró y se lo llevó a Antioquía. Durante un año fueron huéspedes de aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez llamaron a los discípulos cristianos. Palabra de Dios Salmo Salmo del día de hoy Salmo (87) 86,1-3.4-5.6-7 R/. Alabad al Señor, todas las naciones Él la ha cimentado sobre el monte santo; y el Señor prefiere las puertas de Sión a todas las moradas de Jacob. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios! R/. «Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles; filisteos, tirios y etíopes han nacido allí.» Se dirá de Sión: «Uno por uno todos han nacido en ella; el Altísimo en persona la ha fundado.» R/. El Señor escribirá en el registro de los pueblos: «Éste ha nacido allí.» Y cantarán mientras danzan: «Todas mis fuentes están en ti.» R/. Evangelio del día de hoy Lectura del evangelio según san Juan 10, 22-30: Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban: «¿Hasta cuando nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente.» Jesús les respondió: «Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mí. Pero vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.» Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.Cerrar el corazónEsperanzaFortalezaFrutosIglesiaJesúsLucidezObrasPermanecerSer uno con JesúsUnión con DiosVida¡Permanece en unidad con Jesús!¡Yo y el Padre somos uno!Animation