Fundación Amén Comunicaciones2024-04-252024-04-252023-08-07http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/504https://drive.google.com/file/d/1rsjve1AQnbdsnzE3NVVnNu4fvmrtnBJ4/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES En este día 7 de agosto fiesta nacional para nuestro país, meditemos el evangelio de san Mateo y el conocido pasaje evangélico de la tempestad calmada, y la fe dudosa del apóstol Pedro. Saquemos enseñanzas para nuestra vida. La primera, la fe, esta palabra que utilizamos tanto, y que a veces no comprendemos plenamente, se nos manifiesta a partir de este evangelio como un caminar hacia Jesús y hacia nadie más: “Fijos los ojos en Jesús”, fue el llamado que le hace precisamente el maestro al apóstol Pedro, cuando le dice: “Ven hacia mí, si dudas de mí, si crees que soy un fantasma”. Pero en un segundo momento, la fe no es un caminar, no es un andar en la vida sobre certezas, sobre tierra firme, no, la fe, al mejor estilo del apóstol Pedro hoy, es un caminar sobre el agua, un fiarnos en Dios, un apoyarnos en Él que no abandona, que sostiene, que está allí con nosotros. Pero habría un tercer elemento también muy interesante, y es que la fe, a veces es ese caminar en medio de la noche, no había claridad, no reconocían esa figura que caminaba serenamente sobre las aguas del mar de Galilea, lo confundían con un fantasma. Cuántas veces en tu vida dices, no sé hacia dónde voy, no tengo claridad sobre mi futuro próximo y solo puedes confiadamente abandonarte en Dios. En un cuarto momento reconocemos, que la vida se presenta en no pocas ocasiones con vientos contrarios, esto es, no favorables. Dile hoy al Señor, que no te vas a derrumbar, no se te va a romper el alma cuando haya adversidades o problemas sucesivos; es precisamente en este tiempo cuando tu fe no puede fallarte, cuando la fe te tiene que acompañar. En un quinto momento, reconoce a Jesús como Salvador. En efecto, cuando el apóstol Pedro siente miedo de caminar sobre el agua en medio de la noche, con vientos huracanados y contrarios, duda de que el Señor le sostenga, se apoya en sí mismo y en ese instante justo empieza a hundirse en medio del mar, él grita: “Señor, ¡sálvame!”, es un grito desesperado de fe, reconoce a Jesús como Salvador. Luego encontramos, que Jesús lo toma de la mano y en un sexto momento, lo invita a entrar en la barca, que es la imagen por excelencia de la comunidad creyente, de la Iglesia naciente. Luego, finalmente en un séptimo momento, viene la bonanza, la serenidad del mar o lago de Galilea, el viento se calma, el mal es dominado. Concluyamos nuestro mensaje de hoy, diciendo como los apóstoles, al ver el dominio que tiene Jesús sobre los signos cósmicos, sobre la naturaleza, sobre las tempestades, digamos nosotros como ellos los apóstoles: “Verdaderamente, éste es el Hijo de Dios”. Que el Señor te bendiga en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 14, 13-21 Lectura del día de hoy Lectura del libro de los Números 11, 4b-15 En aquellos días, dijeron los hijos de Israel: «¡Quién nos diera carne para comer! ¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, y de los pepinos y melones y puerros y cebollas y ajos, ¡en cambio, ahora se nos quita el apetito de no ver más que maná!». El maná se parecía a la semilla de cilantro, y tenía color amarillento como la resina; el pueblo se dispersaba para recogerlo, lo molían en la muela o lo machacaban en el mortero, lo cocinaban en la olla y hacían con él hogazas que sabían a pan de aceite. Por la noche caía el rocío en el campamento y encima de él el maná. Moisés oyó cómo el pueblo lloraba, una familia tras otra, cada uno a la entrada de su tienda, provocando la ira del Señor. Y disgustado, dijo al Señor: «¿Por qué tratas mal a tu siervo? ¿Por qué no he hallado gracia a tus ojos, sino que me haces cargar con todo este pueblo? ¿He concebido yo a todo este pueblo o lo he dado a luz, para que me digas: “¿Coge en brazos a este pueblo, como una nodriza a la criatura, y llévalo a la tierra que prometí con juramento a sus padres”? ¿De dónde voy a sacar carne para repartirla a todo el pueblo, que me viene llorando: “Danos de comer carne?” Yo solo no puedo cargar con todo este pueblo, pues supera mis fuerzas. Si me vas a tratar así, hazme morir, por favor, si he hallado gracia a tus ojos; así no veré más mi desventura». Palabra de Dios, te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo 81, 12-13.14-15.16-17 Aclamen a Dios, nuestra fuerza. Mi pueblo no escuchó mi voz, Israel no quiso obedecer: los entregué a su corazón obstinado, para que anduvieran según sus antojos. ¡Ojalá me escuchara mi pueblo y caminara Israel por mi camino, en un momento humillaría a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios! Los que aborrecen al Señor lo adularían, y su suerte quedaría fijada; los alimentaría con flor de harina, los saciaría con miel silvestre. Evangelio del día de hoy Lectura del santo Evangelio según san Mateo 14, 13-21 En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca, a solas, a un lugar desierto. Cuando la gente lo supo, lo siguió por tierra desde los poblados. Al desembarcar vio Jesús una multitud, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren comida». Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, denles ustedes de comer». Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces». Les dijo: «Tráiganmelos». Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor JesúsAmorCaminar sobre el aguaCaminar en medio de la nocheCaminoDios te sostieneFeHijo de DiosOjos fijos en JesúsBibliaEvangelio¡Ánimo soy yo, no tengan miedo!¡Jesús camina sobre las aguas!