Fundación Amén Comunicaciones2024-08-302024-08-302024-08-31http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/669https://drive.google.com/file/d/1Zz5IRTc22GK-Tx5tyslLS1AMRB4DnfOw/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Nos presenta el evangelista san Mateo, la conocida parábola de los talentos. De ella aprendamos tres enseñanzas universales y eternas para nuestra vida. La primera, todo ser humano viene al mundo con grandes talentos, dones, carismas; pero atención, lo que el Señor ha regalado a tu vida, no es de adorno, no es para decorar tu existencia de manera vanidosa. Todos los talentos, dones, carismas, cualidades que has recibido en tu vida, son para ponerlos al servicio de la comunidad y no para un usufructo egoísta o narcisista en función de ti mismo. Aprendemos también en esta primera sabiduría, que Dios no es injusto al distribuir sus dones a las personas, pues seguramente a uno les da más, pero también les exige más y a otros que les ha dado menos, con toda probabilidad les pide menos. Por eso no envidiemos, no nos quejemos, no nos fastidiemos con hermanos, con amigos, con compañeros de trabajo, con personas cercanas, diciendo, es que Dios le ha dado todo a esta mujer, a este hombre, y a mí me ha dado muy poco. Puede ser verdad que ha esta persona le ha dado muchas cualidades, pero también mucho le exigirá y probablemente tendrá cruces y pruebas más grandes en la vida que tú. Una segunda enseñanza universal, es que ante Dios importa es la fidelidad de cada día, en el uso, en el aprovechamiento de los talentos, carismas o dones que nos va dando, esa fidelidad empieza en lo pequeño y va creciendo. De hecho, la máxima evangélica afirmará: “El que no es fiel en lo poco, no podrá ser fiel en lo mucho”. Aprendamos a administrar con generosidad y lealtad, los bienes y dones que Dios ha dado a nuestra vida, en amor, en paciencia, en generosidad, en alegría, en espíritu de servicio, en bondad, en capacidad de exhortar con la palabra, en capacidad de perdonar, en capacidad de conciliación con los demás. En pequeño aprendamos a usar esos talentos, dones o carismas que Dios nos ha dado y con seguridad nos encomendará misiones más altas y nos entregará talentos y cualidades más grandes. Recuérdalo, que, si en lo poco has sido fiel, nos pondrá al frente de mayores responsabilidades. Decimos también en este segundo punto, que no importa tanto producir otros dos o cinco o diez talentos, lo que importa es esa respuesta fiel y generosa de cada día, eso es lo único importante y valioso ante los ojos de Dios. En una tercera enseñanza y final, reconocemos que Jesús al discípulo fiel, entiende tú o yo, somos invitados a entrar en el gozo del Señor, en el banquete del cielo, en la felicidad plena, en la totalidad de la vida; somos invitados a entrar en el cielo, si hemos sido fieles en la vida con los dones y carismas que Dios nos ha dado. Por el contrario, señala, que el discípulo infiel, ya sea por miedo a usar las capacidades y cualidades que Dios le ha dado, ya sea por pereza, no solamente pierde los dones dados, sino que pierde la vida eterna. Hoy descubre, que el mayor regalo que Dios ha dado a tu persona, es tu vida, y el mayor regalo que tú le das a Dios, es administrar y vivir bien tu propia vida. Terminamos señalando que es una máxima paradójica, la que señala Jesús al final del evangelio cuando dice: “Al que tiene, se le dará, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener”. Nos parece desde el punto de vista de los talentos humanos, una contradicción y si se quiere, una injusticia de Jesús, pero no es así. Es que los dones espirituales que el Señor regala a la vida, se acrecientan usándolos y se pierden guardándolos; muy al contrario de los bienes del mundo, los bienes de Dios, tienen una lógica completamente distinta de la del mundo, expliquémoslo brevemente. El dinero si tú lo guardas en un banco, si lo depositas en una cuenta financiera y no retiras depósitos de la misma, tu dinero crece, crece, crece, y si tú retiras dinero permanentemente a través de un cajero electrónico, tu dinero llega un momento en que tienes saldo rojo en tu cuenta bancaria. Con los dones de Dios tan distinto de los dones del mundo, no ocurre así, por ejemplo, Dios te ha dado el carisma del amor. En la medida en que tu uses tu capacidad de amar a los demás, ese don crece, no se acaba, en la medida en que tú te entregues en servicio amoroso, en entrega cariñosa a los demás, lejos de que el don del amor se pierda, se fortalece, se acrecienta. Por el contrario, si Dios te dio como regalo para tu vida una alma tierna, amorosa y dulce, y te guardas esos dones para ti mismo, van a estallar, se van a podrir esos frutos en tu propia alma y no se generará vida nueva en los demás. Es que el amor, la caridad, se multiplica dándola y se pierde, se anula guardándola, nunca lo olvides. Que el Señor, te bendiga grandemente en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO San Mateo 25, 14-30 Lecturas de Hoy Primera lectura 1Co 1, 26-31: Dios ha escogido lo débil del mundo. Hermanos: Fijaos en vuestra asamblea: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; todo lo contrario, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios; lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar a lo fuerte. Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable y lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor. Por él vosotros sois en Cristo Jesús, en este Cristo que Dios ha hecho para nosotros sabiduría, justicia, santificación y redención. Y así -como dice la Escritura- «el que se gloría que se gloríe en el Señor». Salmo de Hoy Sal (33) 32, 12-13.18-19.20-21: Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como heredad. El Señor mira desde el cielo, se fija en todos los hombres. Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo; con él se alegra nuestro corazón, en su santo nombre confiamos. Evangelio de Hoy Mt 25, 14-30: En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: -Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio el que recibió uno, hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: -Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco. Su señor le dijo: -Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu Señor. Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: -Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos. Su señor le dijo: Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor: como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor. Finalmente se acercó el que había recibido un talento y dijo: -Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo. El señor le respondió: -Eres un empleado negligente y holgazán, ¿con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas: allí será el llanto y el rechinar de dientes. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.Gozo en el cieloNo guardar los talentosParábola de los talentosServicio de los demásUtilizar bien los talentosBibliaEvangelio¡Fidelidad en los pequeños detalles!Talentos - fidelidad