¡Oremos por los buenos dirigentes!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2026-05-26T18:58:12Z | |
| dc.date.available | 2026-05-26T18:58:12Z | |
| dc.date.issued | 2026-05-30 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES ¡Oremos por los buenos dirigentes! La primera lectura tomada de la carta del apóstol san Judas, nos habla “de que nos acordemos siempre de las enseñanzas y predicaciones de los apóstoles que anunciaron la vida que Jesús quiere comunicar a los suyos”. Nos invita “a permanecer firmes en la fe, en oración, movidos por el Espíritu Santo y en el amor de Dios, aguardando la vida, la misericordia de nuestro Señor Jesucristo, que nunca nos faltará y que nos permitirá alcanzar lo que hemos llamado la vida eterna, que es la vida de plenitud, de comunión de amor con el Padre Dios, una vida sin ocaso”. Nos invita también esta primera carta o esta carta del apóstol san Judas, “a tener compasión con aquellos que dudan, a fortalecerlos en la fe”. Nos invita “a preservarnos de tropiezos y a estar y vivir de forma intachable en nuestra vida moral, en nuestra vida personal, para que Dios en su gloria, cuando nos llame en toda su majestad, en toda su soberanía y su poder, nos encuentre justificados, luminosos, puros de cara a su mirada”. El salmo litúrgico de hoy nos invita a ¡Reconocer la sed de Dios que hay en todo ser humano! Una sed de infinito, una sed de eternidad que no es solamente una sed de cosas materiales, de seguridad, bienestar y placer; sino que es una sed de sentido de vida y una sed no solo del bienestar, sino el bien ser, bien ser con nosotros mismos. Pero pasemos al Evangelio de Marcos, donde los sumos sacerdotes fastidiados, junto con los escribas y ancianos importantes de la ciudad, cuestionaron a Jesús por el acto autoritativo de volcar las mesas de los cambistas de monedas en el templo. Y le dicen ácidamente, agriamente, ¿con qué autoridad has hecho esto? Y Jesús les responde: “Si ustedes cuestionan mi autoridad, les voy a preguntar ¿el bautismo que hizo Juan provenía del cielo o de los hombres?” Estos ancianos y sacerdotes deliberaron ¿qué podemos decir? Si decimos que el bautismo de Juan provenía del cielo nos dirá el pueblo judío por qué no le hemos creído. Y si decimos que proviene de los hombres, vamos a ganarnos un problema, porque la gente tenía a Juan por un verdadero profeta de Dios. Estos líderes religiosos le responden a Jesús: “No sabemos de dónde viene la autoridad de Juan para bautizar”. Y Jesús les contesta: “Pues Yo tampoco les voy a decir con qué autoridad hago lo que hago”. La palabra autoridad aquí aparece en tres momentos. La primera, cuando los líderes religiosos cuestionan la autoridad de Jesús. La segunda, cuando Jesús presenta con qué autoridad Juan bautizaba. Y la tercera, cuando Jesús les dice: “No les voy a contestar con qué autoridad actúo”. La palabra autoridad viene de autor y la autoridad de un hombre, la autoridad de un líder político, de un líder social, de un líder religioso, viene de su profunda relación, unidad de vida con Dios. Como la gran autoridad de Jesús vino de su profunda comunión de amor con el Padre de los cielos y la conciencia de sentirse enviado por Él. Pero la autoridad, además de esa profunda relación con Dios, viene también de la coherencia de vida. Coherencia entre lo que pensamos, lo que hablamos y lo que actuamos o vivimos. Es una coherencia que no es fácil de encontrar, y constantemente descubrimos escándalos en la gran prensa generalista que habla de que tantos líderes se presentan como salvadores de los pobres y demás. Pero en sus gobiernos ha habido los más altos niveles de incoherencia por la corrupción y la incapacidad de concordar, el hablar, el pensar y el actuar. Finalmente, podemos decir que la autoridad implica una fidelidad en el tiempo hasta la muerte y muerte de cruz como Jesús la tuvo. ¡Qué impresionante este criterio! Es fácil ser coherente por unos días, unos meses; pero la gran exigencia es la coherencia toda la vida, hasta la muerte, y esto sólo lo da la fuerza del Espíritu de Dios en nosotros. Hoy, cuando estamos a pocas horas de iniciar un proceso electoral en nuestro país, oremos para que el Señor nos ayude a escoger un buen dirigente, un buen gobernante para nuestra nación, que tenga esa coherencia, la vida de Dios en él, esa coherencia entre el pensar, el hablar y el actuar, y esa coherencia de fidelidad hasta el final de sus vidas en la justicia, en la verdad, frente a sus pueblos, frente a sus comunidades. Hoy pidámosle al Señor la sabiduría tan alta de no vender nuestra conciencia, de no vender nuestro voto electoral si no es por una convicción profunda de un verdadero líder que haga equipo y saque adelante nuestra nación. ¿Quieres conocer verdaderamente a una persona? Mira su historia, mira su pasado, mira si en esa persona hay amor u odio, hay ejecutorias o por el contrario es una vida pobre en frutos. Hay grandes realizaciones como gobernante en otros niveles o simplemente ha habido escándalos y pobreza en la gestión administrativa y política, examinemos mucho la historia de un candidato a ser gobernante. Pero analicemos sobre todo que cuando ha tenido poder esa persona lo ha utilizado democráticamente, respetando las instituciones, respetando la opinión de los demás; o conocemos en los candidatos atisbos dictatoriales, autoritarios, antidemocráticos. Dice el viejo proverbio “que las sociedades tienen los gobernantes que se merecen”. No es la hora de la indiferencia, y desde el Evangelio y desde la verdad de Jesucristo, que el Señor nos ayude a elegir los mejores gobernantes, no solo para nuestra patria Colombia, sino en cada momento electoral de las distintas naciones, a elegir buenos líderes que el mundo de confusión, de anarquía y de pequeños dictadores del tiempo moderno exigen líderes íntegros, probados en su virtud. Que el buen Dios te bendiga en abundancia en este día. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Marcos 11, 27-33 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: Judas 17, 20-25 Queridos hermanos: Recuerden las palabras que les predicaron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Consolídense sobre el cimiento de su fe santa, oren movidos por el Espíritu Santo, conserven en ustedes el amor a Dios, en espera de que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo les dé la vida eterna. A los indecisos traten de convencerlos, para arrancarlos del fuego de la condenación; a los otros, manifiéstenles compasión, pero con cautela, aborreciendo aun la ropa contaminada por su mala vida. Al Dios único, nuestro salvador, que puede preservarlos a ustedes de todo pecado y hacer que se presenten ante su gloria gozosos y sin mancha, honor y gloria, fuerza y poder, por Jesucristo, nuestro Señor, desde siempre, ahora y por todos los siglos. Amén. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor Salmo de Hoy: Salmo 63(62), 2.3-4.5-6 (R. 2b) Señor, mi alma tiene sed de ti. Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua. Señor, mi alma tiene sed de ti. Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios. Señor, mi alma tiene sed de ti. Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios. Señor, mi alma tiene sed de ti. Evangelio de Hoy: Lectura del Santo Evangelio según san Marcos 11, 27-33 En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: “¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado autoridad para actuar así?” Jesús les respondió: “Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les diré con qué autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contéstenme”. Ellos se pusieron a razonar entre sí: “Si le decimos que de Dios, nos dirá: ‘Entonces ¿por qué no le creyerón?, y si le decimos que de los hombres ...” Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús: “No lo sabemos”. Entonces Jesús les replicó: “Pues tampoco yo les diré con qué autoridad hago todo esto”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. | |
| dc.identifier.uri | https://repositorioamencomunicaciones.com/handle/123456789/1337 | |
| dc.subject | Autoridad de Dios | |
| dc.subject | Elección presidencial | |
| dc.subject | Elegir un buen dirigente | |
| dc.subject | Gobernantes | |
| dc.subject | Nación | |
| dc.subject | San Marcos | |
| dc.subject | Votaciones en Colombia | |
| dc.subject | Votar con conciencia | |
| dc.subject | Votar sabiamente | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Oremos por los buenos dirigentes! | |
| dc.title.alternative | Gobernante en Colombia |
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