Fundación Amén Comunicaciones2024-07-302024-07-302024-07-16http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/623TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Saludamos con inmensa alegría, a todas aquellas personas que tenemos una devoción especial por la Virgen Santísima, en una advocación tan querida como Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de Monte Carmelo, a Ella le pedimos su valiosa intercesión para que ilumine, acompañe y cuide nuestros pasos en el camino de la vida. Que gran regalo ha dado Jesús a la humanidad, en la presencia magnífica e intercesora de la Santísima Virgen María, sea la advocación que nosotros en el corazón más queramos. Hablemos ahora de las lecturas que nos presenta la liturgia de este día y en concreto del profeta Isaías, quien en tiempo de guerra invita al rey de Judá, Acaz, más allá de la turbación que hay en su corazón, a no tener miedo, a conservar la calma y a no desfallecer ante la persecución y la bravuconería de reyes de pueblos vecinos, a los que el profeta llama despectivamente: “Cabos de tizones humeantes” y le prometerá al rey Acaz: “No ocurrirá, ni se cumplirá la amenaza de los enemigos del pueblo o del reino de Judá”. Y concluirá con una frase que nos pone a todos a pensar: “Si no creemos en las promesas de Dios, no sobreviviremos”. En esta misma línea encontramos el salmo responsorial, cuando como asamblea litúrgica respondemos: “Dios ha fundado su ciudad para siempre”. Es que el proyecto del Reino de Dios es eterno, más allá de las persecuciones que detalla una de las estrofas del salmo cuando afirma: “Mirad, los reyes se aliaron para atacarla juntos, pero al verla quedaron aterrados y huyeron despavoridos”. Dios protege nuestras vidas, Dios protege nuestros pueblos; sólo nos pide creer en Él para sobrevivir, creer en sus promesas de amor, de cuidado, de proveernos diariamente, de protegernos de las maldades humanas. Finalmente encontramos en el evangelio de hoy, como Jesús se lamenta por la incredulidad de ciudades, de los pueblos de Galilea, como Corozaín, Betsaida y Cafarnaúm y les lanza una dura advertencia: “Sí en ciudades paganas como Tiro, Sidón y Sodoma, si hubieran hecho los milagros que en estas ciudades galileas, ellas se habrían convertido, por eso para Corozaín, Betsaida y Cafarnaúm, el juicio de Dios será más duro, más severo, porque habiendo visto los milagros que realizó Jesús, ni aún a partir de ellos y de su predicación, decidieron creer”. De estas lecturas saquemos tres enseñanzas para nuestra vida. La primera, la rebeldía contra Dios, contra su ley, ha sido de siempre, no es sólo de hace dos, 3000 años, es de la generación actual, y a veces, aunque vemos las bendiciones y los milagros de Dios cada día, cuando se es rebelde de corazón, no se cree. Es más, resulta irónico, que a veces mientras más bueno y generoso es Dios con nosotros, a veces dolorosamente somos más ingratos y más apartados de Dios, pensando que las bendiciones que hemos alcanzado en la vida, es por nuestra inteligencia, nuestros talentos, nuestras capacidades, qué equivocados estamos. Reconocemos también en esta primera enseñanza, que Dios maneja una pedagogía para enseñarnos y una paciencia grande para tratar de comprendernos y buscar nuestra conversión, pero la paciencia de Dios ciertamente no es infinita, porque señalará un castigo final para Corozaín, Betsaida y Cafarnaúm, por su inconversión, su impenitencia, su dureza de corazón. Hoy, que ésta sea una advertencia para que tengamos paciencia, sabiduría y fortaleza con los seres que amamos, los cercanos, con la familia, con personas a las que estamos llamados a servir, cuando los veamos rebeldes frente a Dios, duros de corazón. Pero viene una segunda enseñanza para nuestra vida y es preguntarnos, ¿por qué esa rebeldía de la generación actual contra Dios, contra la Iglesia, contra el cristianismo, sí, por 2000 años la fe evangélica se ha extendido a todas las naciones y razas del mundo sin excepción?, ¿hoy por qué hay ese desconocimiento y casi que esa rabia, resentimiento contra la fe religiosa cristiana?, y me atrevería a dar algunas respuestas. La primera, la soberbia humana de haber alcanzado un poco de conocimiento científico y tecnológico, nos enceguece haciéndonos creer la conocida expresión que tantas veces he dicho: “Hacernos creer que somos pequeños dioses”. Basta mirar la muerte de una persona, para descubrir que no eres dios, ni cosa parecida, que eres mortal, finito, caduco, limitado, imperfecto como cualquier ser humano. Pero también nos preguntamos en ese segundo punto, ¿por qué somos rebeldes? y además de la soberbia podría decir que hoy hay una gran ignorancia religiosa. En un mundo sobre informado, no estamos informados sobre Dios, sabemos de administración de negocios, sabemos de economía, de política, de clima, de farándula, del deporte, sabemos de medicina, de ingeniería, de ciencia, de tecnología, del cosmos; pero poco conocemos del Creador, del Hacedor, del fundamento, “del motor inmóvil” como lo llamaba santo Tomás, el que da principio a todo. Pero además de la soberbia y la ignorancia ramplona en temas espirituales en el hombre de hoy, somos rebeldes frente a Dios por prejuicios, prejuicios contra la fe cristiana, prejuicios contra la Iglesia, prejuicios contra los miembros de la Iglesia. Documentales en Internet, series de televisión que se centran encarnizadamente en atacar la iglesia y mostrarla como una institución corrupta y malvada, nos manipulan y nos llenan de prejuicios; claro, no podemos negar que la Iglesia como una institución formada por hombres, tiene equívocos, pecado, pero también allí hay santidad. Es que, si en la Iglesia todo fuera una mentira, lo juro que una mentira no se hubiera sostenido, no hubiera permanecido por 2000 años, la verdad es la única que resiste el paso del tiempo, y la verdad del evangelio ha permitido que el cristianismo perviva por más de 20 siglos. Pero además de la soberbia, la ignorancia, los prejuicios, siento que somos rebeldes con Dios porque somos hoy manipulados por ideologías. Creer que la vida es solo trabajar, acumular, producir y disfrutar de manera hedonista, egoísta y creer que solo somos materialidad, (a esto se le llama materialismo). Pensar que la vida es solo para comprar y vender y aun consumir relaciones humanas y placeres efímeros, esto es el consumismo, pensar que no hay una verdad absoluta en Dios, esto es el relativismo, o pensar aún más delicado aún, que puedo vivir mi vida sin Dios, que yo me basto a mí mismo con lo que conozco de ciencia y tecnología, esto es secularismo. Concluimos ese segundo punto diciendo, que somos rebeldes a Dios por soberbia, por ignorancia, por prejuicios, por manipulación de ideologías; pero también somos rebeldes con Dios por debilidad o ausencia de la fe. La fe es un don precioso de Dios, que nos lleva a endiosar solamente a quien no pasa, a quien es eterno, el Dios Creador, el Dios providente, el Dios amor; pero cuando hay debilidad o ausencia de la fe, hacemos de cualquier realidad creada un dios con d minúscula. Por ejemplo: endiosamos nuestro cuerpo, endiosamos la fama ante los demás, endiosamos el dinero y las posesiones materiales, endiosamos el placer sexual, el placer de la comida, el bienestar material y todas estas realidades que pasan y son finitas, nunca tendrán la categoría de Dios. Finalmente, en una tercera enseñanza, más allá de saber que siempre ha habido rebeldía, uno y de explicar cinco causas de por qué somos rebeldes, dos. En una tercera enseñanza, Jesús lanza una dura advertencia sobre los incrédulos, los increyentes, los duros de corazón. Dirá en efecto Isaías el profeta: “Si no creen, no sobrevivirán”. Y es que la Biblia enseña que, en el desierto de la vida, no se sobrevive sin fe en Dios y sin el apoyo de una comunidad matrimonial, familiar, una comunidad cristiana, una comunidad de verdaderos amigos. Hoy aprendamos, que la fe que nunca es una imposición, sino el libre ofrecimiento del don del amor de Dios por nosotros, nos pide una respuesta de conversión y de saber que por ella la fe, más allá de mil pruebas, avatares y contingencias en la vida, por la fe y sólo por la fe y ese fue el secreto de los grandes santos, como nos dirá Hebreos en el capítulo 11, la más bella página de la Biblia sobre la fe, sólo por esta, solo por la fe, saldremos adelante, sobreviviremos, sobreviviremos en nuestra existencia. Que el Señor te bendiga abundantemente en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 11, 20-24 Lectura del día de hoy Del libro de Isaías 7,1-9: Reinaba en Judá Acaz, hijo de Yotán, hijo de Ozías, rey de Judá. Rasín, rey de Damasco, y Pécaj, hijo de Romelía, rey de Israel, subieron a Jerusalén para atacarla; pero no lograron conquistarla. Llegó la noticia al heredero de David: -Los sirios acampan en Efraín. Y se agitó su corazón y el del pueblo como se agitan los árboles del bosque con el viento. Entonces el Señor dijo a Isaías: -Sal al encuentro de Acaz, con tu hijo Sear Yasub, hacia el extremo del canal de la Alberca de Arriba, junto a la Calzada del Batanero; y le dirás: -¡Vigilancia y calma! No temas, no te acobardes ante esos dos cabos de tizones humeantes (la ira ardiente de Rasín y los sirios y del hijo de Romelía). Aunque tramen tu ruina, diciendo: «Subamos contra Judá, sitiémosla, apoderémonos de ella, y nombraremos en ella rey al hijo de Tabeel». Así dice el Señor: No se cumplirá ni sucederá: Damasco es capital de Siria, y Rasín, capitán de Damasco. Samaría es capital de Efraín, y el hijo de Romelía, capitán de Samaría. (Dentro de cinco o seis años, Efraín, destruido, dejará de ser pueblo.) Si no creéis, no subsistiréis. Palabra de Dios, te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo (48)47,2-3a.3b-4.5-6.7-8: Dios ha fundado su ciudad para siempre. Grande es el Señor, y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios. Su Monte Santo, una altura hermosa, alegría de toda la tierra. Dios ha fundado su ciudad para siempre. El monte Sión, vértice del cielo, ciudad del gran rey. Entre sus palacios, Dios descuella como un alcázar. Dios ha fundado su ciudad para siempre. Mirad: los reyes se aliaron para atacarla juntos; pero, al verla, quedaron aterrados y huyeron despavoridos. Dios ha fundado su ciudad para siempre. Y allí los agarró el temblor y dolores como de parto; como un viento del desierto que destroza las naves de Tarsis. Dios ha fundado su ciudad para siempre. Evangelio del día de hoy Del santo Evangelio según san Mateo 11, 20-24 En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: -¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaúm, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al Abismo. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti. Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.Ausencia de feDebilidadIgnorancia religiosaManipulación de ideologíasPrejuiciosRebeldíaSoberbiaBibliaEvangelio¡Si no creen, no sobrevivirán!Rebeldíahttps://drive.google.com/file/d/1RsIzgopRp5BktmT4y2UyNPQ4rLXtw39w/view?usp=drive_link