¡Todos nos hemos equivocado!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2025-03-12T18:05:26Z | |
| dc.date.available | 2025-03-12T18:05:26Z | |
| dc.date.issued | 2025-03-08 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Con un cariñoso saludo felicitamos a todas las mujeres en este día internacional en donde reconocemos, valoramos y agradecemos el papel fundamental de la mujer en la vida de las familias, en la vida de la sociedad, en la vida de la Iglesia. Más allá de la reivindicación de derechos políticos, sociales, económicos, laborales de la mujer, la Iglesia valora, agradece y reconoce el papel y la misión ingente y muy grande de la mujer en la tarea de evangelización a lo largo de 2000 años. Por eso, un cordialísimo saludo para todas. Pero hablemos de las lecturas que nos trae la liturgia en este día. Isaías, en el capítulo 58, nos habla de cómo el profeta denuncia el pecado del hombre y quiere que aquellas obras de justicia y de bien que sirven para los hermanos necesitados lleven al hombre a encontrarse con Dios. En efecto, dirá el profeta Isaías: “Cuando alejes de ti la opresión, cuando dejes de calumniar y acusar a los demás, cuando en justicia ofrezcas al hambriento el pan que tienes en tu mesa, cuando consueles el alma afligida, sólo en ese momento brillará tu luz como el sol brilla en medio de la oscuridad y tu alma será radiante como un mediodía. El Señor te guiará, hartará tu alma en tierra abrasada, dará vigor a tus huesos, serás un huerto bien regado, un manantial de aguas puras que no engañan”. También nos dirá: “Si respetamos el día sagrado para los judíos, el Sabbat, si detienes tus pasos en día sábado, si no haces negocios en mi día santo, si llamas al Sabbat (al sábado) mi delicia y lo consagras a la gloria del Señor, evitando viajes, discutiendo sobre asuntos laborales, encontrarás entonces tu delicia en el Señor”. ¡Qué bella promesa para nuestra vida!, cuando el hombre vive de cara a los mandatos de Dios, como Él acompaña todos sus proyectos y bendice todos nuestros emprendimientos, empresas y proyectos humanos. Con razón el salmo de este día nos invita a reconocer que sólo en el Señor hay caminos de santidad. Y dirá el salmista: “Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad. Inclina tu oído, escúchame, que soy un pobre desamparado sin Ti, protege mi vida, que soy un fiel tuyo, salva, Dios mío, a tu siervo que confía en Ti”. Pero luego miramos el evangelio precioso por demás de Lucas capítulo 5, versículos 27 al 32, donde Leví (el publicano elegido por Jesús), cambia radicalmente su vida, literalmente deja su trabajo de cobrador de impuestos, lo pierde todo, lo entrega toda una vez que ha encontrado a Jesús. Llamará la atención esta entrega del publicano Leví en torno a Jesús, a otros pecadores, y precisamente será para ellos testimonio de empezar un camino feliz de conversión. Pero de este evangelio ¿qué enseñanzas prácticas podremos sacar para nuestra vida? Diferenciemos tres grandes sabidurías. La primera, la elección que Jesús hace de un ser humano es pura gracia divina, no mira sus méritos, sus cualidades, su “vida pura, santa, perfecta”, sino que Él llama, designa, elige a los que Él quiere por pura gratuidad. Y esa palabra de Jesús, ese llamado del Hijo de Dios aceptado por este publicano transforma radicalmente su vida y lo hace un hombre nuevo que lo mueve al encuentro con Jesús, el Buen Pastor. Pero encontraríamos una segunda enseñanza. Jesús claramente muestra en este evangelio que Él ha venido para aquellos que estaban lejos de Dios. Mientras los fariseos sólo se adoran a sí mismos, mientras los fariseos de esa época y de siempre viven encerrados en sus propios intereses y no comprenden lo que es amar, que sobre todo es darse, es perderse en el mundo donándose como se pierde la levadura en la masa o como se entrega la luz en la noche, o la sal se disuelve en los alimentos para darle sabor a todo, así también Jesús ha venido para aquellos que están alejados para acercarlos a Él, para iniciar en su corazón un proyecto de vida nueva. Y ese compartir de Jesús la mesa con algunos pecadores va más allá de compartir alimento se trata de generar una comunidad de vida, bien, esa sociedad manchada, discriminada, enferma, pecadora, porque la condición de Jesús de Pastor hace que Él trasiegue, ande por caminos distintos de los puros, de los fariseos de su tiempo, que buscaban simplemente a los buenos de la época y sólo con ellos entablaban amistad. Esto resulta para los fariseos escandaloso, que Jesús se siente a compartir la vida con unos publicanos, pecadores públicos, personas que eran despreciadas, deshonradas y consideradas como inmorales, es un verdadero escándalo para los fariseos, pero esta es la misión real que ha venido a cumplir Jesús. En una tercera enseñanza y final, podríamos decir que sólo hay encuentro con Jesús cuando hay conciencia del propio pecado, como la tiene Leví, el pecador del evangelio, el cobrador de impuestos. Lo diré de otra manera, aquellos que toda la vida se han sentido buenos, justos, cumplidores de la ley, no dejan lugar en sí mismos, en su corazón a Dios, porque están llenos de su ego, de sus méritos, y piensan que no necesitan de la compasión y la misericordia de Dios, olvidando una verdad palmaria, todos somos pecadores, lo repetiré por segunda vez, todos somos pecadores y por tercera vez lo diré repitiéndolo, todos ante Dios somos pecadores. Mientras no haya una conciencia profunda de que hay pecado en tu vida, juzgarás de los demás, porque solo juzga aquel que inconscientemente se siente mejor, más puro, más sano, más santo, se siente mejor y distinto de los demás. Pero cuando tu sepas en lo profundo de tu ser que eres hecho del mismo barro del que todos hemos sido hechos, aprenderás a no juzgar de nadie como lo hacen los fariseos y los escribas en este pasaje evangélico. Señor, danos romper este círculo vicioso de sentirnos satisfechos por nuestros méritos, nuestra piedad, nuestra religiosidad aparente y convertirnos con humildad en indigentes, necesitados de tu amor, y solo así podremos, como en el evangelio de hoy, sentarnos a la mesa, compartir el banquete de la vida nueva que solo tú nos puedes ofrecer. Que el Señor que ha venido por ti, pecador, y no por el justo, que ha venido por ti enfermo, y no por el sano, te bendiga en abundancia en este día. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO San Lucas 5, 27-32 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: Esto dice el Señor: «Cuando alejes de ti la opresión, el dedo acusador y la calumnia, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies al alma afligida, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía. El Señor te guiará siempre, hartará tu alma en la tierra abrasada, dará vigor a tus huesos. Serás un huerto bien regado, un manantial de aguas que no engañan. Tu gente reconstruirá las ruinas antiguas, volverás a levantar los cimientos de otros tiempos; te llamarán “reparador de brechas”, “restaurador de senderos”, para hacer habitable el país. Si detienes tus pasos el sábado, para no hacer negocios en mi día santo, y llamas al sábado “mi delicia” y lo consagras a la gloria del Señor; si lo honras, evitando viajes, dejando de hacer tus negocios y de discutir asuntos, entonces encontrarás tu delicia en el Señor. Te conduciré sobre las alturas del país y gozarás del patrimonio de Jacob, tu padre. Ha hablado la boca del Señor». Palabra de Dios. Te alabamos Señor Salmo de hoy: Salmo (86)85, 1-2.3-4.5-6 Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad Inclina tu oído, Señor, escúchame, que soy un pobre desamparado; protege mi vida, que soy un fiel tuyo; salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti. Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad Piedad de mí, Señor, que a ti te estoy llamando todo el día; alegra el alma de tu siervo, pues levanto mi alma hacia ti, Señor. Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad Porque tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan. Señor, escucha mi oración, atiende a la voz de mi súplica. Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad Evangelio de Hoy: Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 5, 27-32: En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Y murmuraban los fariseos y sus escribas diciendo a los discípulos de Jesús: «¿Cómo es que comen y beben con publicanos y pecadores?» Jesús les respondió: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan». Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús | |
| dc.identifier.uri | http://72.167.44.240:4000/handle/123456789/866 | |
| dc.identifier.uri | https://drive.google.com/file/d/1sTqhl4cL92PBR1s7Cumf4kqgclqAL2Jt/view?usp=drive_link | |
| dc.subject | Amor de Dios | |
| dc.subject | Conciencia de pecado | |
| dc.subject | Jesús ha venido para todos | |
| dc.subject | Jesús te elige | |
| dc.subject | Jesús te llama | |
| dc.subject | Los alejados | |
| dc.subject | Misericordia | |
| dc.subject | Necesidad del amor de Dios | |
| dc.subject | San Lucas | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Todos nos hemos equivocado! | |
| dc.title.alternative | La Misericordia del Señor |
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