¡Recibiran cien veces más!

dc.contributor.authorFundación Amén Comunicaciones
dc.date.accessioned2024-04-11T23:22:26Z
dc.date.available2024-04-11T23:22:26Z
dc.date.issued2023-05-30
dc.descriptionTRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Hemos dejado atrás la Pascua, la celebración inmensa de Pentecostés y retomamos nuevamente el tiempo litúrgico ordinario de la Iglesia, retomado a partir de la semana octava de este tiempo ordinario. La primera lectura tomada del libro del Eclesiástico, como todos los llamados libros sapienciales, que condensan sentencias de la sabiduría del pueblo de Dios recogida a lo largo de los siglos, nos ofrece axiomas, sentencias, frases puntuales que nos ponen a pensar, escuchemos: “Quien da limosna ofrece sacrificios de alabanza”, pero escuchemos una segunda afirmación: “Apartarse del mal es complacer al Señor”, o una tercera frase, “Un sacrificio de expiación es apartarnos de la injusticia y de los comportamientos injustos”. En un cuarto axioma, nos dice el libro del Eclesiástico: “No te presentes nunca ante Dios con las manos vacías”, y afirmará: “La ofrenda del justo enriquece el altar, su perfume sube hasta el Altísimo”. También nos dirá: “El sacrificio del hombre justo, es siempre aceptable a Dios, su memoria no se olvidará”, y va cerrando este capítulo 35, que hoy nos trae la liturgia de la Iglesia como primera lectura: “Cuando hagas tus ofrendas a Dios, pon cara alegre y paga los diezmos de buena gana, porque el Señor sabe recompensar y te devolverá siete veces más”. Pero antes de terminar el texto bíblico de hoy, nos hace una advertencia el libro del Eclesiástico: “No trates de sobornar al Señor porque no lo aceptará, no te apoyes en sacrificios injustos, porque el Señor es juez por igual para todos, y para Él no cuenta el prestigio, o la posición e importancia de las personas”. Pero dejemos a un lado este libro sapiencial cuya lectura recomiendo ampliamente, y pasemos a retomar nuevamente el tiempo litúrgico ordinario, al leer a san Marcos en el capítulo 10, cuando ante la pregunta o la exhortación de Pedro a Jesús: “Ya ves que nosotros, tus apóstoles, lo hemos dejado todo y te hemos seguido”, y Jesús le hace una afirmación definitiva: “En verdad te digo Pedro, y a todos los discípulos, que nadie que deje casa, hermanos, padre o madre, hijos o tierras por mí, o por el evangelio; no dejará de recibir cien veces más ahora, en este tiempo”. Descubramos y reconozcamos, que el Señor nos invita a relativizar los afectos más queridos de los papás, de los hermanos, del cónyuge, de los hijos, en general de la familia; y a relativizar los bienes de esta tierra, cuando queremos con radicalidad poner nuestro corazón y nuestra vida solo en Dios. Es más fácil decirlo que vivirlo, porque nuestro corazón casi cada día anda partido, entre el amor a Dios y el amor a las cosas del mundo, olvidando lo que sabiamente decía san Agustín en su obra máxima La Ciudad de Dios, cuando señalaba: “Que la vida humana, es una lucha permanente entre el amor a Dios o el amor de Dios hasta el desprecio de sí mismo, o el amor a sí mismo y a las cosas del mundo, hasta el desprecio de Dios”. Hoy te pregunto de qué lado estás: ¿el amor más grande es hacia ti?, ¿hacia tus deseos, tus caprichos, tu voluntariedad?, o el amor más grande es hacia Dios, y a obedecer y cumplir con celo su voluntad sabia y perfecta sobre nuestras vidas. ¿Acaso no te has dado cuenta, que siempre que has hecho tu voluntad en la vida te has equivocado y tal vez has sufrido sin necesidad?, y por el contrario, ¿cuando haces la voluntad de Dios, aunque conlleve ello un poco de sacrificio y de renuncia, al final encuentras plenitud, paz y profunda alegría para tu vida?; una primera reflexión que nos trae el evangelio de hoy. Pero hay un segundo momento y es la recompensa que Jesús ofrece a sus discípulos y a nosotros en el siglo XXI, si aprendemos a relativizar todo lo del mundo, personas o cosas, y a darle el primer lugar en nuestro corazón a Dios y los sueños que Él tiene sobre nuestra vida. Mi experiencia como sacerdote me ha mostrado, que cada que hablo con las personas me dicen: que yo quiero realizar, cumplir este sueño en mi vida, que no seré feliz si no realizo X, Y, o Z, sueño en mi existencia. Pero te has preguntado, ya no por tu sueño, tu ambición o tu proyecto personal, te has preguntado ¿cuál es el sueño, que desde siempre Dios ha tenido para ti?, ¿qué es lo que Dios siempre ha soñado como proyecto, como misión para tu existencia?, y Él nos dice que si cumplimos el sueño que Él tiene para nuestra vida, nos dará una recompensa centuplicada, (cien veces más), en los bienes terrenales: casas, tierras y en los bienes afectivos, hermanos, padres, hijos, familia, afectos humanos. Así es Jesús, que no se deja ganar en generosidad, y si nosotros en fidelidad, le entregamos desde la sinceridad de nuestro corazón lo mejor de nuestra vida, Él nos lo devolverá centuplicado (cien veces más), aunque hace una precisión que puede parecer perturbadora, tendremos esto en la vida con persecuciones en el mundo, pero más allá de las persecuciones, en la edad futura alcanzaremos la vida eterna. Hoy te ánimo, para que creas en la promesa de Jesús, relativiza, renuncia, no le des el primer lugar en tu corazón a nada de esta tierra y recibirás cien veces más en este mundo terrenal, con persecuciones, pero, sobre todo, tu nombre quedará inscrito en el libro de la vida, porque alcanzarás la vida eterna con Dios. Termina el texto evangélico de Marcos, recordándonos un axioma evangélico muy citado por Jesús: “Muchos primeros serán últimos y muchos últimos primeros”; y cuando leo y medito en esta expresión, pienso, a quiénes rendimos tributo de reconocimiento, a quién damos pleitesía en esta tierra. Tal vez en el cielo no serán importantes, o ni siquiera llegarán al Reino de los Cielos, por el contrario, a cuántos hemos mirado con desprecio, con desdén en este mundo, y quizás esos pequeños de Dios, esos humildes de corazón, serán los primeros en el Reino de los Cielos; allí los encontraremos en sitiales de honor dados por el mismo Jesucristo. Muchas sorpresas nos llevaremos en la vida eterna, porque el hombre, el corazón humano en sus limitaciones, no deja de juzgar por apariencias; pero Dios, que es totalmente sabio, mira la verdad del corazón humano. Señor, que no sigamos los criterios arribistas del mundo, por la belleza de una mujer, por el dinero de un hombre, por el cargo o reconocimiento social que tiene en redes sociales; que aprendamos, que no valemos lo que valgamos ante la mirada humana, sino que sólo valemos, lo que somos ante la mirada de Dios. Que el Señor te bendiga en abundancia en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
dc.description.abstractREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Marcos 10, 28-31 Lectura del día de hoy Si 35, 1-15: El que guarda los mandamientos ofrece sacrificio de acción de gracias. El que observa la ley hace una buena ofrenda, el que guarda los mandamientos ofrece sacrificio de acción de gracias, el que hace favores ofrenda flor de harina, el que da limosna ofrece sacrificio de alabanza. Apartarse del mal es agradable a Dios, apartarse de la injusticia es expiación. No te presentes a Dios con las manos vacías: esto es lo que pide la ley. La ofrenda del justo enriquece el altar, y su aroma llega hasta el Altísimo. El sacrificio del justo es aceptado, su ofrenda memorial no se olvidará. Honra al Señor con generosidad y no seas mezquino en tus ofrendas; cuando ofreces, pon buena cara, y paga de buena gana los diezmos. Da al Altísimo como él te dio: generosamente, según tus posibilidades, porque el Señor sabe pagar y te dará siete veces más. No le sobornes, porque no lo acepta, no confíes en sacrificios injustos; porque es un Dios justo que no puede ser parcial. Salmo del día de hoy Salmo 49, 5-6.7-8.14.23: Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. «Congregadme a mis fieles que sellaron mi pacto con un sacrificio.» Proclame el cielo su justicia: Dios en persona va a juzgar. «Escucha, pueblo mío, que voy a hablarte; Israel, voy a dar testimonio contra ti: yo, Dios, tu Dios. No te reprocho tus sacrificios, pues siempre están tus holocaustos ante mí. Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza, cumple tus votos al Altísimo. El que me ofrece acción de gracias, ése me honra; al que sigue buen camino, le haré ver la salvación de Dios.» Evangelio del día de hoy Lectura del Evangelio según san Marcos 10, 28-31: En aquel tiempo, Pedro se puso a decirle a Jesús: -Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. Jesús dijo: -Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más -casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.
dc.identifier.urihttp://72.167.44.240:4000/handle/123456789/419
dc.identifier.urihttps://drive.google.com/file/d/1xXIYHctgInX7pFgi3dxiWscz2i4O8izH/view?usp=drive_link
dc.subjectAlegría
dc.subjectGenerosidad
dc.subjectHumildes de corazón
dc.subjectPaz
dc.subjectPlenitud
dc.subjectReino de los cielos
dc.subjectSueño de Dios para tu vida
dc.subjectVoluntad de Dios
dc.subjectBiblia
dc.subjectEvangelio
dc.title¡Recibiran cien veces más!
dc.title.alternative¡!Recibierán cien veces más, con persecusiones, y en edad futura, vida eterna!

Files

Original bundle

Now showing 1 - 2 of 2
Loading...
Thumbnail Image
Name:
Miniatura mayo-30-2023.jpg
Size:
71.41 KB
Format:
Joint Photographic Experts Group/JPEG File Interchange Format (JFIF)
Loading...
Thumbnail Image
Name:
Síntesis mayo.30.jpg
Size:
441.89 KB
Format:
Joint Photographic Experts Group/JPEG File Interchange Format (JFIF)

License bundle

Now showing 1 - 1 of 1
Loading...
Thumbnail Image
Name:
license.txt
Size:
1.71 KB
Format:
Item-specific license agreed to upon submission
Description: