¡Corazón Puro!
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REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO
San Mateo 19, 13-15
Lectura del día de hoy
Ez 18, 1-10.13b.30-32: Os juzgaré a cada uno según su proceder.
Me vino esta palabra del Señor: ¿Por qué andáis repitiendo este refrán en la tierra de Israel:
«Los padres comieron agraces y los hijos tuvieron dentera»?
Por mi vida os juro -oráculo del Señor- que nadie volverá a repetir ese refrán en Israel.
Sabedlo: todas las vidas son mías; lo mismo que la vida del, padre, es mía la vida del hijo; el que peca es el que morirá.
El hombre que es justo, que observa el derecho y la justicia, que no come en los montes levantando los ojos a los ídolos de Israel; que no profana a la mujer de su prójimo ni se llega a la mujer en su regla; que no explota, sino que devuelve la prenda empeñada; que no roba, sino que da su pan al hambriento y viste al desnudo; que no presta con usura ni acumula intereses; que aparta la mano de la iniquidad y juzga imparcialmente los delitos; que camina según mis preceptos y guarda mis mandamientos, cumpliéndolos fielmente: ese hombre es justo, y ciertamente vivirá, -oráculo del Señor-.
Si éste engendra un hijo criminal y homicida, que quebranta alguna de estas prohibiciones, ciertamente no vivirá, por haber cometido todas esas abominaciones, morirá ciertamente y será responsable de sus crímenes.
Yo os juzgaré, pues, a cada uno según su proceder, Casa de Israel, -oráculo del Señor-. Convertíos y apartaos de todos vuestros crímenes; no haya para vosotros más ocasión del mal.
Descargaos de todos los crímenes que habéis cometido contra mí.
Y haceos un corazón y un espíritu nuevo. ¿Por qué queréis morir, Casa de Israel? Yo no me complazco en la muerte de nadie, sea quien sea, -oráculo del Señor-. Convertíos y vivid.
Salmo del día de hoy
Salmo (51) 50, 12-13.14-15.18-19:
Oh Dios, crea en mí un corazón puro.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso. Enseñaré a los malvados tus caminos, los pecadores volverán a ti.
Los sacrificios no te satisfacen; si te ofrecieran un holocausto, no lo querrías. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado, un corazón quebrantado y humillado tú no lo desprecias.
Evangelio del día de hoy
Mt 19, 13-15:
En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y rezara por ellos, pero los discípulos les regañaban.
Jesús dijo:
-Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el Reino de los Cielos.
Les impuso las manos y se marchó de allí.
Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.
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TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES
El mensaje de los profetas en el antiguo testamento, es prácticamente uniforme; debemos de convertirnos para tener vida en Dios, y si no, nos convertimos y vivimos en nuestro pecado, moriremos irremediablemente. No es otro el mensaje que deja el profeta Ezequiel a su pueblo cuando los invita, (oráculo del Señor), a ser justos y rectos para vivir eternamente, y, por el contrario, lanza una advertencia: “El que peque y viva en el pecado, ese morirá; sólo el hombre inocente que se comporta recta y justamente agrada a Dios”, y enuncia una serie de acciones humanas y también con repercusión en la vida de la familia y en la vida social. En efecto señala: “Uno, si el hombre justo no come en los montes, ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, dos, sino deshonra a la mujer de su prójimo, ni se une a su propia mujer durante el período de menstruación, tres, sino oprime a nadie y si devuelve la prenda empeñada, cuatro, sino despoja a nadie de lo suyo, y por el contrario, da su pan al hambriento y viste al desnudo, cinco, sino presta con usura ni acepta intereses, sino que se mantiene lejos de la injusticia y aplica la equidad, seis, si es justo con las personas a quienes presta dinero, y siete, si se comporta según los preceptos y observa las leyes, ese hombre vivirá eternamente, porque cumple la voluntad de Dios con un corazón puro”.
Por eso decimos en el salmo responsorial del día de hoy: “Oh Dios, crea en mí un corazón puro”, y nos invita a que, en asamblea orante, elevemos nuestra plegaria a Dios diciéndole: “Renuévame por dentro con espíritu firme, no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu Santo Espíritu. Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso; enseñaré a los malvados tus caminos, los pecadores volverán a ti”. Y culminará diciendo: “El sacrificio agradable a Dios es un espíritu quebrantado, un corazón quebrantado y humillado, Tú, oh Dios, no lo desprecias”.
Pues bien, esta primera lectura del profeta Ezequiel y el salmo responsorial del día de hoy, (que nos recuerda el salmo Miserere), nos prepara para entender mejor el evangelio de san Mateo, cuando los discípulos ahuyentan a los niños que espontáneamente se acercan a Jesús, pero este último reprende a los suyos y les dice: “Déjenlos, no impidan a los niños acercarse a mí, que los que son como niños, por lo menos en su corazón, de ellos es el reino de los cielos”.
Hoy podemos señalar tres enseñanzas para nuestra vida.
La primera, se contrapone la actitud de aceptación de Jesús, de los niños, los pequeños de Dios, frente al disgusto que experimentan los discípulos, porque veían a los niños como ciudadanos de segunda categoría, que no debían de molestar a los adultos, y más a un gran rabino, a un gran maestro como Jesús. Jesús no rechaza a nadie, por más que social y culturalmente los niños no contaran, no fueran importantes, ni significativos en la sociedad de su tiempo.
En una segunda enseñanza encontramos, que los niños de toda la vida, los de antes y los de siempre, quizá no los de ahora, que, por el fenómeno de las redes y el fenómeno de la comunicación digital, saben demasiado. Los niños de campo, los niños de toda la vida son limpios de corazón, y con esto queremos significar, son pequeños y simples ante los hombres y ante Dios, tienen la disposición a recibir sin cálculos humanos, el don gratuito de Dios, y son sinceros en su corazón, porque son totalmente confiados.
Pero hoy, a propósito de este evangelio en una tercera enseñanza, nos preguntamos, ¿quién es el limpio de corazón?, recordando la bienaventuranza del evangelista san Mateo cuando afirma: “Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”, y podríamos responder, que el limpio de corazón, es aquel que no desea, no pide, no quiere nada para sí mismo, porque está vacío y vaciado de sí mismo. Por el contrario, el que desea, pide y quiere, sólo lo que quiere, desea y pide a Dios para él. Esto es demasiado importante y nos pone a pensar a cada uno de nosotros, si en verdad somos limpios de corazón, porque en nuestro interior estamos llenos de peticiones, de quereres, de deseos y caprichos personales, que no son necesariamente las peticiones, los quereres y los deseos de Dios. Sólo es limpio lo repetimos, aquel que desea, pide y quiere, lo que Dios desea, pide y quiere para él. Por eso en el limpio de corazón no hay miedo, no hay ansiedad, no hay frustración, porque todo lo que hay en su vida y reconoce que todo lo que acontece y lo que ocurre en su vida, es para su bien, porque Dios lo ha dispuesto así.
Es una poderosa sabiduría, que algunos santos, unos pocos han entendido, por ejemplo, santa Teresita del Niño Jesús, y su famosa, famosísima doctrina sobre la infancia espiritual, donde ella se sentía una niña pequeña, muy pequeña en los brazos providentes, amorosos y fuertes de Papá Dios, que la sustentaba, la guiaba, la fortalecía, la consolaba. Es la vía del abandono activo, el abandono por propia voluntad, el saber que la voluntad humana es falible, engañosa, equivocada en no pocas ocasiones. De hecho, podríamos decir, que muchos de los sufrimientos actuales de nuestra vida, se dan con ocasión de haber atendido los deseos y caprichos personales, que no los deseos y los sueños de Dios para nuestra vida. Hoy reconoce esta verdad y pide al Señor la gracia altísima, de tener un corazón puro, esto es, un corazón que no pida y no desee nada para sí mismo, sino un corazón que desee sólo lo que Dios desea para tu vida.
Con frecuencia escucho a las personas decir: mi sueño en la vida es viajar, mi sueño en la vida es tener mi emprendimiento, mi sueño en la vida es conseguir esta propiedad; y le has preguntado al Señor ¿cuál es el sueño que Dios tiene sobre tu vida? Sólo cuando indagues sobre el proyecto, el anhelo, el deseo, el sueño que Dios tiene para tu vida, entenderás que es un corazón puro, entenderás que es tener un corazón puro, porque tu corazón se identificará con el deseo y el querer de Dios para tu vida. Esto te dará una grande libertad interior y una paz sin frustraciones, sin miedos, sin ansiedades, tendrás una paz interior como nunca te habías imaginado que la podías tener.
Que el Señor bendiga tu vida en abundancia en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.