¡No endurezcan su corazón!
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REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO
Lucas 11, 14-23
Lecturas del día de Hoy:
Primera Lectura: Jeremías 7, 23-28:
Esto dice el Señor: «Esta fue la orden que di a mi pueblo: “Escuchen mi voz. Yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo; sigan el camino que les señalo, y todo les irá bien”. Pero no escucharon ni hicieron caso, al contrario, caminaron según sus ideas, según la maldad de su obstinado corazón, me dieron la espalda y no la cara. Desde que salieron sus padres de Egipto hasta hoy les envié a mis siervos, los profetas, un día tras otro; pero no me escucharon ni me hicieron caso: al contrario, endurecieron la cerviz y fueron peores que sus padres. Ya puedes repetirles este discurso, seguro que no te escucharán; ya puedes gritarles, seguro que no te responderán. Aún así, les dirás: “Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca”».
Palabra de Dios. Te alabamos Señor.
Salmo de Hoy:
Salmo 95 (94), 1-2. 6-7ab. 7c-9
Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: «No endurezcan su corazón».
Vengan, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su Presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: «No endurezcan su corazón».
Entren, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque Él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo,
el rebaño que Él guía.
Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: «No endurezcan su corazón».
Ojalá escuchen hoy su voz:
«No endurezcan el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando sus padres me pusieron a prueba y me tentaron,
aunque habían visto mis obras».
Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: «No endurezcan su corazón».
Evangelio de Hoy:
Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 11, 14-23
En aquel tiempo, Jesús expulsó a un demonio, que era mudo. Apenas salió el demonio, habló el mudo y la multitud quedó maravillada. Pero algunos decían: "Éste expulsa a los demonios con el poder de Belzebú, el príncipe de los demonios". Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.
Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: "Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios con el dedo de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama".
Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.