Fundación Amén Comunicaciones2026-08-102026-08-102026-07-22https://repositorioamencomunicaciones.com/handle/123456789/1390https://www.youtube.com/watch?v=MWpLlg9wyiI&list=PLyKsXJ8txKWTmKEf0rn4uBgEF3XCGBN0P&index=21&pp=iAQBREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Juan 20, 1.11-18 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: Cantar 3, 1-4 Esto dice la esposa: "En mi lecho, por las noches, a mi amado yo buscaba. Lo busqué, pero fue un vano. Me levantaré. Por las plazas y barrios de la ciudad buscaré al amor de mi alma. Lo busqué, pero fue en vano. Y me encontraron los guardias de la ciudad, y les dije: '¿Qué no vieron a aquel que ama mi alma?' Y apenas se fueron, encontré al amor de mi alma". Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo de Hoy: Salmo 63(62), 2.3-4.5-6.8-9 (R. 2b) Señor, mi alma tiene sed de ti. Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora, como el suelo reseco añora el agua. Señor, mi alma tiene sed de ti. Para admirar tu gloria y tu poder, anhelo contemplarte en el santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios. Señor, mi alma tiene sed de ti. Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con júbilo en los labios. Señor, mi alma tiene sed de ti. Fuiste mi auxilio y a tu sombra, canté lleno de gozo. A ti se adhiere mi alma y tu diestra me da seguro apoyo. Señor, mi alma tiene sed de ti. Evangelio de Hoy: Lectura del Santo Evangelio según san Juan 20, 1.11-18 El primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto". María se había quedado llorando junto al sepulcro de Jesús. Sin dejar de llorar, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados en el lugar donde había estado el cuerpo de Jesús, uno en la cabecera y el otro junto a los pies. Los ángeles le preguntaron: "¿Por qué estás llorando, mujer?" Ella les contestó: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo habrán puesto". Dicho esto, miró hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús. Entonces él le dijo: "Mujer, ¿por qué estás llorando? ¿A quién buscas?" Ella, creyendo que era el jardinero, le respondió: "Señor, si tú te lo llevaste, dime dónde lo has puesto". Jesús le dijo: "¡María!" Ella se volvió y exclamó: "¡Rabbuní!", que en hebreo significa 'maestro'. Jesús le dijo: "Déjame ya, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: 'Subo a mi Padre y su Padre, a mi Dios y su Dios' ". María Magdalena se fue a ver a los discípulos para decirles que había visto al Señor y para darles su mensaje. Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús.AmorAmor de DiosExistenciaLlantoMisiónSan JuanSufrimientoBibliaEvangelio¡El amor único de la Magdalena!Jesús pregunta