Fundación Amén Comunicaciones2023-03-132023-03-132023-02-21http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/61https://drive.google.com/file/d/1_EARV7YxonCmf_8GOHEYBnlLPsoGaZn0/view?usp=share_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Continuamos con la lectura de este precioso texto del libro del Eclesiástico, sus máximas no pueden ser más iluminadoras para nuestra vida. “Cuando te acerques al temor de Dios”, nos dice el autor del libro del Eclesiástico, prepárate para las pruebas, se valiente y mantén el corazón firme, no te asustes, entrégate a Dios, no te sueltes de Él y al final serás sostenido y enaltecido. Nos invita también este libro sapiencial, a soportar enfermedad, dificultades y pobreza, que el oro se acrisola en el fuego y el hombre amado por Dios, se purifica en el horno de la prueba y de la pobreza. Finalmente, el autor de este libro nos invita a confiar en el Señor, que no nos faltará la ayuda divina: “Espera en Dios, que Él allanará a tu camino, Él perdona tu pecado y te salvará en los momentos de peligro”. Qué palabras tan consoladoras, tan llenas de esperanza, y como nos muestran siempre esta verdad, al contrario de lo del mundo, que nos invita a ser tramposos, a manejar triquiñuelas y astucias en el trabajo, en la vida social, en la vida matrimonial, no. El Señor nos invita a ser hombres y mujeres de una sola pieza, y alcanzaremos el favor y la bendición de Dios. Ahora hablemos un poco del Evangelio tomado de san Marcos: efectivamente, mientras Jesús habla de la humillación y el dolor que vendrá a su vida, por la pasión y muerte que tendrá que padecer, los discípulos sin entender el mesianismo de Jesús, discuten quién es el más importante entre ellos. Jesús se duele de la ceguera, de la cortedad de criterios, de la mirada tan humana de sus discípulos. Los reúne, y de manera paciente y serena, simplemente los invita a entender una máxima que aparecerá a lo largo de todos los evangelios: “Quien quiera ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos”. Solo por el camino de la humildad y solo por la vía del servicio, seremos importantes ante Dios. Cuando nuestro mundo reclama tanto reconocimiento humano por la vía de la apariencia, del espectáculo, del boato, de la solemnidad, Jesús nos invita a ser sencillos, a sentirnos pequeños, los últimos, Y a entender que solo seremos importantes, tendremos autoridad ante Dios, por el camino del servicio a los demás. Luego Jesús para corroborar esta enseñanza, toma un niño, que significaba la indefensión, la inocencia y lo pequeño en la sociedad judía de su tiempo, y presentándolo a los discípulos afirmará: “El que acoge a un niño como estos, me acoge a Mí”. Es que un niño por excelencia es receptivo, es abierto al amor. Hoy te invito, para que replantees tu vida, cuando pensamos que somos grandes en la vida, por nuestra importancia social, nuestro reconocimiento profesional, nuestra capacidad económica, cuando pensamos que somos alguien en la vida si llegamos a los cuarenta años con carro, propiedad raíz y algunas posibilidades materiales, Jesús, subvirtiendo esta escala de valores, nos muestra que la grandeza del hombre no está en relación con las cosas externas, su fama, su prestigio, sus bienes, sino que la grandeza de un hombre está directamente vinculada con la vida de Dios, dentro de la vida del hombre. Que el Señor te bendiga en este día, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO San Marcos 9, 30-37 Lectura del día de hoy Lectura del libro de Eclesiástico 2,1-13: Prepárate para las pruebas. Hijo mío, cuando te acerques al temor de Dios, prepárate para las pruebas; mantén el corazón firme, sé valiente, no te asustes en el momento de la prueba; pégate a él, no lo abandones, y al final serás enaltecido. Acepta cuanto te suceda, aguanta enfermedad y pobreza, porque el oro se acrisola en el fuego, y el hombre que Dios ama, en el horno de la pobreza. Confía en Dios, que él te ayudará; espera en él, y te allanará el camino. Los que teméis al Señor, esperad en su misericordia, y no os apartéis, para no caer; los que teméis al Señor, confiad en él, que no retendrá vuestro salario hasta mañana; los que teméis al Señor, esperad bienes, gozo perpetuo y salvación; los que teméis al Señor, amadlo, y él iluminará vuestros corazones. Fijaos en las generaciones pretéritas: ¿quien confió en el Señor y quedó defraudado?; ¿quién esperó en él y quedó abandonado?; ¿quién gritó a él y no fue escuchado? Porque el Señor es clemente y misericordioso, perdona el pecado y salva del peligro. Salmo del día de hoy Sal mo37/ 36,3-4.18-19.27-28.39-40: Encomienda tu camino al Señor, y él actuará. Confía en el Señor y haz el bien, habita tu tierra y practica la lealtad; sea el Señor tu delicia, y él te dará lo que pide tu corazón. Encomienda tu camino al Señor, y él actuará. El Señor vela por los días de los buenos, y su herencia durará siempre; no se agostarán en tiempo de sequía, en tiempo de hambre se saciarán. Encomienda tu camino al Señor, y él actuará. Apártate del mal y haz el bien, y siempre tendrás una casa; porque el Señor ama la justicia y no abandona a sus fieles. Los inicuos son exterminados, la estirpe de los malvados se extinguirá. Encomienda tu camino al Señor, y él actuará. El Señor es quien salva a los justos, él es su alcázar en el peligro; el Señor los protege y los libra, los libra de los malvados y los salva porque se acogen a él. Encomienda tu camino al Señor, y él actuará. Evangelio del día de hoy Del santo Evangelio según san Marcos 9,30-37: En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: -«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: -«¿De qué discutíais por el camino?» Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: -«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.» Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: -«El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.» Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.BibliaEvangelioEnseñanza de DiosHumildadMarcosPedagogía de DiosServicio¿Cómo ser el primero entre los hombres?El que quiera ser el primero que sea el último