Fundación Amén Comunicaciones2025-01-202025-01-202025-01-04http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/801https://drive.google.com/file/d/18wb5BYTHO2JMaEOwdDmpS7zXTuErSCFt/view?usp=drive_linkTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES La primera carta tomada del apóstol san Juan, nos invita: “A vivir de manera luminosa y a no dejarnos engañar”. Tantas veces en la vida sobre personas, sobre situaciones, tenemos juicios tan prevenidos, tan equivocados y por ende tan injustos. Y Juan nos da una máxima de sabiduría para entender quien obra en la verdad y quien no lo hace y la práctica que nos presenta es: “Obrar en justicia, obrar en rectitud”, y llamará a la justicia: “El amar a los hermanos, si no amamos de corazón a los demás, no podemos ser hombres rectos, ni mucho menos llamarnos hijos de Dios”, y en sentido contrario afirmará: “Que un hijo del diablo (de esta expresión directa se refiere a los hijos de satanás) nunca obrarán en rectitud”. Cuántas veces hombres buenos han sido juzgados con manipulación y muchas personas han tomado partido del lado equivocado, creyendo que atienden a la verdad, a la justicia. Siguen a aquellos profetas de calamidades que solo acusan y denuncian a hombres del bien, hombres del evangelio, y a veces nosotros tomamos distancia del recto obrar, de la verdad, de la misma Iglesia, por prejuicios, por prevenciones ideológicas, por acusaciones, y no nos damos cuenta de que somos manipulados y que quizás aquellos acusadores, denunciadores, son en el fondo los hijos de satanás, los hijos de la mentira, los que nunca han obrado con la verdad. Y a una persona, acuérdate de esto, siempre la vas a conocer por sus frutos de vida, no por sus palabras. Como dice Jesús a propósito de los evangelios: “El árbol bueno se conoce por sus frutos y una persona veraz la conoces por el testimonio y las obras de amor, de bondad que ha dado a lo largo de su vida”. Pero pasemos al evangelio de hoy, tomado de san Juan en el capítulo 1, cuando a propósito de que el Bautista, mirando a Cristo que pasaba, dirá de manera espontánea: “Este es el Cordero de Dios”. Y algunos de los discípulos del Bautista que querían seguir la verdad, ante este llamado o calificación que hace Juan del Cristo como el Cordero o la ofrenda santa de Dios, empiezan a seguirlo. Y Jesús espontáneamente les pregunta ¿qué buscan?, a lo que ellos dicen, Maestro, ¿dónde vives? Él da una respuesta: “Síganme y verán donde vivo y que hago”. Y el evangelista Juan nos dice: “Que ese día los discípulos del Bautista se quedaron con Jesús”. Hoy no hables de Jesús de oídas, no comentes de Jesús por lo que otros han dicho de Él, aprende a seguirlo, aprende a escucharlo, mira dónde vive, con quien comparte, cuál es su mensaje. Quedémonos como esos primeros discípulos del Bautista se quedaron el día entero con Jesús, aprendamos a compartir con Él, cuando escuchemos su Palabra descubrir qué mensaje profundo hay para nuestra vida, qué valores y principios inspiraron al hombre más sabio que ha pasado sobre esta tierra. Y luego, en un segundo momento, descubrimos a Andrés, hermano de Simón Pedro, que lleva precisamente al apóstol piedra de la Iglesia a Jesús, cuando le dice: “Hemos encontrado al Mesías, al Cristo, al Ungido de Dios”. Y nos dice: “Que Andrés llevó a su hermano Pedro a Jesús”. Cuánto bien hizo Andrés con esta actitud a la Iglesia, porque Pedro luego sería el gran apóstol, el gran amigo, el basamento, el primer Papa de la Iglesia, y de qué nos habríamos privado nosotros como creyentes y como Iglesia, si Andrés no hubiera llevado a su hermano a la presencia de Jesús. Hoy te pregunto, después de muchas eucaristías en las que has participado, después de muchas reflexiones que has escuchado ¿has llevado tu familia a Jesús?, ¿has motivado a tus amigos para que conozcan a Jesús? O con comodidad y quizás un poco de egoísmo y conveniencia ¿te has guardado el mensaje del evangelio, las enseñanzas escuchadas, las celebraciones eucarísticas vividas, te la has guardado solamente para ti? Hoy Andrés en este evangelio nos enseña, que no podemos quedarnos pasivos como espectadores de la historia, sino que estamos llamados a conocer y reconocer la verdad más profunda de nuestra vida, que es capaz de revolucionarla y transformarla, a llevar a los que amamos a la mejor noticia que es Jesús en el corazón de cada uno de nosotros. De hecho, y vendrá la tercera enseñanza, cuando Jesús mira a Simón Pedro, se le queda mirando fijamente (según nos dice san Juan), y le cambia su nombre asignándole una misión: “De ahora en adelante te llamarás Cefas”, (que traduce piedra) y la piedra como un material sólido, es el basamento, el fundamento de nuestra fe. Recuerda que la Basílica de san Pedro, aquella que conocemos todos por televisión, allí, en su interior están los restos del apóstol Pedro, donde él entregó su vida crucificado pies arriba y cabeza abajo, y fue el basamento, el fundamento, junto con el apóstol Pablo, de la fe de los apóstoles, de la fe en Cristo Jesús, que se extendió por todo el planeta y ha pervivido más allá de crisis a lo largo de dos mil años. Hoy tú y yo estamos llamados no a quedarnos con pensamientos light, con espiritualidades baratas, con ideologías de moda, con pensamientos culturales que hablan de lo políticamente correcto; sino buscar la sabiduría más profunda en el único capaz de iluminar, en el único que tiene palabras de vida eterna, Cristo Jesús. Hoy pregúntale ¿dónde vives?, ¿cómo piensas?, ¿cómo decidirías en la situación que yo estoy viviendo?, ¿cómo plantearías el nuevo año que estoy comenzando? Y Jesús te dirá: “Ven conmigo y ve mi manera de vivir”. Y aquel día los discípulos se quedaron con Jesús, y en este nuevo año, Jesús quiere que nosotros nos quedemos con Él. Que el Señor te bendiga en abundancia en este día. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Juan 1, 35-42 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: 1Jn 3, 7-10: No puede pecar, porque ha nacido de Dios. Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo. Quien comete el pecado es del diablo, pues el diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo. Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido de Dios. En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano. Palabra del Señor. Te alabamos Señor Salmo de Hoy: Salmo 98/97, 1.7-8.9: Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas; su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan; aplaudan los ríos, aclamen los montes. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Al Señor que llega para regir la tierra. Regirá el orbe con justicia y los pueblos con rectitud. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Evangelio del día de Hoy: Lectura del Santo Evangelio según San Juan 1, 35-42: Hemos encontrado al Mesías. En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: – «Éste es el Cordero de Dios.» Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: – «¿Qué buscáis?» Ellos le contestaron: – «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?» Él les dijo: – «Venid y lo veréis.» Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: – «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).» Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: – «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).» Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.AmigosCelebraciones EucarísticasConocer a JesúsEnseñanzas del evangelioEvangelizarFamiliaHablar de DiosMensaje de JesúsMostrar a DiosSan JuanSeguir a JesúsServir a JesúsTransmitir la feBibliaEvangelio¡Llévame a Jesús!Evangelizar