¡Sodoma y Gomorra!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2024-04-22T23:37:52Z | |
| dc.date.available | 2024-04-22T23:37:52Z | |
| dc.date.issued | 2023-07-04 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES El capítulo 19 del libro del Génesis, nos presenta la impresionante y conocida historia, de la destrucción de las corrompidas ciudades de Sodoma y Gomorra. La historia nos cuenta que los ángeles o mensajeros de Dios, urgieron a Lot, levántate, le dirá en medio de la noche, toma a tu mujer, a tus dos hijas que están aquí, no vayan a perecer por culpa de Sodoma. Probablemente los estudiosos de la Sagrada Escritura, afirman que se trató de una erupción volcánica que sorprendió a estas dos ciudades esclavas del vicio y de la perversión moral, la perversión de costumbres entre sus habitantes. A través de estos mensajeros del cielo o ángeles, Lot se pone en camino toda la noche, y justo antes del amanecer llega el pequeño pueblo de Zoar, antes de que la erupción volcánica según afirman los estudiosos de la Biblia, haga llover fuego y azufre sobre estas ciudades, caiga lava ardiente sobre la vega y acabe con todos los habitantes sin excepción y con toda la naturaleza, y la vega, donde probablemente se depositó la lava ardiente. Llama la atención, que la esposa de Lot se detuvo, miró atrás y más allá de la conocida expresión cuando se nos afirma que quedó convertida en estatua de sal, podemos imaginar desde un punto de vista más real, que sales y azufres la cubrieron, allí la aniquilaron y quedó su imagen de mujer, más allá de la explosión volcánica que los hombres de la Biblia interpretaron como una intervención de Dios para purificar estas dos ciudades célebres, tristemente célebres por sus perversiones morales. Hoy, en consonancia con esta primera lectura, encontramos otro fenómeno violento de la naturaleza, ya no probablemente una erupción volcánica, sino la tempestad que se desató en el mar de Galilea, y frente a una barca donde estaban Jesús y sus discípulos; ellos, llenos de temor, despiertan a Jesús y claman para que Él autoritativamente, devuelva la calma, la bonanza a las aguas tormentosas. Jesús, efectivamente, con voz autoritativa, con poder, con exousia, manda a la tormenta que se serene, sin antes haber reprendido a sus discípulos diciéndoles: “Hombres de poca fe, ¿por qué tienen miedo?”. Esta afirmación pronunciada hace 2000 años, tiene perfecta aplicación a nuestro tiempo, a nuestro siglo XXI, porque vivimos llenos de aprensiones, de angustias y temores sobre el futuro, sobre nuestra salud, sobre la posibilidad de pensionarnos o jubilarnos, sobre cuál será el destino de los hijos. Y Jesús hoy nos repite, “No estás sola, no estás solo, mujer u hombres de poca fe, yo estoy contigo, yo camino a tu lado, yo no te abandono”. Pero también llama la atención una expresión que presenta el evangelista san Mateo, cuando nos dice que Jesús dormía; es muy poco probable que una pequeña barca de pescadores, mecida peligrosamente por olas tormentosas incluso donde debía de entrar el agua al interior de la barca, llevara a la verdad de que Jesús durmiera, quizás es una expresión del evangelista, para mostrarnos que a veces sentimos el sueño de Dios, el silencio de Dios, la aparente indiferencia de Dios, hasta el punto que podemos gritar como los discípulos en medio de la tormenta, ¡sálvanos, que nos hundimos!; pero Dios no duerme, Dios aunque se silencie, y aunque parezca indiferente ante nuestro destino, siempre está atento a nuestras necesidades, Dios nos protege y simplemente nos pide la fe en Él y el recto obrar como lo tuvo Lot y fue salvado precisamente en la destrucción de las ciudades corruptas de Sodoma y Gomorra. Hoy ten la certeza de que Dios siempre cuida al hombre bueno, por el contrario, el malvado, el torcido que aparentemente tiene éxito en sus empresas, en sus proyectos, al final termina enredado en la propia telaraña de intrigas y de mentiras que ha creado. Siempre han existido a lo largo de la historia, períodos como las ciudades de Sodoma y Gomorra, siempre ha habido momentos de rebeldía humana, donde el hombre, la mujer pretenden ser pequeños dioses, dioses de barro, diosecitos de sí mismos y desconocen al Dios todo poderoso, al Dios creador, al Dios redentor; cuando esto ocurre el ser humano se entrega a sus vicios, a sus pasiones, a sus desenfrenos, a la violencia y la injusticia propia de una naturaleza humana egoísta; y luego, como cíclicamente se ha dado a lo largo de miles de años de historia, vienen períodos de purificación. Hoy nos preguntamos, si la pasada pandemia del Covid 19, si las crisis de las guerras Rusia versus Ucrania con la amenaza de que sea una guerra más global, si la economía mundial y la inflación que hoy tenemos en muchos países, ¿no son signos que nos hablan, de que Dios quiere purificar al hombre?, ¿hacerlo más humilde en su corazón?, ¿hacerlo más sensible y más justo a las necesidades de los demás?, ¿acaso no es lo que ocurrió cuando el hombre ensoberbecido inició la llamada Segunda Guerra Mundial en aquel fatídico septiembre de 1939?; ¿y que acontece después de un período de purificación de 6 años de guerra 1939 – 1945?, que la humanidad empobrecida, humillada, pero entiéndase también purificada, más sabia, despierta lazos de solidaridad, proyectos políticos, sociales, de reconciliación, de reconstrucción en numerosos países. El ser humano después de vivir situaciones dolorosas, con un corazón humillado, aprende a reconocer que él no es todopoderoso y por el contrario aprende a mirar a Dios y a caminar en su presencia. Con razón, hoy se nos invita no a mirar atrás como lo hizo la esposa de Lot, sino a poner nuestra mirada en Jesús, revelación de Dios, y aunque nos parezca que el Señor duerme y está desentendido, Él nos salva con poder como lo hizo precisamente con Lot, sacándolo de Sodoma y Gomorra unas horas antes de la gran erupción volcánica de la lluvia de fuego y azufre del cielo, y como lo hizo con poder al calmar la tormenta en el mar de Galilea, y por eso decían asombrados los discípulos: “Quién es este hombre, que hasta el viento y el mar obedecen sus órdenes”. Que el Señor te bendiga en abundancia en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 8, 23-27 Lectura del día de hoy Libro del Genesis 19, 15-29: En aquellos días, los ángeles urgieron a Lot: -Vamos, toma a tu mujer y a tus dos hijas que están aquí, para que no perezcan por culpa de Sodoma. Y como no se decidía, les agarraron de la mano a él, a su mujer y a las dos hijas -el Señor los perdonaba-, los sacaron y los guiaron fuera de la ciudad. Y cuando los sacaron fuera, le dijeron: -Ponte a salvo; no mires atrás. No te detengas en la vega ponte a salvo en los montes, para no perecer. Lot les respondió: -No, por favor. Vuestro siervo ha alcanzado vuestro favor, pues me habéis tratado con gran misericordia, salvándome la vida yo no puedo ponerme a salvo en los montes, la desgracia me alcanzará y moriré. Mira, hay ahí cerca una ciudad pequeña, donde puedo refugiarme y salvar la vida. La ciudad es pequeña, y yo quedaré vivo. Le contestó: -Accedo a lo que pides, no arrasaré la ciudad que dices. Aprisa, ponte a salvo allí, pues no puedo hacer nada hasta que llegues allá. Por eso se llama la ciudad Zoar. Salía el sol cuando Lot llegó a Zoar. El Señor hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego desde el cielo. Arrasó aquellas ciudades y toda la vega; los habitantes de las ciudades y la hierba del campo. La mujer de Lot miró atrás, y se convirtió en estatua de sal. Abrahán madrugó y se dirigió al sitio donde había estado delante del Señor. Miró en dirección de Sodoma y Gomorra, toda la extensión de la vega, y vio humo que subía del suelo, como humo de horno. Cuando el Señor destruyó las ciudades de la vega, se acordó de Abrahán y sacó a Lot de la catástrofe, al arrasar las ciudades en que había vivido Lot. Salmo del día de hoy Salmo 25,2-3.9-10.11-12: Tengo ante los ojos, Señor, tu bondad. Escrútame, Señor, ponme a prueba, sondea mis entrañas y mi corazón; porque tengo ante los ojos tu bondad, y camino en tu verdad. No arrebates mi alma con los pecadores, ni mi vida con los sanguinarios, que en su izquierda llevan infamias, y su derecha está llena de sobornos. Yo, en cambio, camino en la integridad; sálvame, ten misericordia de mí. Mi pie se mantiene en el camino llano, en la asamblea bendeciré al Señor. Evangelio del día de hoy Evangelio de san Mateo 8, 23-27: En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto se levantó un temporal tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron los discípulos y lo despertaron gritándole: -¡Señor, sálvanos, que nos hundimos! Él les dijo: -¡Cobardes! ¡Qué poca fe! Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma. Ellos se preguntaban admirados: -¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen! Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús. | |
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| dc.subject | Fe | |
| dc.subject | Indiferente | |
| dc.subject | Jesús camina a tu lado | |
| dc.subject | Jesús está contigo | |
| dc.subject | Jesús no te abandona | |
| dc.subject | Necesidades | |
| dc.subject | Presencia de Dios | |
| dc.subject | Proteger | |
| dc.subject | Recto obrar | |
| dc.subject | Silencioso | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Sodoma y Gomorra! | |
| dc.title.alternative | Presencia de Dios |
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