¡Nada nuevo hay bajo el sol!
Loading...
Date
Authors
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Abstract
REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO
Lucas 9, 7-9
Lectura del día de hoy
Qo 1,2-11:
Vaciedad sin sentido, dice el Predicador, vaciedad sin sentido; todo es vaciedad.
¿Qué saca el hombre de todas las fatigas que lo fatigan bajo el sol?
Una generación se va, otra generación viene, mientras la tierra siempre permanece.
Sale el sol, se pone el sol, se afana por llegar a su puesto, y de allí vuelve a salir.
Camina al sur, gira al norte, gira y gira y camina el viento, y sigue girando el viento.
Todos los ríos caminan al mar, y el mar no se llena; llegados al puesto adonde caminan, de allí vuelven a caminar.
Todas las cosas cansan, nadie es capaz de explicarlas. No se sacian los ojos de ver, no se hartan los oídos de oír.
Lo que pasó, eso pasará, lo que sucedió, eso sucederá: nada hay nuevo bajo el sol.
Si de algo se dice: «Mira, esto es nuevo», ya sucedió en otros tiempos, mucho antes de nosotros.
Nadie se acuerda de los antiguos, lo mismo pasará con los que vengan: no se acordarán de ellos sus sucesores.
Salmo del día de hoy
Salmo (90)89, 3-4.5-6.12-13.14.17:
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán.»
Mil años en tu presencia
son un ayer, que pasó,
una vela nocturna.
Los siembras año por año,
como hierba que se renueva;
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca.
Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos.
Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo;
baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
Evangelio del día de hoy
Lc 9,7-9:
En aquel tiempo, el virrey Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Herodes se decía:
-A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?
Y tenía ganas de ver a Jesús.
Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.
Description
TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES
Después de todos los textos y los libros del nuevo testamento, hay una preciosa riqueza teológica y espiritual en los libros del antiguo testamento, especialmente en los salmos y en los llamados libros sapienciales o colección de libros de la Sabiduría. Lo decimos muy a propósito porque la primera lectura de hoy, es tomada del libro del Eclesiastés, cuando se hace una reflexión a propósito de la vida y del sentido de la misma y comienza el autor del libro del Eclesiastés diciendo: “Vanidad de vanidades, todo en la vida es vanidad, que es aquel hombre de todas las fatigas que lo cansan cada día bajo el sol, una generación se va, otra generación viene, mientras la tierra aparentemente permanece en quietud”.
Hoy reconozcamos, que en la vida nos preocupamos y angustiamos, por situaciones que humanamente son pasajeras, son efímeras, son vanas, esto es, no tienen un peso profundo de realidad.
Pero continúa la reflexión sapiencial del autor del libro del Eclesiastés, (llamado también libro de Qohélet) y dice: “Sale el sol, se pone el sol, jadea por llegar a su puesto y de allí vuelve a salir”. Constata el autor del libro, cómo el ritmo de la naturaleza es repetitivo, es cíclico y cómo vemos sucesivamente amaneceres y atardeceres en la vida. Pero aplicará esta realidad a la simple observación humana, no solamente al sol, sino también al viento cuando dice: “Camina el viento al sur, gira al norte, gira y gira, camina sin saber a dónde va”. Y luego aplica esta reflexión a los ríos del mundo cuando dice: “Caminan al mar, y el mar no se llena por los ríos, llegados al sitio donde están, de allí vuelven a caminar”. Y concluirá el autor del libro del Eclesiastés afirmando: “Que todas las cosas de la vida, por más que nos parezcan nuevas, a veces se vuelven rutinarias y cansan, y no tenemos plena explicación de todas ellas. No se sacian los ojos de ver, ni se hartan los oídos de oír, pero no hay realmente nada nuevo bajo el sol y lo que pasó en siglos pasados, eso volverá a pasar, lo que sucedió eso volverá a suceder”, y lo repite: “Porque no hay nada nuevo bajo el sol”.
Culminará diciendo el autor del libro del Eclesiastés a propósito de lo que son los recuerdos y el olvido que seremos todos, recordando el famoso título del libro del autor colombiano, nos dirá: “Nadie se acuerda de los antiguos, y lo mismo pasará con los que vengan, no se acordarán de ellos sus sucesores”. Por eso hoy pidamos al Señor, como dice el salmo: “Que nos enseñe a calcular el número de nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato, porque la vida pasa rápidamente, la juventud se esfuma como el agua entre los dedos de las manos, y cuando nos damos cuenta, llegó la madurez o la vejez a nuestra vida y tenemos que preguntarnos si hemos hecho el bien, si hemos practicado el amor, si nuestra vida ha dejado huella y ha valido la pena de ser vivida”.
Terminamos nuestra reflexión, mirando rápidamente el evangelio de san Lucas, cuando Herodes, el virrey, desconcertado frente a la imagen de Jesús con un desconocimiento del misterio de su persona y si se quiere de su divinidad, no alcanzaba a identificar si Jesús era Juan el Bautista que había resucitado, o uno grande como el profeta Elías del antiguo testamento o otro de los grandes profetas que habían pasado por el pueblo de Israel. Herodes con arrogancia reconocía, que no podía ser Juan el Bautista porque lo había mandado decapitar y sin embargo tenía curiosidad, deseo de conocer a Jesús, porque encontraba en Él una personalidad, un mensaje, una persona con una doctrina, con una forma de vida que le generaba mínimo curiosidad y podríamos decir, fascinación por la forma en que el pueblo de Dios, el pueblo sencillo, le valoraba y le admiraba.
Hoy pidamos la gracia de conocer más a Jesús, de asombrarnos y fascinarnos con su mensaje, con su persona, con el misterio de su vida; pidamos la gracia, de que en un mundo donde compramos y vendemos, nos transportamos, donde estamos en redes sociales todo el tiempo, no olvidemos que es lo esencial en la vida, Dios nuestro Creador, manifestado en su Hijo Jesucristo. Dame Señor la gracia, de conocer, amar e imitar, el ejemplo del hombre totalmente humano, totalmente lleno de verdad y de amor, Jesucristo nuestro Salvador. Que el buen Dios te bendiga en abundancia en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.