Fundación Amén Comunicaciones2024-04-032024-04-032023-04-17http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/345https://drive.google.com/file/d/1uRbi30nJAxMmuKvEChFrERkWU9rP0egC/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Todas las lecturas bíblicas de este tiempo precioso de la Pascua, hay que leerlas en la clave de una nueva vida, la que Cristo Resucitado entrega y comunica a los que por la fe y por el amor abren su corazón y se confían a Él. Esta vida nueva, sin embargo, no está exenta de dificultades, de incomprensiones y a veces de persecuciones. No es otro el caso de la primera lectura que hoy nos presenta, Hechos de los apóstoles en el capítulo 4, cuando nos muestra a dos de los discípulos, Pedro y Juan, que habían estado encarcelados y que ahora recobran la libertad; ellos reflexionan con el grupo de los discípulos, cómo los malvados del mundo, los poderes de esta tierra se han aliado, significados en la persona en su momento de Herodes, de Pilatos, de los gentiles y del mismo pueblo de Israel; aliados contra Jesús para la ejecución, la crucifixión y muerte que realizaron en Él. Pero al final ellos con una mirada de fe, entenderán que está el plan redentor de Dios, la voluntad y el poder del Padre Dios y lo que había determinado sobre su Hijo Jesucristo. En ese sentido, lo que parecen amenazas contra los siervos y los discípulos de Jesús, son simplemente el cumplimiento de las profecías y de la voluntad salvífica de Dios. Y a renglón seguido los discípulos invitan a la valentía, precisamente los discípulos entienden que frente a las incomprensiones y las amenazas del mundo, sólo hay que pedir a Dios valentía para anunciar su Palabra. Está en el vocabulario del discípulo de Cristo el coraje, la audacia, el no dejarse intimidar por las fuerzas del mundo. De hecho, la experiencia de la Resurrección nos garantiza que el poder es de Dios, y así lo canta precisamente el salmo responsorial que hoy nos presenta la liturgia, cuando dice: “Dichosos los que se refugian en ti, Señor”. Y aunque reconoce que los malvados pueden hacer planes contra el inocente, Dios que habita en el cielo, sonríe, se burla del malvado y luego los espanta con su cólera. En síntesis, la Pascua nos tiene que llevar a sentirnos acompañados, sostenidos protegidos, guiados por el buen Dios. Pero pasemos al evangelio del día de hoy, donde el reconocido fariseo Nicodemo, admirador profundo de Jesús, pero por respeto humano le visitaba y le buscaba sólo en la noche, le pregunta: ¿cómo hace para nacer de nuevo?, ¿cómo hace para tener la vida de Dios en él? Jesús le dará una respuesta definitiva que es modelo de la vida divina en el corazón del creyente. Afirmará con autoridad, te lo aseguro, te lo aseguro, “El que no nazca de nuevo no puede ver, ni puede entrar en el Reino de Dios”, y lo afirmará en dos ocasiones en este evangelio. ¿Qué significa esto? no hay experiencia pascual en nuestra vida, si no hay un nuevo nacimiento espiritual en el ser profundo de cada uno de nosotros. Nicodemo entendiendo esto de manera muy literal, pensará en el nacimiento a la manera humana, pero Jesús habla de un nacimiento de una manera completamente distinta; por la fe y por la apertura del corazón al amor y al anuncio que Jesús hace de una nueva vida para los hombres. Concluirá diciendo Jesucristo: “El que nace de la carne es carne, y sólo el que nace del Espíritu es espíritu”. Hoy se nos alerta en este sentido, no busquemos la nueva vida en la carne, entiéndase en la mundanidad de la que habla tanto el Papa, no creas que vas a encontrar la felicidad y la nueva vida para ti, desde lo humano que maneja intereses y conveniencias personales, desde las relaciones a veces entre los hombres del mundo, fundadas en la mentira, la apariencia y, en muchísimos casos, en el egoísmo personal. Toda relación del mundo de la carne se queda en la carne, no trasciende y, por tanto, no tiene vida y un sentido de plenitud y de felicidad verdadera, por el contrario, el que nace del Espíritu es espíritu. Cuando las relaciones las construyes no sobre el egoísmo, sino sobre un amor de donación, cuando tu vida la construyes no sobre mentiras o apariencias, sino sobre la verdad profunda de Dios que habita en tu corazón. Cuando construyes una misión en tu vida, no desde el interés o la conveniencia personal, sino abriéndote en servicio y entrega a los demás, estás construyendo desde el Espíritu y cosecharás espiritualmente. Señor, danos la sabiduría de ser hombres y mujeres menos mundanos, menos superficiales, más espirituales, más llenos de la verdad, del amor y de la vida nueva que sólo Tú nos puedes dar. Que el buen Dios te bendiga abundantemente en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Juan 3, 1-8 Lectura del día de hoy Libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 23-31: En aquellos días, puestos en libertad, Pedro y Juan volvieron al grupo de los suyos y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Al oírlo, todos juntos invocaron a Dios en voz alta: – «Señor, tú hiciste el cielo, la tierra, el mar y todo lo que contienen; tú inspiraste a tu siervo, nuestro padre David, para que dijera: «¿Por qué se amotinan las naciones, y los pueblos planean un fracaso? Se alían los reyes de la tierra, los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Mesías.» Así fue: en esta ciudad se aliaron Herodes y Poncio Pilato con los gentiles y el pueblo de Israel contra tu santo siervo Jesús, tu Ungido, para realizar cuanto tu poder y tu voluntad habían determinado. Ahora, Señor, mira cómo nos amenazan, y da a tus siervos valentía para anunciar tu palabra; mientras tu brazo realiza curaciones, signos y prodigios, por el nombre de tu santo siervo Jesús.» Al terminar la oración, tembló el lugar donde estaban reunidos, los llenó a todos el Espíritu Santo, y anunciaban con valentía la palabra de Dios. Salmo del día de hoy Salmo 2,1-3.4-6.7-9: Dichosos los que se refugian en ti, Señor. ¿Por qué se amotinan las naciones, y los pueblos planean un fracaso? Se alían los reyes de la tierra, los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Mesías: «Rompamos sus coyundas, sacudamos su yugo». El que habita en el cielo sonríe, el Señor se burla de ellos. Luego les habla con ira, los espanta con su cólera: «Yo mismo he establecido a mi rey en Sión, mi monte santo.» Voy a proclamar el decreto del Señor; él me ha dicho: «Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy. Pídemelo: te daré en herencia las naciones, en posesión, los confines de la tierra: los gobernarás con cetro de hierro, los quebrarás como jarro de loza.» Evangelio del día de hoy Evangelio según san Juan 3,1-8: Había un fariseo llamado Nicodemo, jefe judío. Éste fue a ver a Jesús de noche y le dijo: – «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él.» Jesús le contestó: – «Te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios.» Nicodemo le pregunta: – «¿Cómo puede nacer un hombre, siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer? » Jesús le contestó: – «Te lo aseguro, el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: «Tenéis que nacer de nuevo»; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu.» Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.Amor por lo que hacesPascuaPaso del señorProtecciónSentirse acompañadoSentirse guiado por DiosSentirse protegidoSentirse sostenidoBibliaEvangelio¡Tienes que nacer de nuevo!Nacer de nuevo