¡Recibe el pan del cielo!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2024-08-14T23:55:21Z | |
| dc.date.available | 2024-08-14T23:55:21Z | |
| dc.date.issued | 2024-08-04 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES La primera lectura del libro del Éxodo, capítulo 16, nos muestra la tentación universal de todos los hombres, de todos los tiempos, cuando salimos de nuestras aparentes seguridades humanas y materiales y nos arriesgamos por el camino fascinante de la libertad, que implica correr riesgos. Fue lo que aconteció precisamente al pueblo de Dios, al pueblo de Israel, cuando en medio del desierto, en su travesía de largos años hacia la tierra de Canaán, (la tierra de la promesa), el pueblo sintió que sus provisiones de alimento acababan, sienten temor, piensan que van a morir en el desierto y murmuran, reniegan de Moisés y sobre todo, de Dios. Dicen, en efecto: “Para qué buscar libertad, si más allá de la esclavitud en Egipto, allí teníamos alimento diario, allí teníamos un lugar donde reclinar nuestra cabeza”. Hablaban de comer hasta el hartazgo, de llenarse, pero ahora en el desierto en medio de la nada y en el uso de su libertad, descubren que hay miedos profundos. Pero más allá de esa tentación de desconfiar de Dios cuando nos faltan las seguridades materiales inmediatas, Dios se presenta como el providente, como el que entrega, como el que se preocupa por su pueblo y le dirá a este pueblo, a través de Moisés: “Que recibirán carne todas las tardes de las codornices que vuelan del cielo, pero también el maná cada mañana en el desierto, (el pan que cae del cielo)”. Esta primera lectura de Éxodo 16, nos prepara para entender mejor el pasaje de Juan capítulo 6, un texto bíblico profundamente eucarístico, y distinguimos precisamente en este pasaje de Juan 6, tres enseñanzas para nuestra vida. La primera, reconocemos y descubrimos que nuestra fe a veces no es pura, no es libre, no es generosa y desinteresada, como tampoco lo fue la del pueblo hebreo, miles de años atrás en el desierto. Es más, Jesús recrimina a los suyos cuando dice: “Les aseguro, ustedes me buscan por haber comido pan hasta quedar saciados, y no porque hayan creído viendo las obras que realizo”. En el fondo, hoy 2000 años después de este pasaje evangélico, reconocemos que tenemos una fe milagrera, una fe interesada; buscamos un Dios bombero que apague los incendios de nuestra vida, un Dios tapa huecos que pavimente y rellene aquellos vacíos y necesidades de nuestra existencia. Hoy se nos invita a caminar en una fe más libre, más pura, menos interesada, menos fija, simplemente en las cosas que podemos recibir de Dios. Hoy te pregunto, cuándo vas a la Eucaristía, cuando haces tu oración cada día, al amanecer o al anochecer, ¿lo haces por amor a Dios, alabando y dando gloria al altísimo?, o ¿diriges tu plegaria al Señor pidiéndole por tu empleo, por tu familia, por tu salud, por tus necesidades materiales, cotidianas? No está mal que lo hagas, pero no te quedes simplemente en una fe religiosa que sea de conveniencias o de interés personal. Pero hay además una segunda enseñanza que nos presenta hoy el evangelio, y es que cuando Jesús exhorta a los suyos a trabajar no por el alimento que termina, que acaba, sino por el alimento que dura hasta la vida eterna, ellos, quienes lo escuchan, le preguntan: ¿cómo trabajar, qué tienen que hacer para vivir en lo que Dios quiere?, y Jesús les da una respuesta que hoy tiene eco en nuestra vida: “Trabajen en lo que Dios quiere y lo que Dios quiere es que crean, que pongan toda su confianza en Jesucristo, el enviado de Dios Padre”. Y acentuamos esta expresión porque muchas veces decimos creer en Jesús, pero apenas en un momento de sequedad espiritual, de contradicción y sufrimiento en la vida, de soledad o de noche espiritual y renegamos de Dios y decimos, Dios no me escucha, Dios está sordo, Dios me ha abandonado, es más, acudes donde el sacerdote y le dices, padre, ore a Dios por mí, porque Él no me escucha, a usted sí. Cuántas veces como presbítero de la Iglesia me ha pasado esta situación y le digo a quien habla conmigo, Dios ciertamente a mi sacerdote me escucha, pero a ti también, porque tú eres su hija, su hijo muy amado, y creer en el Señor es creer en su amor, creer en sus promesas de fidelidad, creer en su misericordia y su justicia, que acompañan, sustentan, guían y protegen tu vida. Finalmente, en una tercera enseñanza que nos deja hoy el evangelio, descubrimos cuando la multitud le dice: “Que quieren comer del pan, que no vuelvan a tener hambre, que no vuelvan a tener sed, que sea capaz de saciar sus necesidades”, Jesús les responde con uno de los más hermosos títulos cristológicos: “Yo soy el pan que da la vida, quien viene a mí no pasará hambre, quien cree en mí nunca tendrá sed”. Hoy te invito para que esa necesidad material, esa hambre espiritual, esa sed de eternidad que hay en tu corazón y que a veces no eres capaz de reconocer de manera explícita, descubras que sólo en Cristo, en la vida nueva, en el Espíritu que Él nos comunica, puedes encontrar respuesta a tus preguntas, pan a tus hambres espirituales e interiores, y luz para tus momentos de oscuridad. En nuestro mundo de razones, de ciencia y tecnología, en nuestro mundo de materia y de consumo, hoy tenemos serias dificultades para reconocer que somos realidad espiritual y no sólo material, que hay un ser trascendente y supremo que supera nuestro entendimiento y abrir por la fe nuestro interior, nuestro ser a Él. Señor, hoy te decimos, creo en ti, y como reza el salmo responsorial de este día: “Señor, sólo tú nos das el verdadero pan del cielo”. Que el buen Dios te bendiga abundantemente en este día, en tu trabajo, en tu familia y en tu salud, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO San Juan 6, 24-35 Primera lectura del día de hoy Ex 16, 2-4. 12-15 En aquellos días, toda la comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo: «Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne y comíamos pan hasta saciarnos. Ustedes nos han traído a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud». Entonces dijo el Señor a Moisés: «Voy a hacer que llueva pan del cielo. Que el pueblo salga a recoger cada día lo que necesita, pues quiero probar si guarda mi ley o no. He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles de parte mía: ‘Por la tarde comerán carne y por la mañana se hartarán de pan, para que sepan que yo soy el Señor, su Dios’ «. Aquella misma tarde, una bandada de codornices cubrió el campamento. A la mañana siguiente había en torno a él una capa de rocío que, al evaporarse, dejó el suelo cubierto con una especie de polvo blanco semejante a la escarcha. Al ver eso, los israelitas se dijeron unos a otros: «¿Qué es esto?», pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Éste es el pan que el Señor les da por alimento». Salmo del día de hoy Salmo Responsorial Salmo 77, 3 y 4bc. 23-24. 25 y 54 R. (24b) El Señor les dio pan del cielo. Cuanto hemos escuchado y conocemos del poder del Señor y de su gloria, cuanto nos han narrado nuestros padres, nuestros hijos lo oirán de nuestra boca. R. El Señor les dio pan del cielo. A las nubes mandó desde lo alto que abrieran las compuertas de los cielos; hizo llover maná sobre su pueblo, trigo celeste envió como alimento. R. El Señor les dio pan del cielo. Así el hombre comió pan de los ángeles; Dios le dio de comer en abundancia y luego los condujo hasta la tierra y el monte que su diestra conquistara. R. El Señor les dio pan del cielo. Segunda lectura del día de hoy Segunda lectura Ef 4, 17. 20-24 Hermanos: Declaro y doy testimonio en el Señor, de que no deben ustedes vivir como los paganos, que proceden conforme a lo vano de sus criterios. Esto no es lo que ustedes han aprendido de Cristo; han oído hablar de él y en él han sido adoctrinados, conforme a la verdad de Jesús. Él les ha enseñado a abandonar su antiguo modo de vivir, ese viejo yo, corrompido por deseos de placer. Dejen que el Espíritu renueve su mente y revístanse del nuevo yo, creado a imagen de Dios, en la justicia y en la santidad de la verdad. Evangelio del día de hoy Jn 6, 24-35 En aquel tiempo, cuando la gente vio que en aquella parte del lago no estaban Jesús ni sus discípulos, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo llegaste acá?» Jesús les contestó: «Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto señales milagrosas, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello». Ellos le dijeron: «¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?» Respondió Jesús: «La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado». Entonces la gente le preguntó a Jesús: «¿Qué signo vas a realizar tú, para que la veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo». Jesús les respondió: «Yo les aseguro: No fue Moisés quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da la vida al mundo». Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan». Jesús les contestó: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed». Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús. | |
| dc.identifier.uri | http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/642 | |
| dc.identifier.uri | https://drive.google.com/file/d/1HJFal5q8dZ9nGxtvXMj2osATfo5Yxc68/view?usp=drive_link | |
| dc.subject | Alimento de vida eterna | |
| dc.subject | Amor | |
| dc.subject | Fe libre | |
| dc.subject | Fe desinteresada | |
| dc.subject | Fe pura | |
| dc.subject | Jesús pan de vida | |
| dc.subject | Pan | |
| dc.subject | Purificar la fe | |
| dc.subject | Vida eterna | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Recibe el pan del cielo! | |
| dc.title.alternative | Jesús, pan de vida |
Files
License bundle
1 - 1 of 1
Loading...
- Name:
- license.txt
- Size:
- 1.71 KB
- Format:
- Item-specific license agreed to upon submission
- Description: