Fundación Amén Cominicaciones2023-10-122023-10-122023-09-03http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/106https://drive.google.com/file/d/17joQB6ny9n6GV95Eb_nCAUfhaMqlGOCs/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Meditemos en estas incisivas y radicales expresiones de Jesús: “El que quiera venirse conmigo, niéguese a sí mismo, cargue con su cruz y sígame”, nunca olviden nos dirá Jesús, que para salvar la vida hay que entregarla, hay que perderla; y nos recuerda lapidariamente: ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, su riqueza, sus aplausos, estar bien frente a las vanidades humanas cuando arruina su alma?. Hoy reconocemos que el camino de Jesús implica cruz, exigencia, dolor. Hoy te quiero hablar de siete formas de asumir el dolor, siete maneras de reconocer que la cruz bien asumida desde Dios, lejos de tirarla, nos ayuda de alguna manera a asumir, a crecer espiritualmente en nuestra existencia. Primera manera, el dolor de la vida no lo resistamos, asumámoslo. En psicología todo lo que se resiste, persiste: esa enfermedad, esa persona que no toleras, esa relación afectiva que se está deteriorando aceleradamente; no resistas emocional y mentalmente esta situación económica porque te va a afectar más, asúmela y asúmela con paz, asúmela como una realidad dinámica de la existencia, donde hay momentos a veces de prosperidad y también de adversidad. Segunda clave para asumir el dolor sin que nos escandalice ni nos derrumbe. El dolor en la vida hay que expresarlo, comunicarlo, compartirlo, cuando el dolor se reprime, se guarda, de alguna manera nos enferma, nos entristece y nos amarga, se requiere de una catarsis, esto es de una liberación emocional; recuerda que una tristeza compartida es media tristeza, se parte por la mitad, igualmente una alegría compartida es doble alegría. En un tercer camino para nosotros manejar los dolores y cruces de la vida, recuerda ofrecerlo, ofrendarlo a Dios de manera espiritual, une tu dolor al de Cristo en la cruz y dale sentido a tu vida. Que no te escandalice el sufrimiento que hoy tienes, que descubras que si unes místicamente ese dolor al de Cristo en la cruz, le darás sentido, razón de ser al absurdo y al escándalo del sufrimiento en nuestra vida. Un cuarto camino, el dolor está llamado a ser transformado. Muchas veces el apóstol Pablo decía: “No puedo con el aguijón de la carne, siento mi debilidad”, pero Jesús le responde que se tranquilice, que conserve su paz, que es precisamente en la debilidad humana cuando se manifiesta perfecto el poder y la fuerza de Dios. Hoy entrégale al Señor tu dolor y dile transformarlo y transfórmame, nadie ha viajado al mundo del dolor y no ha regresado de él transformado, no ha regresado de él enriquecido, fortalecido. Quinto camino para manejar y sacar el mejor provecho de los dolores de la vida. El sufrimiento hay que relativizarlo, tu dolor de hoy en cinco años será simplemente una anécdota, no te desesperes, ¿hoy vives un mal momento en tu vida? piensa, es como una fotografía, una instantánea puntual en la película de mi vida, pero si miras el contexto de toda tu existencia, sabrás que este dolor en unos años ni se recordará, o piensa en los dolores de hace cinco años atrás, que hoy son parte del anecdotario de tu vida. Que gran sabiduría, relativizar los dolores, no absolutizarlos, no son definitivos; siempre he pensado en ese sentido, que cuando el dolor se absolutiza desespera, y recordamos que muchos suicidas, por ejemplo, tomaron una decisión absoluta a un problema relativo, adoptar una decisión definitiva a un problema temporal. Sexta puerta para salir del dolor, el dolor hay que orarlo, reconocer que el Señor está allí, decir con el salmista: “El Señor es mi roca, mi fortaleza, mi refugio, mi liberador, mi Dios”. El dolor orado es consolado por Dios, es fuerza salvadora. Ora tu dolor y créeme que no hay escuela más grande de crecimiento humano y espiritual que la cruz que hoy puedas cargar. Terminamos con una séptima y una última puerta de salida al dolor, y es reconocer que él redime, cuando uno sobrenaturaliza el dolor por ejemplo la enfermedad de un cáncer, cuando uno es capaz de ofrecer ese dolor por la propia santificación, por la conversión de los pecadores, por la transformación de tus seres queridos, de tu familia, en definitiva por la redención de los pecados del mundo, has logrado sobrenaturalizar ese dolor y de alguna manera hacerlo camino de redención para muchas personas. Señor, dame la fuerza para cargar mi cruz de cada día y no escandalizarme de ella. Que el Señor te bendiga en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 16, 21-27 Primera lectura del día de hoy Jr 20,7-9: La palabra del Señor se volvió oprobio para mí. Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste y me pudiste. Yo era el hazmerreír todo el día, todos se burlaban de mí. Siempre que hablo tengo que gritar: «Violencia», proclamando: «Destrucción.» La palabra del Señor se volvió para mí oprobio y desprecio todo el día. Me dije: «No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre»; pero ella era en mis entrañas fuego ardiente, encerrado en los huesos; intentaba contenerlo, y no podía. Salmo del día de hoy Salmo 63/ 62,2.3-4.5-6.8-9: Mi alma está sedienta de ti, Señor Dios mío. Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu, fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré, y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. Porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti y tu diestra me sostiene. Segunda lectura del día de hoy Romanos 12,1-2: Ofreceos vosotros mismos como hostia viva. Os exhorto hermanos, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable. Y no os ajustéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir lo que es voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Evangelio del día de hoy Mt 16,21-27: El que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo. En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: -«¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.» Jesús se volvió y dijo a Pedro: -«Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios.» Entonces dijo Jesús a sus discípulos: -«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.» Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.AsumirCruzComunicarCompartirDolorExpresarSufrimientoOfrendar el dolor a DiosBibliaEvangelio¡Siete formas de asumir el Dolor!Carguen con la Cruz: