Fundación Amén Comunicaciones2024-04-222024-04-222023-06-27http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/463https://drive.google.com/file/d/19llcTZjUPhtvuASfFCI5dyMeR8nRvuLi/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES En un hermosísimo texto del capítulo 7 de san Mateo, correspondiente al llamado sermón del Monte, uno de los más grandes discursos de Jesús consignados en las Sagradas Escrituras, encontramos tres bellas enseñanzas para nuestra vida. La primera, nos dirá Jesús: “No den lo santo a los perros, ni les echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después se revuelvan para destrozarlos”. Hoy reconocemos, que en el mundo siempre han existido personas de buen corazón, pero también persona de corazón endurecido, a esto se refiere Jesús cuando cita dos animales impuros para los judíos, los cerdos y los perros. Y hoy descubramos nosotros, que tú tienes que orar primero por una persona, para que abra su corazón y luego anunciarle la vida nueva de Jesús. Es que encontramos desafortunadamente en nuestra sociedad, cierta hostilidad, rechazo frente a la fe cristiana, hasta el punto de que hay personas que, aunque vieran milagros todos los días, en los sacerdotes, en las religiosas, en los laicos, no creerían; el problema no es del anuncio, el problema es de quien recibe el anuncio del evangelio, donde su corazón quizás intoxicado por el pecado, por las vanidades del mundo, ve como tonto, como sin sentido, el mensaje del evangelio. No te desesperes cuando un cónyuge tuyo, la pareja, cuando tu hijo, cuando un familiar, cuando un amigo rechaza a veces con hostilidad el mensaje cristiano y te dice, no me hables de religión, no me hables de la Iglesia, no me hables de evangelios, te volviste protestante, te volviste fanático, yo no creo en esas cosas; ora primero por esa persona, porque de lo contrario, como los perros o los cerdos, ridiculizarán el mensaje y rechazarán tu persona y tu propia vida. Pero hay un segundo, una segunda sabiduría o segundo mensaje que nos deja el evangelio de hoy, cuando afirma Jesús: “Traten a los demás, como quieren que los demás los traten a ustedes”. Entendemos mejor este mensaje enunciado de manera negativa, como lo hacía el rabino Hilel o por lo menos atribuido a él, y afirmaba: “No hagas a otro lo que no quieras para ti”. Esta es la síntesis del mensaje de la ley mosaica y del mensaje profético, a propósito de la pregunta que muchos hacen, ¿cuál es el centro?, ¿cuál es la síntesis de la ley?, y pudiéramos afirmar claramente eso, tratemos con respeto a los demás si queremos ser respetados, tratemos con amor a los demás si queremos ser amados, tratemos con bondad a los demás si queremos que los demás sean buenos con nosotros, o por el contrario en forma negativa: no grites a otros si no quieres que te griten, no seas infiel en el amor con otra persona, si no quieres que sean infiel contigo, no robes, ni estafes a nadie, si no quieres que te roben, te estafen y te engañen a ti mismo. Poderosa sabiduría, que en el fondo resume lo que es la vida cristiana, y Jesús vivió esta máxima evangélica en plenitud, porque Él trató con amor y misericordia, y sin embargo qué paradoja, no encontró amor, misericordia y perdón de parte de los suyos. Finalmente, en una tercera enseñanza se nos presenta la famosa doctrina sapiencial de los dos caminos, enunciada en el capítulo 1 o mejor en el salmo primero, cuando nos habla de que en la vida tenemos la posibilidad de elegir la vida o la muerte, el bien o el mal, la verdad o la mentira. En esta oportunidad a propósito de esa sabiduría sapiencial de los caminos, Jesús nos invita a elegir el camino estrecho, respondiendo a la pregunta que le formulaban algunos, ¿serán pocos los que se salven?, y entendemos ese camino estrecho primero, como dar frutos de vida, frutos de justicia, frutos de servicio y de amor a los demás. Pero entendemos también ese camino estrecho, como asumir la cruz de cada día, aunque ella pese, aunque ella talle, seguir a Cristo sufriente y entender que en la esencia misma del mensaje cristiano, hay cruz para todos los hombres, recordando la famosa expresión de santa Teresa de Jesús, cuando en medio de sus grandes dificultades y desventuras, le reclamaba a un crucificado que tenía en su habitación y le decía: “Con razón pocos amigos tienes, porque a los que te aman, Tú les crucificas, y a los que te crucifican, Tú les amas”. Hoy elijamos el camino estrecho, que implica servicio, compromiso en el matrimonio, en el trabajo, con la pareja, contigo mismo; compromiso con la propia vida, para que demos frutos, aunque nuestra sociedad es tan dada a la vida muelle, perezosa, a la flojera y al bienestar, descubrimos que sólo hay frutos de justicia, sólo hay frutos de amor y de entrega por los demás, cuando somos capaces por el camino estrecho de la cruz, a sacrificarnos y a entregarnos por los demás. Que el Señor, que es rico en misericordia, te bendiga en abundancia en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 7, 6. 12-14 Lectura del día de hoy Lectura del libro del Genesis 13,2.5-18: Abraham era muy rico en ganado, plata y oro. También Lot, que acompañaba a Abran, poseía ovejas, vacas y tiendas; de modo que ya no podían vivir juntos en el país, porque sus posesiones eran inmensas y ya no cabían juntos. Por ello surgieron disputas entre los pastores de Abraham y los de Lot. (En aquel tiempo cananeos y fereceos ocupaban el país). Abraham dijo a Lot: -No haya disputas entre nosotros dos, ni entre nuestros pastores, pues somos hermanos. Tienes delante todo el país, sepárate de mí: si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; si vas a la derecha, yo iré a la izquierda. Lot echó una mirada y vio que toda la vega del Jordán, hasta la entrada de Zear, era de regadío (esto era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra); parecía un jardín del Señor’ o como Egipto. Lot se escogió la vega del Jordán y marchó hacia levante. y así se separaron los dos hermanos. Abraham habitó en Canaán; Lot en las ciudades de la vega, plantando las tiendas hasta Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran malvados y pecaban gravemente contra el Señor. El Señor habló a Abraham, después que Lot se había separado de él: -Desde tu puesto dirige la mirada hacia el norte, mediodía, levante y poniente. Toda la tierra que abarques te la daré a ti y a tus descendientes para siempre. Haré a tus descendientes como el polvo: el que pueda contar el polvo podrá contar a tus descendientes. Anda, pasea el país a lo largo y a lo ancho, pues te lo voy a dar. Abraham alzó la tienda y fue a establecerse junto a la encina de Mambré, en Hebrón, donde construyó un altar en honor del Señor. Salmo del día de hoy Salmo 15/ 14,2-3a.3bc-4ab.5: Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda? El que procede honradamente y practica la justicia, el que tiene intenciones leales y no calumnia con su lengua. El que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino, el que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor. El que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que así obra nunca fallará. Evangelio del día de hoy Lectura del Evangelio según san Mateo 7,6. 12-14: En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozaros. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la ley y los profetas. Entrad por la puerta estrecha. Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.Abrir el corazónAmorAnunciarCamino estrechoCompromisoDisposiciónEntregaJuzgarOrarSacrificioServicioVida nueva de JesúsBibliaEvangelio¡No hagas a otro, lo que no quieras para ti!Fe