¡Paradojas de la vida!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2024-04-25T16:57:26Z | |
| dc.date.available | 2024-04-25T16:57:26Z | |
| dc.date.issued | 2023-08-08 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES El evangelio, y una discusión estéril sobre lavarse las manos antes de comer o pensar que es lo que viene de afuera lo que nos contamina y nos hace impuros, muestra claramente la libertad de Jesús, frente a los formalismos, ritos y exterioridades del mundo judío de su tiempo, y nos invita a mirar lo esencial, lo fundamental en la vida. Para nadie es un secreto, que hoy vivimos una cultura muy especial, a veces de muchas exterioridades y formalismos, es también la cultura que ha perdido su esencia. Es el tiempo del café descafeinado que ya no sabe a café o es el tiempo de la leche deslactosada que ya no sabe a leche. Hoy hagámonos una reflexión muy existencial y preguntémonos, si hemos desplazado lo esencial, lo fundamental de la vida, por los formalismos, por lo accidental. Presentemos varias afirmaciones que nos tienen que poner a pensar. La primera, ¡qué paradoja!, hoy tenemos más libertad para amar, hablamos más del amor libre, sin moralismos; hablamos del matrimonio igualitario y demás, y sin embargo, hoy nos queremos menos. Hay más intolerancia, incomprensión, indiferencia en las parejas. Segunda paradoja, hoy apuntamos más a lo exterior y tenemos más riqueza material, más tecnología, mayores aparatos electrónicos, mejores vehículos automotores; sin embargo, tenemos menos riqueza interior, somos más pobres de corazón: las relaciones humanas en el trabajo, en la familia, las relaciones sociales, son más tensas, más difíciles, más conflictivas. Tercera paradoja, hoy gozamos de más diversiones, de más entretenimiento y como ha crecido esta industria en el mundo, y sin embargo, hoy disfrutamos menos de las cosas simples y básicas de la vida, ellas son gratis y nos hemos vuelto más exigentes para el disfrute de lo simple. Cuarta paradoja, hoy exaltamos mucho la belleza corporal, cuidamos el cuerpo en gimnasio, en las cirugías estéticas: la belleza, el cuidar la corporeidad a veces nos esclaviza, como ha crecido la industria cosmética y sin embargo, hoy despreciamos la ética, el recto obrar, el bien, la verdad, hay mayor corrupción, la gente hoy a la trampa no la llama trampa sino viveza, avispamiento. Hoy reconocemos que le apuntamos a lo externo y no a lo fundamental, el obrar éticamente, el obrar bien. En una quinta paradoja, hoy el mundo habla más de libertad, de autonomía, de independencia, y sin embargo, somos más esclavos de adicciones ocultas, de perversiones silenciosas, de pasiones desordenadas, de apegamientos afectivos que entristecen y hacen sufrir la vida. Es muy irónico, que hoy las grandes esclavitudes interiores del hombre, se han desarrollado justamente en nombre de la palabra libertad. En una sexta paradoja, hoy exigimos más derechos sexuales y reproductivos, derecho a morir dignamente, derecho al matrimonio en distintas expresiones; pero olvidamos, que la vida en su esencia, también implica deberes y compromisos de respeto, de fidelidad en el amor, de cuidado de la vida, de comunión y servicio con los demás. Hoy reconocemos también en una séptima paradoja, que tenemos cuerpos más saludables y fuertes, pero nuestra alma espiritual es más débil y enferma. En una octava palabra, hoy hay más bienestar y comodidad material en nuestro apartamento o casa, pero hay más malestar e incomodidad, en la familia que se ha vuelto más un hotel y relaciones funcionales. Hoy tenemos en una novena paradoja, más y mejores medios de comunicación: redes sociales, Skype, internet, telefonía móvil o celular, y sin embargo, hoy en el mundo de las comunicaciones, manejamos mayores incomunicaciones humanas. Terminemos nuestra reflexión diciendo, que hoy nos amamos más a nosotros, pero amamos menos a los otros y tal vez olvidamos a Dios. Amigo, amiga, quizás hemos perdido el camino, quizás estamos buscando la felicidad en el lugar equivocado; el hombre se ha endiosado a sí mismo y perdió el camino, la misión de ser verdaderamente hombre. Que los formalismos, no superen lo que es fundamental para tu vida. Que el Señor te bendiga en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Lectura del día de hoy Lectura del libro de los Números 12, 1-13 En aquellos días, María y Aarón hablaron contra Moisés, a causa de la mujer cusita que había tomado por esposa. Dijeron: «¿Ha hablado el Señor solo a Moisés? ¿No nos ha hablado también a nosotros?» El Señor lo oyó. Moisés era el hombre más sufrido del mundo. El Señor habló de repente a Moisés, Aarón y María: «Salgan los tres hacia la tienda del encuentro». Y los tres salieron. El Señor bajó en la columna de nube y se colocó a la entrada de la tienda, y llamó a Aarón y María. Ellos se adelantaron, y el Señor les dijo: «Escuchen mis palabras: Cuando hay entre ustedes un profeta del Señor, me doy a conocer a él en visión y le hablo en sueños; no así a mi siervo Moisés, el más fiel de todos mis siervos. A él le hablo cara a cara; en presencia y no adivinando contempla la figura del Señor, ¿Cómo se han atrevido a hablar contra mi siervo Moisés?» La ira del Señor se encendió contra ellos, y el Señor se marchó. Al apartarse la nube de la tienda, María tenía toda la piel descolorida, como nieve. Aarón se volvió y la vio con toda la piel descolorida. Entonces Aarón dijo a Moisés: «Perdón, Señor; no nos exijas cuentas del pecado que hemos cometido insensatamente. No la dejes a María como un aborto que sale del vientre, con la mitad de la carne comida». Moisés suplicó al Señor: «Por favor, cúrala». Palabra de Dios. Te alabamos Señor Salmo del día de hoy Salmo 51 (50), 3-4. 5-6. 12-13 Misericordia, Señor: hemos pecado. Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Misericordia, Señor: hemos pecado. Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra Ti, contra Ti solo pequé, cometí la maldad que aborreces. En la sentencia tendrás razón, en el juicio resultarás inocente. Misericordia, Señor: hemos pecado. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu Santo Espíritu. Misericordia, Señor: hemos pecado. Evangelio del día de hoy Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 14, 22-36 Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras Él despedía a la gente. Y después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengan miedo!» Pedro le contestó: «Señor, si eres Tú, mándame ir hacia Ti andando sobre el agua». Él le dijo: «Ven». Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame». En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante Él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios». Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar, apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto, y cuantos la tocaron quedaron curados. Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús. | |
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| dc.identifier.uri | https://drive.google.com/file/d/1eUZEQURe8_WzuVb726DzBAd9wxy9OqgC/view?usp=drive_link | |
| dc.subject | Apuntar a lo esencial | |
| dc.subject | Cosas simples de la vida | |
| dc.subject | Disfrutamos menos | |
| dc.subject | Libertad para amar | |
| dc.subject | Más diversiones | |
| dc.subject | Más entretenimiento | |
| dc.subject | Querernos menos | |
| dc.subject | Riqueza interior | |
| dc.subject | Riqueza material | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Paradojas de la vida! | |
| dc.title.alternative | Paradojas de vida |
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