¿Se acerca el juicio final?
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2025-11-20T15:11:59Z | |
| dc.date.available | 2025-11-20T15:11:59Z | |
| dc.date.issued | 2025-11-16 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES ¿Se acerca el Juicio Final? La primera lectura tomada de la Profecía de Malaquías nos habla “de la inminente llegada del día ardiente como un horno en que los hombres seremos juzgados, seremos mirados bajo el juicio de Dios”. Se nos habla “de cómo todos los orgullosos y malhechores serán ligeros como la paja que arrebata el viento. Pero también los temerosos de Dios, los respetuosos de su ley, los iluminará un sol de justicia y hallarán salvación a la sombra de Dios”. Con razón el salmo litúrgico de este domingo nos invita a repetir como asamblea celebrante: “El Señor Dios llega para regir los pueblos con rectitud”. Y en sus estrofas afirmará: “Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan. Aplaudan los ríos, aclamen los montes. Viene el Señor que llega para regir la tierra. Regirá el orbe con justicia y los pueblos con rectitud”. Pero pasemos al evangelio de san Lucas en el capítulo 21, cuando algunos espontáneos, hablando de manera tranquila sobre los adornos y decoración en los llamados exvotos del Templo de Jerusalén, centro religioso, centro nacional, centro de culto y de identidad del pueblo judío, dicen ellos hablando sobre la realidad del Templo. Jesús les responde: “Este Templo majestuoso que ahora contemplan, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra, sino que todo será destruido”. Quienes le escuchan, quizás un poco turbados preguntan ¿cuáles serán las señales o los signos para que todo esto acontezca? Y Jesús, sin dar una respuesta directa señalará: “Que antes vendrán falsos profetas hablando en nombre de Dios, diciendo, yo soy el enviado de Dios, o ha llegado el tiempo final”. Pero nos advertirá: “Que no son más que vendedores de humo, personas que hablan desde sí mismas, desde lo humano, pero que no son auténticos profetas de Dios”. Y aclara Jesús: “Que tendremos noticias de guerras, revoluciones, luchas de pueblos contra pueblos, reinos contra reinos. Habrá grandes signos en el cosmos, en la obra creada por Dios como los terremotos y fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo. Habrá también hambres, pestes y luchas entre países. Y muchos de los creyentes de hoy serán perseguidos, entregados en las sinagogas y en las cárceles, y serán llevados ante reyes y gobernadores por causa del nombre de Jesús. Pero esto será ocasión para que demos testimonio del Señor, y el Espíritu Santo será el que nos defienda. Por eso no tenemos que preparar palabras, ni defensa alguna, porque el Señor nos dará palabras a las que ningún adversario podrá contradecir”. Finalmente señalará Jesús: “Cómo familia, padres, parientes, hermanos, entregarán algunos creyentes a los tribunales pensando que lo hacen en el nombre de Dios”. Pero al final dirá el Señor: “Con su perseverancia y con su profunda confianza salvaremos nuestras almas”. Aprendamos de un evangelio que en sí mismo y en la lectura literal del texto es muy perturbador. Aprendamos cuatro grandes enseñanzas para nuestra vida, para el hoy de la humanidad. Primera gran enseñanza. Todo en el mundo, todo lo que observamos es caduco. Así como el gran templo religioso, cultual y de identidad nacional de Israel, el templo de Jerusalén fue destruido. Así también toda realidad humana es temporal, es finita, es caduca. Es una verdadera necedad aferrarnos, endiosar, apegarnos a los bienes de esta tierra, a la realidad material. Porque este cielo y esta tierra, tal cual como la conocemos, en algún momento de la historia, pasarán. ¡Sólo la Palabra de Dios no pasará! Pero hay una segunda enseñanza tan importante como la primera, donde Jesús nos advierte sobre los falsos profetas, usurpadores o como decíamos ahora, “vendedores de humo”, “vendedores de ilusiones, de fantasías”. Como pululan en las redes sociales, en carátulas digitales, en colores muy vivos, rojos y amarillos encendidos para llamar nuestra atención visual. Y como “comemos carreta” (permítanme la expresión coloquial), como seguimos los discursos de aquellos estafadores digitales que hablan del fin del mundo, del término de esta vida, y nosotros simplemente les ayudamos a que ellos hagan algún dinero por el mecanismo digital de la monetización. Como abundan hoy estos falsos profetas y cómo estamos llamados nosotros a distinguir el bien del mal, la verdad de la mentira y cómo no nos podemos y no debemos de equivocarnos. Pero hay una tercera verdad y es que, en el final de los tiempos, en la cercanía del Juicio Final, veremos grandes señales en el mundo, en la naturaleza, en el cosmos y aun entre los hombres. Tendremos conocimiento de guerras entre naciones, hambrunas en países como los que conocemos en África, persecuciones contra los cristianos, conflictos familiares y divisiones por nuestra fe, tribulaciones inenarrables; seremos llevados ante jueces, tribunales y gobernadores. Y es entender que es la suerte del discípulo de Jesús, que es una suerte que no puede ser diferente de la del Maestro Jesús, y se nos llama al coraje y a la valentía y a entender que, si a Jesús lo han perseguido, nosotros no podemos correr un destino diferente del del Maestro. Finalmente, en una cuarta enseñanza y tal vez la más importante, porque nos llena de esperanza. Se nos invita a no acobardarnos, a ser valientes, a no preparar nuestra defensa, porque la verdad se defiende con la fuerza de la propia verdad y el Espíritu Santo nos dará palabras y sabiduría ante aquellos tribunales, jueces u hombres inicuos que quieran perseguirnos por nuestra fe o por animadversión a lo que nosotros creemos. Pero el Espíritu de Dios, repito, nos dará palabras y sabiduría a las que ningun adversario nuestro podrá resistir. Hoy se nos advierte y nos llena esto de confianza, que con nuestra perseverancia salvaremos nuestras almas. Y en una expresión muy semita, muy judía, se nos dice: “Ni un solo cabello de vuestra cabeza se perderá”. Más allá, este evangelio de ser aparentemente, un evangelio y un texto perturbador, alarmante, no apto para personas que sufren del corazón si lo tomamos en la literalidad de su texto. Es un grito de confianza, de esperanza y de victoria por el camino de la perseverancia y del total abandono en las manos providentes del buen Dios. “En el mundo, (nos dirá Jesús en otro pasaje evangélico) tendrán luchas, tendrán contradicciones”. Pero el mismo Cristo nos advierte ¡Animo, Yo he vencido al mundo! Hoy te invito para que sientas esa confianza profunda y no te dejes doblegar, acobardar por la ferocidad, por el ruido de alguna manera por el que alardean los malos de esta tierra. Porque al final Dios que aparentemente vive en silencio, que es discreto, es el Todopoderoso y nuestras vidas están totalmente colocadas en sus manos amorosas, providentes, protectoras. Que el Señor te bendiga en abundancia en este día. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Lucas 21, 5-19 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: Ml 3, 19-20a: Mirad que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir -dice el Señor de las Huestes-, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo de Hoy: Salmo 98(97), 5-6.7-8.9 (R. cf. 9) El Señor llega para regir los pueblos con rectitud. Tocad la cítara para el Señor, suenen los instrumentos: con clarines y al son de trompetas, aclamad al Rey y Señor. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud. Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan, aplaudan los ríos, aclamen los montes, al Señor que llega para regir la tierra. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud. Regirá el orbe con justicia, y los pueblos con rectitud. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud. Segunda Lectura: 2Ts 3, 7-12: El que no trabaja, que no coma. Hermanos: Ya sabéis cómo tenéis que imitar mi ejemplo: No viví entre vosotros sin trabajar, nadie me dio de balde el pan que comí, sino que trabajé y me cansé día y noche, a fin de no ser carga para nadie. No es que no tuviera derecho para hacerlo, pero quise daros un ejemplo que imitar. Cuando viví con vosotros os lo dije: el que no trabaja, que no coma. Porque me he enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a esos les digo y les recomiendo, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Evangelio de Hoy: Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 21, 5-19: Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas. En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: -Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido. Ellos le preguntaron: -Maestro, ¿cuándo va a ser éso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder? El contestó: -Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usando mi nombre diciendo: «Yo soy» o bien «el momento está cerca»; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida. Luego les dijo: -Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa: porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá: con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas. Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús. | |
| dc.identifier.uri | https://repositorioamencomunicaciones.com/handle/123456789/1135 | |
| dc.identifier.uri | https://drive.google.com/file/d/1RuvCKcO9LWs7dN4U8WjuKIM-Uv3eRzxz/view?usp=drive_link | |
| dc.subject | Almas | |
| dc.subject | Amor | |
| dc.subject | Confianza en Dios | |
| dc.subject | Entrega | |
| dc.subject | Fuerza de la verdad | |
| dc.subject | Juicio final | |
| dc.subject | Perseverancia | |
| dc.subject | Pureza de intención | |
| dc.subject | San Lucas | |
| dc.subject | Salvación | |
| dc.subject | Valentía | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¿Se acerca el juicio final? | |
| dc.title.alternative | Vida eterna |
Files
License bundle
1 - 1 of 1
Loading...
- Name:
- license.txt
- Size:
- 1.71 KB
- Format:
- Item-specific license agreed to upon submission
- Description: