Fundación Amén Comunicaciones2026-07-312026-07-312026-07-06https://repositorioamencomunicaciones.com/handle/123456789/1374https://www.youtube.com/watch?v=sTh4bG637LI&list=PLyKsXJ8txKWTmKEf0rn4uBgEF3XCGBN0P&index=26&pp=iAQB0gcJCaMLAYcqIYzvREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 9, 18-26 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: Oseas 2, 16. 17-18. 21-22 Esto dice el Señor: «Yo conduciré a Israel, mi esposa infiel, al desierto y le hablaré al corazón. Ella me responderá allá, como cuando era joven, como el día en que salió de Egipto. Aquel día, palabra del Señor, ella me llamará ‘Esposo mío’, y no me volverá a decir ‘Baal mío’. Israel, yo te desposaré conmigo para siempre. Nos uniremos en la justicia y la rectitud, en el amor constante y la ternura; yo te desposaré en la fidelidad y entonces tú conocerás al Señor». Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo de Hoy: Salmo 145(144), 2-3.4-5.6-7.8-9 (R. 8a) El Señor es compasivo y misericordioso. Un día tras otro, Señor, bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarte. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable. El Señor es compasivo y misericordioso. Cada generación a la que sigue anunciará tus obras y proezas. Se hablará de tus hechos portentosos, del glorioso esplendor de tu grandeza. El Señor es compasivo y misericordioso. Alabarán tus maravillosos prodigios y contarán tus grandes acciones; difundirán la memoria de tu inmensa bondad y aclamarán tus victorias. El Señor es compasivo y misericordioso. El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas. El Señor es compasivo y misericordioso. Evangelio de Hoy: Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 9, 18-26 En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se le acercó un jefe de la sinagoga, se postró ante él y le dijo: «Señor, mi hija acaba de morir; pero ven tú a imponerle las manos y volverá a vivir». Jesús se levantó y lo siguió, acompañado de sus discípulos. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orilla del manto, pues pensaba: «Con sólo tocar su manto, me curaré». Jesús, volviéndose, la miró y le dijo: «Hija, ten confianza; tu fe te ha curado». Y en aquel mismo instante quedó curada la mujer. Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús a los flautistas, y el tumulto de la gente y les dijo: «Retírense de aquí. La niña no está muerta; está dormida». Y todos se burlaron de él. En cuanto hicieron salir a la gente, entró Jesús, tomó a la niña de la mano y ésta se levantó. La noticia se difundió por toda aquella región. Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús.Confiar siempre en DiosConfianzaEsperanzaLevantarse de la caídasMuerte interiorPruebasResurrecciónSan MateoBibliaEvangelio¡La fe sana!Jesús