Fundación Amén Cominicaciones2023-10-172023-10-172023-10-04http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/138https://drive.google.com/file/d/1QAsT21RgONH-83itovTXJgD1TwS7LMPG/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Tanto hablamos hoy de libertad como uno de los grandes valores de la postmodernidad, y sin embargo, mirando a veces los hombres, descubro que somos tan prisioneros de nosotros mismos. Reconozco que Jesús es el hombre libre por excelencia, que nos invita a ser liberados de las esclavitudes que hay en nuestro corazón. Hoy, en la memoria litúrgica de san Francisco de Asís, aprendamos de él y de los mejores discípulos de Jesús, los santos, a ser verdaderamente libres de corazón. Hoy pienso de manera muy personal, que Francisco de Asís no fue tanto el hombre pobre como el hombre libre frente a los bienes terrenales, que Francisco de Asís no fue sólo el hombre pacífico como el hombre libre de violencias en su corazón, libre de rencores y resentimientos. Pienso que Francisco de Asís no fue sólo el hermano universal como el hombre libre de prejuicios humanos, de prejuicios raciales, de nacionalismos absurdos, de prevenciones frente a los demás por su oficio, por su manera de hablar, por el color de su piel. Hoy aprendamos del evangelio, tres caminos de libertad que pide Jesús a sus discípulos en la tarea del seguimiento. El primer camino de libertad, Jesús nos pide ser libres frente a los bienes terrenales, la palabra desposesión nos da miedo, nos asusta, nos genera inseguridad, y es a la que invita Jesús. En efecto señala: “Las zorras no tienen madriguera, los pájaros no tienen nidos y el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”. Nosotros tenemos que reconocer, y es paradójico, que mientras más estamos atados a las posesiones terrenales, en el fondo menos poseemos; y en sentido contrario, mientras más libre somos frente a los bienes de esta tierra, más poseemos. Pero hay un segundo camino de libertad, ser libres frente a nuestra historia personal. Hoy nos presenta el evangelio, la objeción de un hombre que quería seguir a Jesús: “Déjame ir primero a enterrar a mi padre”. Y Jesús responde con ese viejo proverbio de la sabiduría popular judía: “Dejen que los muertos entierren a sus muertos”. Esto significa, deja atrás tu pasado, no pierdas tu tiempo con lo ocurrido, mira para adelante. Y es que es sabio reconocer que el pasado fue, el futuro no es todavía, y que sólo tienes cierto el presente que acontece en el hoy de tu vida. Por eso liberémonos de sueños e idealismos a veces propios de los jóvenes y de nostalgias del pasado que es propia de los viejos. Vivamos con sabiduría el hoy. En un tercer camino de libertad, Jesús nos propone ser libres de apegos familiares y humanos. En efecto, quien le desea seguir le pone como objeción: “Te seguiré Señor pero déjame despedirme de los de mi casa”; y Jesús le responde: “No es apto para el reino de los cielos quien pone la mano en el arado, en el campo y luego mira para atrás”. La decisión, la resolución, la voluntariedad de seguir a Jesús nos lleva, nos convoca a mirar hacia adelante y no mirar hacia atrás con nostalgia sobre todo la familia. En ti está la decisión de ser libre hoy. Que el Señor te bendiga abundantemente en este día, en el nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Lucas 9, 57-62 Lecturas del día de hoy Ne 2, 1-8: Si a su majestad le parece bien, déjeme ir a reconstruir la ciudad de mis padres. Era el mes de Nisán del año veinte del rey Artajerjes. Tenía el vino delante, y yo tomé la copa y se la serví. En su presencia no debía tener cara triste. El rey me preguntó: -«¿Qué te pasa, que tienes mala cara? Tú no estás enfermo, sino triste.» Me llevé un susto, pero contesté al rey: -«Viva su majestad eternamente. ¿Cómo no he de estar triste cuando la ciudad donde se hallan enterrados mis padres está en ruinas, y sus puertas consumidas por el fuego?» El rey me dijo: -«¿Qué es lo que pretendes?» Me encomendé al Dios del cielo y respondí: -« Si a su majestad le parece bien, y si está satisfecho de su siervo, déjeme ir a Judá a reconstruir la ciudad donde están enterrados mis padres. » El rey y la reina, que estaba sentada a su lado, me preguntaron: -«¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás?» Al rey le pareció bien la fecha que le indiqué y me dejó ir, Pero añadí: -«Si a su majestad le parece bien, que me den cartas para los gobernadores de Transeufratina, a fin de que me faciliten el viaje hasta Judá. Y una carta dirigida a Asaf, superintendente de los bosques reales para que me suministren tablones para las puertas de la ciudadela de templo, para el muro de la ciudad y para la casa donde me instalaré. » Gracias a Dios, el rey me lo concedió todo. Salmo del día hoy Sal 137/ 136, 1-2.3.4-5.6: Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti. Junto a los canales de Babilonia nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión; en los sauces de sus orillas colgábamos nuestras cítaras. Allí los que nos deportaron nos invitaban a cantar, nuestros opresores, a divertirlos. «Cantadnos un cantar de Sión». ¡Cómo cantar un cántico del Señor en tierra extranjera¡ Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha. Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no pongo a Jerusalén en la cumbre de mis alegrías. Evangelio del día de Hoy Lc 9, 57-62: Te seguiré adonde vayas. En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos le dijo uno: -«Te seguiré adonde vayas.» Jesús le respondió: -«Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.» A otro le dijo: -«Sígueme.» Él respondió: -«Déjame primero ir a enterrar a mi padre.» Le contestó: -«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.» Otro le dijo: -«Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.» Jesús le contestó: -«El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.» Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.Apegos familiaresApegos humanosBienes terrenalesHistoria personalLibertad de esclavitudesLibertad interiorBibliaEvangelio¡Libérate!Te seguiré a donde vayas