¡Hazme instrumento de tu paz!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2025-10-23T16:51:34Z | |
| dc.date.available | 2025-10-23T16:51:34Z | |
| dc.date.issued | 2025-10-18 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES ¡Hazme instrumento de tu paz! Recuerda hoy la Iglesia la fiesta del evangelista san Lucas, el médico dedicado con exquisitez, a redactar el evangelio donde nos habla con mucha fuerza del Espíritu Santo, de la oración de los pobres. De alguna manera también llamado “el evangelista del pesebre”, porque relata con mucho detalle los acontecimientos de la infancia de Jesús. Pero ocupémonos del evangelio que hoy nos presenta la liturgia. Jesús envía a sus discípulos como mensajeros de paz, de hecho, dice: “Cuando entren en una casa, salúdenlos entregándoles la paz, y si allí hay gente de corazón abierto recibirán esa paz, si no, el Espíritu de la paz, el ¡Shalom! volverá a ustedes”. Pienso en un mundo de tanta conflictividad, no ahora, sino a lo largo de los siglos, qué importante es que nosotros seamos no cristianos de nombre, cristianos de anuncios puramente religiosos. No, que seamos cristianos, porque somos mensajeros de paz. Yo los invito queridos amigos, para que revisemos tres dimensiones de nuestra vida concreta, revisemos si en verdad somos portadores de esa paz que tanto necesitan las familias, las sociedades, el mundo hoy día, y en verdad la tenemos. Una primera dimensión de esa paz es el ¡Shalom!, la paz en la mirada. ¿Miramos con agresividad?, ¿miramos con violencia?, ¿miramos con indiferencia?, ¿miramos con dureza de corazón? O ¿miramos con paz?, ¿con mansedumbre la vida?, ¿las situaciones?, ¿la familia?, ¿los compañeros de trabajo?; ¿yo mismo me miro con paz? Creemos con los poetas “que la mirada es la ventana del alma”, que a través de los ojos se reflejan los más grandes sentimientos interiores. No solamente de la abundancia del corazón hablan los labios, sino también de la abundancia del corazón habla la mirada de los ojos. Hoy revisémonos y en la mirada de las personas que conocemos, ¿hay paz o hay rabia, resentimiento? Pidamos la gracia de desarmar el corazón, en una expresión tan simple como el mirar, comuniquemos paz a los demás y a nosotros mismos. En una segunda dimensión, miremos si hay paz en nuestro hablar. ¿Hablamos con agresividad?, ¿gritamos a los demás?, ¿imponemos nuestro criterio?, ¿nos dicen autoritarios?, ¿nos llaman dominantes?, ¿nos dicen es que me puedes hablar, lo que no me gusta es el tono, el tono que utilizas?; ¿cómo es nuestro hablar. ¿Es un hablar sereno, apacible, suave?, o ¿es un hablar nervioso, difícil, estresante? Pídele al Señor que te dé paz en tus palabras, pero sobre todo en la cadencia de tu voz, en la forma como comunicas un mensaje a los demás. Nunca impongas, que a ti no te gusta que te impongan, propón la paz del Señor y probablemente una voz serena, armónica, abrirá más fácilmente el corazón, que un grito estridente. En una tercera y última dimensión de lo que es la paz en el misterio humano, no hablamos solamente uno, de la mirada, dos del hablar, sino tres, del actuar cotidiano. ¿Cómo actuamos?, ¿cómo gesticulamos?, ¿cómo accionamos?, ¿cómo caminamos en el día a día?, ¿cómo manejamos el vehículo, la motocicleta? ¿Cómo de alguna manera manejamos con nuestras manos las tecnologías, los aparatos, los movimientos corporales que tenemos?, ¿son acciones nerviosas, agresivas?, ¿caminamos haciendo sentir el peso de nuestros pasos, de unos tacones, de unos zapatos fuertes?, ¿de alguna manera sacudimos a los demás con nuestro ceño fruncido? Cómo es nuestro actuar, cómo el mundo de hoy en una persona de paz reconoce la presencia y la acción de Dios. Culmino simplemente diciéndote, que la paz no se da simplemente por un ejercicio de esfuerzo personal, es sobre todo un regalo de Dios y una tarea del hombre acogiendo ese regalo, alimentándolo, haciéndolo crecer en su corazón. Señor, como el santo de Asís, cuya fiesta hemos celebrado en este mes de octubre, te pedimos: ¡Hazme un instrumento de tu paz, que donde haya odio siembre yo amor, que donde haya duda siembre yo fe, que donde haya desarmonía siembre yo armonía y comprensión! Señor, como en el evangelio de hoy, ¡Hazme un mensajero de paz para los míos! Que el Señor te bendiga en este día. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Lucas 10, 1-9 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 9-17a Querido hermano: Dimas me ha dejado, enamorado de este mundo presente, y se ha marchado a Tesalónica; Crescente se ha ido a Galacia; Tito, a Dalmacia; sólo Lucas está conmigo. Coge a Marcos y tráetelo contigo, pues me ayuda bien en la tarea. A Tíquico lo he mandado a Éfeso. El abrigo que me dejé en Troas, en casa de Carpo, tráetelo al venir, y los libros también, sobre todo los de pergamino. Alejandro, el metalúrgico, se ha portado muy mal conmigo; el Seflor le pagará lo que ha hecho. Ten cuidado con él también tú, porque se opuso violentamente a mis palabras. La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie me asistió. Que Dios los perdone. Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Palabra de Dios, te alabamos Señor. Salmo de Hoy: Salmo (145)144, 10-11.12-13ab.17-18: Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado. Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado. Explicando tus hazañas a los hombres, la gloria y la majestad de tu reinado. Tu reinado es un reinado perpetuo, tu gobierno va de edad en edad. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado. El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado. Evangelio de Hoy: Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 10, 1-9 En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: «Paz a esta casa». Y, si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: «Está cerca de vosotros el reino de Dios». Palabra del Señor, gloria a ti Señor Jesús. | |
| dc.identifier.uri | https://repositorioamencomunicaciones.com/handle/123456789/1106 | |
| dc.identifier.uri | https://drive.google.com/file/d/1N7B3Mf7IILWfSuoDRhP2b8B-T9ATyxnc/view?usp=drive_link | |
| dc.subject | Paz en el actuar | |
| dc.subject | Paz en el hablar | |
| dc.subject | Paz en el pensar | |
| dc.subject | San Lucas | |
| dc.subject | Serenidad | |
| dc.subject | Tranquilidad | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Hazme instrumento de tu paz! | |
| dc.title.alternative | Paz |
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