¡Jesús te llama amorosamente!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Cominicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2023-10-16T22:55:59Z | |
| dc.date.available | 2023-10-16T22:55:59Z | |
| dc.date.issued | 2023-09-21 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES En la fiesta de san Mateo, el evangelio de hoy nos presenta el llamado que Jesús hace a este publicano. Reconozcamos que de alguna manera, más allá de ser un pecador, Jesús lo convoca a una misión especial, y la respuesta inmediata y generosa de Mateo, es modelo de respuesta a Dios para todos nosotros. Pero reconozcamos unos momentos especiales en la vida de san Mateo y de alguna manera proyectemos estas sabidurías para nosotros. La primera, reconoce que Dios siempre tiene la iniciativa de buscar y llamar al hombre, el Papa Francisco utiliza una expresión quizás muy argentina: “Dios nos primerea, nos llama primero, no deja de buscarnos”. Nos dice el evangelista que Jesús vio a Mateo, le habló y lo llamó, lo invita a iniciar un nuevo camino diciéndole: “Sígueme, quiere darle un nuevo sentido a su vida”. En una segunda sabiduría, Mateo responde a Dios con prontitud, desprendimiento y alegría. Nos dice el texto bíblico que Mateo se levantó inmediatamente y siguió a Jesús, nos dice que responde a Jesús pasando de la muerte, de su situación de pecado a la vida nueva que le ofrece el Señor, se sienta a compartir la mesa de alimentos que es compartir la vida con Jesús y otros publicanos, y sobre todo, no teme relativizar su trabajo, perder su empleo y las ganancias que no eran pocas como recaudador de impuestos. Hoy, estás llamado tú y yo, de alguna manera, a relativizar ciertas seguridades del mundo, para poder responder con más generosidad al llamado del Señor. En un tercer momento reconocemos, que Jesús cuando llama a Mateo, muestra que tiene una mirada universal, que no discrimina a ningún hombre por su vida, ciertamente rechaza el pecado de Mateo pero lo acoge como pecador y nos da una lección: “Nadie está más lejos de levantarse como aquel que no se reconoce caído”, Mateo se reconocía caído, un hombre ambicioso cobrando impuestos para Roma y seguramente robando para él, pero fue capaz de superarse. Hoy cada uno de nosotros preguntémonos ¿qué nos hace caer?, ¿la envidia?, ¿los rencores?, ¿la ambición?, ¿el orgullo?, ¿la lujuria?, una adicción a un vicio que te hace caer; estamos llamados a levantarnos, pero el primer paso es reconocernos caídos y necesitados de iniciar una vida nueva, como lo hizo Mateo levantándose y siguiendo a Jesús. Decimos en un cuarto momento, que no nos podemos escandalizar del error ajeno, cuando andamos juzgando de los demás, nos parecemos tanto a los fariseos de los tiempos de Jesús. No andemos mirando la caída del otro: es que mi prima, mi cuñada, mi esposo, mi hermana, no nos rasgamos los vestidos para decirnos con falsa humildad, siquiera yo no soy así. La gran verdad que acompaña todos los seres humanos, es que todos de una manera o de otra somos pecadores, que nos encanta fungir como jueces de los demás y discriminar a una persona, ya no solo por su color de piel, su condición socioeconómica pobre, porque no es útil a la sociedad, sino que discriminamos por sus conductas, por sus realidades morales. Terminemos nuestra reflexión diciendo, que Jesús en el evangelio de hoy, nos enseña la gran certeza que nunca podemos olvidar en la vida, ¡el amor de Dios! A partir de un antiguo refrán judío, Jesús dice a los suyos: “No necesitan de médico los sanos sino los enfermos”, Jesús nos dice: “Aprended antes que de la Torá judía, aprender la capacidad de perdonar”, en efecto afirmará: “Quiero misericordia que no sacrificios rituales”. Hoy podemos saber mucho de catecismo, de normas litúrgicas y normas canónicas de la Iglesia, pero lo importante es saber la esencia del evangelio y practicarla, la misericordia, la justicia, el perdón. Terminemos diciendo, que Jesús vino a crucificarse no propiamente por los santos de su tiempo, vino a crucificarse no propiamente por su familia, las personas buenas y sus seres queridos, no, Jesús vino a compartir la vida y a crucificarse por los injustos, por los que no cuentan para el mundo, por los que son señalados para la sociedad. En efecto Él lo ha señalado, lo ha dicho: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”. Que el Señor te bendiga en este día, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 9, 9-13 Lectura del día de hoy Ef 4,1-7.11-13: El ha constituído a unos, apóstoles; a otros, evangelizadores. Hermanos: Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vinculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo. Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelizadores, a otros, pastores y maestros, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud. Salmo del día de hoy Sal 19/ 18,2-3.4-5: A toda la tierra alcanza su pregón. El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra. Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje. Evangelio del día de hoy Mt 9, 9-13: Sígueme. El se levantó y lo siguió. En aquel tiempo, vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: -Sígueme. El se levantó y lo siguió. Y estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: -¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores? Jesús lo oyó y dijo: -No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa «misericordia quiero y no sacrificios»: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús. | |
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| dc.subject | Buscar | |
| dc.subject | Iniciativa | |
| dc.subject | Llamado de Jesús | |
| dc.subject | Rechazar el pecado | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Jesús te llama amorosamente! | |
| dc.title.alternative | Misericordia |
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