Fundación Amén Comunicaciones2023-03-132023-03-132023-02-05http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/45https://drive.google.com/file/d/1hsuxhxU5tuuTvKkSxVR8mjGO_9XKy-HU/view?usp=share_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES En un precioso Evangelio, Mateo pone en labios de Jesús esta exhortación: “Sean ustedes sal de la tierra, luz del mundo”. A partir de dos elementos profundamente conocidos y cotidianos, descubrimos, primero: como la sal ayuda a conservar los alimentos, pensemos en la sal, salmuera, para que no se descomponga, si no es refrigerada. Segundo: como la sal purifica las heridas y las infecciones. Y tercero: como la sal sazona la comida. Estas tres funciones, están atribuidas al cristiano, al seguidor de Jesús. Conservar la moral, conservar las buenas acciones, conservar el bien que el cristianismo ha construido por 2000 años, pero también es tarea de un cristiano que sea sal de la tierra, purificar las heridas, la corrupción, el mal, la mentira que puede haber en el corazón humano. Finalmente, la tarea de un cristiano es sazonar la vida, es que la vida sin Cristo es insípida, como el alimento sin sal es terriblemente insípido. Esas tres tareas nunca las olvidemos, si nos llamamos discípulos de Jesús: conservar lo bueno de las costumbres, de las acciones humanas, lo noble, lo altruista, lo ético, lo que es hermoso, lo que conviene para una sociedad, purificar de la corrupción, del odio, de la maldad, de las infecciones del corazón, y sazonar la vida que a veces se vuelve rutinaria, tediosa, monótona. Pero luego nos dice también: “Ustedes son la luz del mundo”, y la luz esta llamada a iluminar la oscuridad en primer lugar, a guiar el camino cuando tenemos una lámpara, y a darnos seguridad para avanzar en la vida. Estas tres tareas de la luz: iluminar, guiar el camino de la vida y poder avanzar con seguridad, lo seremos nosotros para los demás, si la luz de Cristo está en cada uno de nosotros. Pero, hay algo muy hermoso, cuando la sal cumple su misión, desaparece, se funde con los alimentos, y cuando la luz, no pensemos en la luz eléctrica, porque en tiempos de Jesús era la lámpara de aceite, o la sencilla vela. Cuando la luz cumple su misión, porque se acaba el aceite, porque se acaba la parafina de la vela, simplemente ella se funde con el mundo, pero mientras iluminó, acompañó en la estancia, el lugar donde iluminaba. Así estamos llamados los cristianos, a consumirlos como la sal, que se funde en los alimentos, salando, purificando, conservando, o como la luz que se desgasta a la manera de una sencilla vela, se consume dando luz y calor a los demás. Pero también hay una seria advertencia de Jesús: “Si la sal se pone sosa, sí se deja humedecer o envejecer, no sirve sino para tirarla afuera. Qué es lo que hace el mundo con un católico cuando es tibio, lo ignora, o hace que esa sal la pise la gente en la calle, qué es lo que hace el mundo con un católico tibio, lo desprecia. Estas dos imágenes de tirar la sal afuera, o de que la gente pisotee la sal que esta en la calle, habla de dos actitudes humanas que el mundo no creyente tendrá frente al cristiano, cuando él no es un convencido, cuando sus formas religiosas son pura apariencia, rito vacío, rezo mecánico, discurso sin sentido, pero no hay hondura en su mensaje, ni coherencia en su ejemplo de vida, nos ignorarán y nos despreciarán. A veces nos duele esto, el que nos ignoren y nos desprecien, pero estemos convencidos, que si en nosotros hay luz que sazona, que purifica, que conserva lo bueno de la vida y de los corazones, y hay luz que ilumine, guíe, y nos de seguridad para avanzar, nos respetarán y nos valorarán en el mundo. Concluyamos simplemente, con la parte final del Evangelio cuando Jesús nos dice: que siendo la luz del mundo estamos llamados para ser colocados en lo alto, como una ciudad, y es que la ciudad en el antiguo testamento era signo de grandeza, de visibilidad. Por eso la fe no está llamada a que la vivamos de manera tímida, acomplejada, yo a nadie le cuento que soy católico, a nadie le cuento que soy creyente, se van a burlar de mí, ¡no! Jesús nos dice: “Ustedes son luz del mundo”, hacia fuera, como una ciudad puesta en lo alto, y hacia adentro, en sus hogares, en su casa, como un candelero que no se coloca bajo una vasija, un celemín, sino que se coloca sobre ese candil, sobre el candelero para que alumbre la casa. Miren lo hermoso, estamos llamados a alumbrar interiormente nuestros hogares, como el candil puesto en el candelero sobre la mesa, y exteriormente la sociedad, como la ciudad que ilumina y está puesta en lo alto de una montaña. Señor, que yo me sienta orgulloso de mi fe cristiana, que yo me sienta contento de anunciar al mundo otra verdad, que lo haga con amor, que lo haga con argumento, que lo haga sin cobardías, y el mundo, el mundo respetará estos cristianos, el mundo empezará a creer. Que el Señor te bendiga en este día, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO San Mateo 5,13-16 Primera lectura del día de hoy Lectura del libro de Isaías 58,7-10: Esto dice el Señor: «Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, cubre a quien ves desnudo y no te desentiendas de los tuyos. Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor y te responderá; pedirás ayuda y te dirá: “Aquí estoy”. Cuando alejes de ti la opresión, el dedo acusador y la calumnia, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies al alma afligida, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía». Palabra de Dios, te Señor. Salmo del día de hoy Salmo 112/ 111,4-5.6-7.8a.9 El justo brilla en las tinieblas como una luz V/. En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo. Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. R/. El justo brilla en las tinieblas como una luz V/. Porque jamás vacilará. El recuerdo del justo será perpetuo. No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor. R/. El justo brilla en las tinieblas como una luz V/. Su corazón está seguro, sin temor. Reparte limosna a los pobres; su caridad dura por siempre y alzará la frente con dignidad. R/. El justo brilla en las tinieblas como una luz Segunda lectura del día de hoy Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2,1-5: Yo mismo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado. También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Palabra de Dios, te alabamos Señor. Evangelio del día de hoy Lectura del santo evangelio según san Mateo 5,13-16: En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos». Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.EvangelioBibliaBuenas constumbresConservación de la moralMateoSal de la tierraValores¡Sean sal de la tierra y luz del mundo!Ustedes son luz del mundo y sal de la tierra