¡Cuando te alcance tu compasión, vivire!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2024-02-12T02:23:48Z | |
| dc.date.available | 2024-02-12T02:23:48Z | |
| dc.date.issued | 2024-02-12 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Empezamos la lectura más o menos continuada, de la carta del apóstol Santiago, uno de los más hermosos e incisivos textos del nuevo testamento, porque a partir precisamente de la personalidad del apóstol Santiago y de su fuego, habla con mucha claridad, pero habla también de una manera muy ácida, muy incisiva, buscando convertir el corazón de los suyos. Empieza el comienzo de esta carta, invitando a aquellos que se ven asediados por toda clase de pruebas y sufrimientos, a tenerse por muy dichosos, porque en el fondo, las pruebas de la vida, que son pruebas a la fe, generan constancia, y la constancia llevada hasta el final de la vida genera integridad y perfección, sin falta alguna ante Dios. Hoy, cuando descubrimos los seres humanos que somos tremendamente débiles, frente al misterio de la enfermedad, frente al mal de la violencia, de la injusticia, de la persecución, de tantas realidades de todas las épocas, Santiago el apóstol que vivió incomprensiones y persecuciones, nos invita desde su experiencia de fe en Dios, a sentirnos muy dichosos, muy contentos, recordando probablemente también el texto de Mateo capítulo 5, versículo 10, cuando habla: “Bienaventurados ustedes cuando los persigan y los calumnien, y digan toda clase de males frente a ustedes, alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en el reino de los cielos”. Pero avanza la reflexión del apóstol Santiago en el comienzo de su carta y nos invita que pidamos sabiduría a Dios, si no la tenemos, entendiendo que la sabiduría es la capacidad de discernir dónde está lo verdadero de lo falso, dónde está el bien y dónde está el mal, y saber distinguir y elegir adecuadamente. Pero nos invita Santiago, el apóstol, a pedir esa sabiduría a Dios con fe, sin titubear, sin dudas, porque habla de que la persona que titubea o que tiene dudas así sean mínimas, será simplemente como el oleaje del mar, que es sacudido por el viento caprichoso. En un mundo como el nuestro, donde encontramos para mirar millones de mensajes, millones de palabras, millones de proyectos de aparente felicidad y plenitud de vida, tenemos que pedir sabiduría a Dios, que nos la da sin echarnos en cara nada de lo que Él nos enseña, para distinguir, diferenciar el bien del mal. Pero avanzamos en nuestra reflexión y llegamos al evangelio de hoy, donde precisamente los fariseos discutiendo con Jesús y pretendiendo ponerlo a prueba, le piden un signo del cielo, un signo grandioso, casi que un signo cósmico, para que pueda mostrar su divinidad y que Él, efectivamente, es el mesías enviado por Dios. No pueden aceptar en su ceguera y en su cerrazón mental los fariseos, que un hombre simple, Hijo de un carpintero y de una sencilla mujer, María, pueda en efecto, ser el mesías esperado por siglos y anunciado por los profetas desde muchos años atrás. Quieren una medida, una demostración, una prueba clamorosa, grandiosa si se quiere, y Jesús quiere indicar, que es su vida, su mensaje de amor, su testimonio de sencillez y humildad, su compartir con los pequeños excluidos, su entrega generosa refrendada, hasta el final con su crucifixión y muerte, la gran señal que va a dar al mundo, de que Él es el enviado, el Mesías, el esperado verdaderamente por el pueblo de Israel y enviado por Dios. Hoy, nosotros como los fariseos, nos debatimos entre la creencia y la incredulidad, y en nuestro mundo de ciencia, de tecnología, de experimentación en laboratorios, pedimos pruebas, pedimos desde la racionalidad de las ciencias exactas, de las ciencias naturales, que se nos pruebe que Jesús verdaderamente sí es Dios para nuestra vida y que su mensaje es verdadero. No tendremos esa señal, porque la lógica de Dios es distinta y si se quiere, contraria a la lógica del mundo, una lógica que a veces es arrogante, respetable, pero quiere estar por encima del Creador, siendo el hombre una sencilla criatura. Nos dirá el evangelio de san Marcos finalmente, que Jesús suspira por la dureza de corazón de sus coterráneos y afirmará: “Que no se les dará más señales, que las que ya han recibido en profetas como Jonás, o en la misma sabiduría que encontró la reina de Saba, la reina del sur, cuando visitó y conoció al rey de Israel, el rey Salomón”. Hoy cada uno de nosotros, estamos invitados a clamar a Dios en medio de nuestras cegueras interiores y aun en medio de nuestros sufrimientos y pruebas, como nos hablaba en la primera carta o primera lectura de hoy el apóstol Santiago. Digamos para terminar nuestra reflexión con el salmo de hoy: “Cuando me alcance tu compasión, viviré, viviré, Señor”. “Antes de sufrir”, dirá el salmista, “yo andaba extraviado, pero ahora me ajusto a tu promesa; Tú eres bueno, Señor, y haces el bien, instrúyeme en tus leyes. Me estuvo bien el sufrir y tener pruebas, así aprendí tus mandamientos; más estimo yo los preceptos de tu boca, que miles de monedas de oro y plata ante los cuales se rinde el mundo. Reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos, que con razón me has hecho sufrir y me has puesto a prueba”. Y terminará el salmista diciendo: “Que tu bondad me consuele, según la promesa que has hecho a tu siervo”. Que el buen Dios te bendiga abundantemente en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Marcos 8, 11- 13 En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: "¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal". Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús. | |
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| dc.subject | Distinguir | |
| dc.subject | El bien | |
| dc.subject | El mal | |
| dc.subject | Elegir adecuadamente | |
| dc.subject | Lo falso | |
| dc.subject | Lo verdadero | |
| dc.subject | Saber elegir | |
| dc.subject | Sabiduría | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Cuando te alcance tu compasión, vivire! | |
| dc.title.alternative | Sabiduría |
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