Fundación Amén Comunicaciones2024-07-152024-07-152024-07-13http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/620TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES El evangelio de hoy nos muestra unos sabios consejos, que Jesús entrega a sus discípulos y que hoy dos mil años después, tienen completa vigencia para nuestra vida, si en verdad nos llamamos seguidores, discípulos y anunciadores de Jesús. La primera palabra que dirige a sus discípulos, es: “Superar el escándalo de la maledicencia humana”. Cuando hablamos de maledicencia, hablamos de una práctica común y perversa en el ser humano, que es hablar mal de otro y normalmente a sus espaldas. Jesús en efecto afirma: “Que, si al dueño de casa lo han llamado beelzebú, (uno de los títulos de los demonios), cuánto más a los criados”. Por eso un seguidor de Jesús, no debe escandalizarse, ni desanimarse, cuando sea objeto de maledicencia, de críticas, de incomprensiones, de burlas o desprecios; es parte de la suerte que debe de seguir y que Jesús anuncia desde el momento mismo en que comparte con sus discípulos. Pero hay una segunda afirmación fundamental a manera de consejo y de exhortación, y que hoy tiene plena vigencia para los hombres, no tengamos miedo, el Señor no nos abandona, Él está siempre con nosotros, y hace una precisión: “No teman a los que pueden matar el cuerpo, pero no así, matar el alma”. De hecho, sabemos que nuestro cuerpo, nuestro organismo, por la enfermedad, por la vejez, terminará su proceso vital; pero el alma espiritual, la vida interior, la vida de Dios en nosotros, es lo que tenemos que cuidar. Y el Señor nos advierte: “No dejes que nadie, por su malicia, por sus escándalos, por sus malas palabras, te aparte de la verdad y te aparte, te separe de la vida nueva que sólo el Señor nos puede dar”. A renglón seguido en una tercera sugerencia o exhortación, Jesús señala claramente que el mal del mundo será descubierto, en efecto afirmará: “No hay nada que quede tapado en esta vida y que no llegue a descubrirse, no hay nada escondido que no llegue a saberse, la bondad de los hombres y también su maldad será conocida”. Por eso, aunque ahora te preocupes porque ves el mal camuflado, que avanza silencioso con astucia e inteligencia certeras, ten la seguridad, que entre cielo y tierra como decían las abuelas, “entre cielo y tierra nada queda oculto”, el mal será descubierto y el bien será reivindicado. En una cuarta afirmación, Jesús, invita a sus discípulos a la confianza plena en Él, de hecho, coloca el ejemplo muy conocido de los gorriones o pájaros del cielo, que Él cuida solícita y amorosamente, ¿cómo no hacerlo con nosotros, que valemos mucho más que los pájaros y gorriones que vuelan por los aires?, y afirmará Jesús: “Hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados”. Por eso es una invitación a sentirnos confiados, amorosa y poderosamente protegidos en las manos del Padre Dios. La confianza en Él sea siempre la norma de nuestra vida y así viviremos con más paz, con más esperanza. Finalmente, Jesús, en una quinta afirmación, lanza una advertencia severa: “Aquellos hombres que hagan profesión explícita de fe ante los demás hombres, serán reconocidos y presentados por el mismo Cristo ante el Padre Dios”, pero también de manera inquietante nos señala: “Aquellos hombres que nieguen a Dios en su vida por cobardía, por escepticismo o por moda y quedar bien ante los hombres, también el mismo Cristo los negará ante el Padre Dios que está en los cielos”. En definitiva, cada uno de nosotros recibirá la paga según la bondad o la maldad, la profesión de fe o la negación de Dios que hemos hecho en la vida. Cuando se ha vuelto frecuente un discurso que es cuestionador frente a Dios, el cristianismo, la Iglesia, el evangelio; hoy pide al Señor el coraje, la parresía interior y la libertad del corazón, para anunciar a Jesús, más allá de falsos respetos humanos, y recuerda, que Dios, sí lo afirmas en esta tierra ante los hombres, Dios te recibirá y te afirmará en el Reino de los Cielos. Que el buen Dios te bendiga abundantemente en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 10, 24-33 Lectura del día de hoy Is 6,1-8: Yo, hombre de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos. El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Y vi serafines en pie junto a él, cada uno con seis alas: con dos alas se cubrían el rostro, con dos alas se cubrían el cuerpo, con dos alas se cernían. Y se gritaban uno a otro, diciendo: -¡Santo, santo, santo, el Señor de los Ejércitos, la tierra está llena de su gloria! Y temblaban las jambas de las puertas al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo. Yo dije: -¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor de los Ejércitos. Y voló hacia mí uno de los serafines, con un ascua en la mano, que había cogido del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo: -Mira: esto ha tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado. Entonces escuché la voz del Señor, que decía: -¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí? Contesté: -Aquí estoy, mándame. Salmo del día de hoy Salmo 93/ 92,1ab.1c-2.5: El Señor reina, vestido de majestad. El Señor reina, vestido de majestad, el Señor, vestido y ceñido de poder. Así está firme el orbe y no vacila. Tu trono está firme desde siempre, y tú eres eterno. Tus mandatos son fieles y seguros; la santidad es el adorno de tu casa, Señor, por días sin término. Evangelio del día de hoy Mt 10, 24-33: No tengáis miedo a los que matan el cuerpo. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: -Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto, que no llegue a descubrirse; nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.Anunciar a JesúsCorajeEl bien será reivindicadoEl mal será descubiertoEl Señor no te abandonaEvangelizadoresLibertadMiedosSuperar el escándaloBibliaEvangelio¡La mentira caerá, la verdad triunfará!Evangelizaciónhttps://drive.google.com/file/d/1r-TRzkV1fpyTzRmGwqC_srl7a8dJP34j/view?usp=drive_link