¿Entonces, a quién iremos?
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2024-08-23T16:30:53Z | |
| dc.date.available | 2024-08-23T16:30:53Z | |
| dc.date.issued | 2024-08-25 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Finalizamos hoy la lectura del capítulo 6 de san Juan, el discurso del Pan de Vida, un mensaje inmenso nos depara el evangelio de hoy. Pero antes descubramos en el libro de Josué, cómo frente a la murmuración del pueblo de Dios, el pueblo de Israel que les costaba servir al Señor, creer en Él y entenderlo, Josué les pone un término perentorio, un ultimátum, y le dice al pueblo: “Si les resulta duro servir al Señor, decidan y elijan hoy a quién quieren servir; si a los dioses falsos de los pueblos amorreos en donde habitaban en ese momento el pueblo de Israel, o servir al Dios de sus ancestros, de sus antepasados, de los patriarcas, Abrahán, Isaac y Jacob”. Josué puntualiza: “Lo que soy yo y mi familia serviremos solo al Señor de nuestros padres”. El pueblo que se sintió tentado a dejar al Dios verdadero, responderá a la invocación y a la exhortación de Josué y le dirá: “Lejos de nosotros abandonar al Señor para ir a servir a otros dioses falsos, porque nosotros sabemos que sólo en el Señor está el Dios verdadero”. Esta primera lectura del libro de Josué, nos prepara de manera maravillosa, para entender el evangelio de hoy que repetimos es la parte final del discurso del Pan de Vida, contenido en el capítulo 6 de san Juan, cuando se da la famosa crisis de los discípulos, cuando Jesús les había dicho: “Que debían de comer su carne, beber su sangre, tomar toda su persona para tener vida nueva”, y, sin embargo, ellos se asustan y deciden algunos abandonarlo. Jesús, lejos de acobardarse, toma más entereza de ánimo y les dice: ¿mis palabras les escandaliza?, ¿no se dan cuenta que ustedes piensan desde la carne, desde lo humano y que sólo el Espíritu es el que da la vida?, las palabras que Yo les digo (ratificara Jesús), son Espíritu y vida, y aun así hay algunos de ustedes que no creen”. Frente al abandono entonces de varios de sus discípulos que se echaron para atrás y vieron a Jesús en una especie de canibalismo, cuando hablaba Él: “De comer su carne y beber su sangre”, (que era una manera figurada de recibir el pan de la Eucaristía), Jesús con dolor se dirige al grupo de los 12 y les dice mirándolos atentamente: ¿también ustedes quieren abandonarme?, ¿también ustedes quieren marcharse porque mis palabras les resultan exigentes?”. Hoy pienso, cuánta gente ha querido o ha abandonado la Iglesia por múltiples razones. Cuando le pregunto a una persona, ¿por qué abandonaste la iglesia?, unos me dicen, tal vez desde los años de universidad, me hablaron del agnosticismo, del ateísmo como una moda cultural, me parecía de lo más progresista, de lo más kool, de lo más avanzado ser ateo, y tal vez me avergoncé de ser católico y hace ya más de 20 años que pasé por la universidad y ahora me doy cuenta del daño que me hice abandonando mi fe, mi Iglesia, mi evangelio, a mi Señor. Pero esa pregunta que le he formulado a otros también, ¿por qué has abandonado la fe cristiana, la Iglesia?, algunos dicen: por los escándalos que uno oye en la prensa sobre sacerdotes, sobre obispos, sobre miembros del clero y demás; y yo me hago la pregunta, ¿tu fe es en los hombres o tu fe es en Dios?, ¿acaso olvidas que en el grupo de los 12, (la comunidad de los más cercanos a Jesús), uno lo vende por 30 monedas de plata, Judas, otro lo niega tres veces, Pedro, otros se pelean los primeros lugares, Santiago y Juan, y todos lo abandonan en el momento de la crucifixión. ¿Por qué entonces escandalizarte por el barro que puede haber en la Iglesia, amén de que también hay una campaña mediática maliciosa, organizada, planificada para dañar a la Iglesia y para mostrar un pecado mayor del que realmente existe? Nadie niega que la Iglesia está formada por hombres de barro, pero nadie puede negar que la Iglesia está formada por hombres y mujeres santos y santas, que han jalonado esta barca de la Iglesia por 2000 años y han sido faros de luz en momentos de crisis moral y de crisis espiritual, y esos son los santos. Finalmente, algunos me dicen, que abandonan la Iglesia porque sus exigencias evangélicas les parecen demasiado altas y hablan: yo no soy capaz con la fidelidad conyugal en el amor, por eso abandono la Iglesia, no soy capaz de dejar el adulterio, no soy capaz de llevar una vida en castidad, teniendo una orientación sexual diversa de la natural, y la Iglesia me pide llevar una vida en castidad y no soy capaz. Por eso abandono la Iglesia, no soy capaz de vivir en justicia, en generosidad, y la Iglesia me pide distribuir mis bienes con los pobres y no acumular riqueza para mí y los míos. Me cuesta seguir la Iglesia, porque ella me pide perdonar y no soy capaz de ser compasivo y perdonar a quien no ha tenido compasión conmigo y por el contrario, me ha lastimado. Otros dirán, vivo muy cómodo como una persona independiente, autónoma, (aunque algunos me llamen solitario), no quiero la exigencia de la vida en comunidad, que talla, que exige, que me lleva a morir a mí mismo; por eso abandono la Iglesia, porque me pide vivir la comunidad conyugal, la comunidad familiar, la comunidad cristiana. Hoy, como hace 2000 años, Jesús también a ti y a mí, nos pregunta y nos dice, ¿también tú quieres abandonarme?, pero hoy, como hace XX siglos, en la parte final del evangelio, Pedro toma la vocería, la palabra del grupo de los 12 y a nombre de ellos le dice a Jesús: ¿Abandonarte, a dónde iremos si te abandonamos?, a ¿quién acudiremos?, a ¿quién buscar en este mundo? si tú eres Camino, Verdad y vida, si Tú eres el único capaz de hacernos libres, si en ti no hay ningún engaño. En el mundo todo es vanidad, apariencia, utilitarismo disfrazado en papel de regalo, pero sólo en Ti, Jesús, sabemos y creemos que vive el Santo de Dios. Hoy, cuando tantos sienten crisis de fe, como los discípulos hace 2000 años, porque Jesús les invita a comer su carne y beber su sangre y no entendieron el sentido de sus palabras, piénsatelo dos veces, antes de abandonar la fe cristiana y trasegar por modas culturales, meditación oriental, método silva de control mental, el yoga que todo es valioso pero no es un absoluto y por tanto no es Dios, todo esto puede ser valioso pero no es un absoluto, piénsatelo dos veces, porque son muchos los que dejando la fe en la Iglesia y en el evangelio, han vuelto al mundo y pasados los años, están totalmente desencantados y se sienten engañados y que perdieron años preciosos de su vida, buscando la luz y la verdad, que nunca encontraron en el mundo. Hoy te decimos Señor como creyentes, por más que busquen desanimar y escandalizar nuestra fe, no nos dejaremos robar el amor por ti, porque solo Tú tienes palabras de vida eterna. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO San Juan 6, 60-69 Lecturas de hoy: Primera Lectura: Primera lectura Jos 24, 1-2a. 15-17. 18b En aquellos días, Josué convocó en Siquem a todas las tribus de Israel y reunió a los ancianos, a los jueces, a los jefes y a los escribas. Cuando todos estuvieron en presencia del Señor, Josué le dijo al pueblo: "Si no les agrada servir al Señor, digan aquí y ahora a quién quieren servir: ¿a los dioses a los que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Eufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país ustedes habitan? En cuanto a mí toca, mi familia y yo serviremos al Señor". El pueblo respondió: "Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros dioses, porque el Señor es nuestro Dios; él fue quien nos sacó de la esclavitud de Egipto, el que hizo ante nosotros grandes prodigios, nos protegió por todo el camino que recorrimos y en los pueblos por donde pasamos. Así pues, también nosotros serviremos al Señor, porque él es nuestro Dios". Salmo Responsorial Salmo 33, 2-3. 16-17. 18-19. 20-21. 22-23 R. (9a) Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Los ojos del Señor cuidan al justo, y a su clamor están atentos sus oídos. Contra el malvado, en cambio, está el Señor, para borrar de la tierra su recuerdo. R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Escucha el Señor al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas. R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Muchas tribulaciones pasa el justo, pero de todas ellas Dios lo libra. Por los huesos del justo vela Dios, sin dejar que ninguno se le quiebre. Salva el Señor la vida de sus siervos; no morirán quienes en él esperan. R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Segunda lectura Ef 5, 21-32 Hermanos: Respétense unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeres respeten a sus maridos, como si se tratara del Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es su cuerpo. Por lo tanto, así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres sean dóciles a sus maridos en todo. Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada. Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola cosa. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia. Evangelio de Hoy Jn 6, 55. 60-69 En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida". Al oír sus palabras, muchos discípulos de Jesús dijeron: "Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?" Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban, les dijo: "¿Esto los escandaliza? ¿Qué sería si vieran al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen". (En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo habría de traicionar). Después añadió: "Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede". Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás y ya no querían andar con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También ustedes quieren dejarme?" Simón Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios". Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús. | |
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| dc.subject | Esperanza | |
| dc.subject | Jesús es camino | |
| dc.subject | Jesús es fuerza | |
| dc.subject | Jesús es verdad | |
| dc.subject | Jesús es vida | |
| dc.subject | Los santos son faros de luz | |
| dc.subject | Momentos de crisis | |
| dc.subject | Refugiarse en Jesús | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
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| dc.title.alternative | Jesús, lugar seguro |
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