Fundación Amén Comunicaciones2025-12-172025-12-172025-12-19https://repositorioamencomunicaciones.com/handle/123456789/1170https://drive.google.com/file/d/1aK5z1z5j4dmzpI87Go90Y3WcqoIpU61s/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES ¡Lo imposible Dios lo hace posible! La primera lectura tomada del Libro de los Jueces en el capítulo 13, nos muestra el nacimiento imposible de Sansón, un personaje legendario en el Antiguo Testamento por su fuerza formidable y sobrenatural, que le llevó inclusive a ofrendar su vida en la lucha contra los enemigos filisteos. Y la famosa expresión después de que fue traicionado por aquella mujer a quien le fue revelado el secreto de que el poder de Dios le venía en su cabellera, y al cortársela perdió sus fuerzas. Fue capturado por el ejército enemigo, pero clamando a Dios fortaleza Sansón dirá: “Muera este hombre, muera Sansón con todos sus filisteos”. La historia de un hombre, hijo de Manoa, cuya esposa era estéril, y en donde el ángel o mensajero de Dios se le aparece y le dice: “Eres estéril y no has engendrado, pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora guárdate de beber vino, licor, no comas nada impuro, pues darás a luz un hijo. La navaja no pasará por su cabeza, porque será un nazir de Dios, entiéndase un consagrado a Dios, un separado para Dios. Y él salvará a Israel de la mano de los filisteos”. La mujer de Manoa le hablará a su esposo, le contará lo que le ha dicho el ángel, y concluirá esta primera lectura diciendo “que la mujer dio a luz un hijo al que puso por nombre Sansón, y el niño creció, el Señor lo bendijo, y el Espíritu del Señor comenzó a agitarlo”. Esta lectura de Jueces en el capítulo 13 nos prepara para entender de manera perfecta a Lucas en el capítulo 1 versículos 5 al 25, que nos muestra el anuncio a Zacarías de su hijo Juan, anuncio también hecho a Isabel. Y nos muestra de alguna forma cómo nos va preparando para nacimientos imposibles, donde la obra no es por acción de los hombres, sino que la obra es sólo por acción de Dios. Tanto Juan, hijo de la estéril Isabel y del viejo Zacarías, tanto Sansón, hijo de una mujer estéril y de su padre Manoa, y tanto Jesús, hijo de una doncella virgen que no había conocido varón alguno. Son sucesivas narraciones que señalan tres maternidades imposibles, pero desde una pedagogía similar que entramos a detallar. Primero, el ángel o mensajero de Dios le habla a la esposa de Manoa, que será la futura madre de Sansón. Le habla a Zacarías, padre de Juan el Bautista, y le habla a María. A estos últimos dos claramente les habla el arcángel san Gabriel. En un segundo momento reconocemos que la fe es premiada y que, por el contrario, la falta de fe es castigada, como aconteció en su momento con Zacarías, que al no dar crédito a lo que le decía el ángel perdió la capacidad de hablar, perdió la capacidad de comunicar, perdió la capacidad de alabar a Dios. Hoy, cuando tengas dudas, pide la gracia de la fe que ella siempre alcanzará bendición para nuestra vida. Recordando también numerosos pasajes evangélicos, sobre todo en la curación de enfermos, cuando Jesús, casi de manera continua, repite: “Por tu fe y sólo por tu fe has sido sanado, curado de cegueras, sordomudez, parálisis, lepra y otro tipo de enfermedades”. Pero en una tercera enseñanza descubrimos las maravillas que Dios obra en quien cree. Sansón, con una fuerza sobrenatural, sobrehumana, era un verdadero líder entre su pueblo. Y al final, creyendo los filisteos que por la traición que Dalila había hecho sobre el gran secreto que llevaba en la fuerza en su cabellera, Dios le asiste y permite destruir al ejército enemigo. Pero vemos también las maravillas que Dios hace en Juan el Bautista, como dirá Jesús de él: “No hay hombre más grande en esta tierra nacido de vientre de mujer, aunque todos en el Reino de los cielos son más grandes que Juan el Bautista”. El hombre de vida ascética, el hombre que se alimentaba de langostas y miel silvestre, el hombre que vestía con piel de camello. El hombre que vivía en cuevas en las afueras de los pueblos, el hombre que con radicalidad anuncia la conversión y el bautismo para el perdón de los pecados. El hombre que denuncia a los poderosos en el adulterio concreto de Herodes y su cuñada Herodías. Las maravillas que hace Dios en Jesús por la fe de María y de José, que dijeron sí al proyecto de Dios. El hombre que con amor predicó la salvación a todos, que practicó la misericordia con todos, y que al final entregó su vida en una cruz para perdonarnos los pecados y con su resurrección única en una explosión cósmica de gracia divina nos alcanza el Reino de los cielos. Qué maravillas hará Dios en tu vida y en la mía, si en verdad creemos. Que esta Navidad más allá de lo comercial, más allá del ruido, más allá de las compras, más allá del agite del tráfico vehicular, de los compromisos familiares, pide ser fortalecida, fortalecido en tu fe, para que el Señor haga maravillas en tu vida. En una cuarta enseñanza entiende que “atamos” permíteme esa expresión “atamos el poder de Dios cuando no creemos”. Quedamos mudos como Zacarías, para anunciar las maravillas de Dios. Cuando tú le das credibilidad, le das fe, le das poder al esoterismo, a las fuerzas humanas, a la brujería, a la adivinación, a los horóscopos, a la suerte, a las promesas que te hace el desarrollo tecnológico y científico. No le das poder a Dios y lo atas para sanar tu vida, para liberarte interiormente, para reorientar tu existencia, para hacerte un ser humano mejor. Hoy nos admiramos con las maravillas de la inteligencia artificial y sin embargo, cada vez es más frecuente oír hablar de los errores de la inteligencia artificial en un fenómeno digital que se conoce como las alucinaciones, donde la inteligencia artificial ha sido preparada simplemente para dar respuestas coherentes, creíbles, verosímiles, bien construidas gramaticalmente, así no tengan asidero real. Cada vez son más frecuentes fallos judiciales de jueces en distintas partes del mundo que, apoyados en sentencias de altas cortes o jurisprudencia de altas cortes en el mundo, fallan a favor o en contra de un procesado. Y esas famosas jurisprudencias no existen ni nunca han existido. Son inventadas, son fantaseadas, son alucinadas por la inteligencia artificial, porque ella en su programación algorítmica está preparada simplemente para responderte y armar un discurso coherente, así no sea real. Cómo endiosamos realidades creadas como la revolución de la inteligencia artificial, todavía tan imperfecta, y cómo ignoramos la inteligencia divina. Si hay la IA inteligencia artificial, está la ID, la Inteligencia Divina, (ID en español inteligencia divina). Hoy dale poder al único que tiene poder. Termino con una quinta enseñanza y te diré a propósito de Sansón, de Juan el Bautista y del mismo Jesucristo, “que lo que para el hombre es imposible para Dios es posible”. Tu vida está llamada a ser fecunda, no estéril, y si nos apoyamos sólo en criterios, capacidades, talentos humanos, quizá nuestra vida se quedará estéril, porque nuestros razonamientos, por más que los endiosemos, no dejan de ser cambiantes, engañosos y en no pocas ocasiones, equívocos o falibles. En cambio, cuando nos apoyamos en Dios, en la inteligencia divina, en la sabiduría divina, aprenderás que tu vida es fecunda y que todo es posible para Dios y que por esa fe lo imposible humanamente puede ser posible. Que el Señor te bendiga en abundancia en este día. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO San Lucas 1, 5-25 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: Jc 13, 2-7.24-25a. El nacimiento de Sansón fue anunciado por el ángel. En aquellos días, había en Sorá un hombre de estirpe danita, llamado Manoj. Su esposa era estéril y no tenía hijos. El ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo: «Eres estéril y no has engendrado. Pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora, guárdate de beber vino o licor, y no comas nada impuro, pues concebirás y darás a luz un hijo. La navaja no pasará por su cabeza, porque el niño será un nazir de Dios desde el seno materno. Él comenzará a salvar a Israel de la mano de los filisteos». La mujer dijo al esposo: «Ha venido a verme un hombre de Dios. Su semblante era como el semblante de un ángel de Dios, muy terrible. No le pregunté de dónde era, ni me dio a conocer su nombre. Me dijo: "He aquí que concebirás y darás a luz un hijo. Ahora, pues, no bebas vino o licor, y no comas nada impuro; porque el niño será nazir de Dios desde el seno materno hasta el día de su muerte"». La mujer dio a luz un hijo, al que puso el nombre de Sansón. El niño creció, y el Señor lo bendijo. El espíritu del Señor comenzó a agitarlo. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo de Hoy: Salmo 71(70), 3-4a.5-6ab.16-17 (R. 22[21],11b) Que se llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria. Sé tú mi roca de refugio, el alcázar donde me salve, porque mi peña y mi alcázar eres tú. Dios mío, líbrame de la mano perversa. Que se llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria. Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza y mi confianza, Señor, desde mi juventud. En el vientre materno ya me apoyaba en ti, en el seno tú me sostenías. Que se llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria. Contaré tus proezas, Señor mío; narraré tu justicia, tuya entera. Dios mío, me instruiste desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas. Que se llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria. Evangelio de Hoy: Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 1, 5-25: Anuncio del nacimiento de Juan Bautista. En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada. Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según el ritual de los sacerdotes, le tocó a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor. Pero el ángel le dijo: - «No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelitas al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacía los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto.» Zacarías replicó al ángel: - «¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.» El ángel le contestó: - «Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado a hablarte para darte esta buena noticia. Pero mira: te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento.» El pueblo estaba aguardando a Zacarías, sorprendido de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo. Al cumplirse los días de su servicio en el templo volvió a casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir cinco meses, diciendo: - «Así me ha tratado el Señor cuando se ha dignado quitar mi afrenta ante los hombres.» Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús.Amor de DiosCreer en DiosDarle el poder a DiosDudasFeObrar de DiosSan LucasSanar la vidaSer humano mejorBibliaEvangelio¡Lo impsobile Dios lo hace posible!Creerle a Dios