¡Detrás de toda prueba hay un propósito!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2025-03-21T16:30:42Z | |
| dc.date.available | 2025-03-21T16:30:42Z | |
| dc.date.issued | 2025-03-21 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES En lo personal, uno de los textos que más me gusta de todo el libro del Génesis, que por estos días estamos leyendo de manera meditativa como primera lectura en la liturgia de cada jornada, es el texto de José, hijo de Jacob, vendido por sus hermanos a unos comerciantes madianitas por literal envidia, odio, violencia, incomprensión contra el pequeño José, que era el preferido de su padre, Jacob, porque le había nacido en la ancianidad y le premiaba poniéndole trajes un poco más lujosos, pero además le valoraba porque tenía unos sueños especiales a manera de una especie de oráculos y había una interpretación de estos sueños que le hacía un hombre único y distinto. Entre el grupo de los diez hermanos del joven José, sólo Rubén y Judá proponen a sus hermanos no matar a José cuando lo encuentran en el desierto, sino que en principio dejarlo en un pozo de agua o aljibe y luego venderlo a unos comerciantes de Madián o comerciantes madianitas, y luego conoceremos esta historia fascinante como José es llevado a Egipto y a la corte del faraón como esclavo por estos comerciantes madianitas, se gana el favor del faraón, ocupa un lugar importante hasta el punto de ser el segundo en el imperio de los egipcios, y luego ayudar a su pueblo a suplir la hambruna terrible que vivió, dando José ahora como aparentemente de la corte egipcia y como tal, dando alimento a su pueblo hebreo hambriento. Pero no es solamente la historia de Génesis 37, en Mateo 21 encontramos otra parábola, la de los viñadores asesinos, aquellos a quienes se les había alquilado, arrendado una finca, un viñedo para producir frutos y cuando el dueño de la finca envía algunos de sus trabajadores (entiéndase el dueño del viñedo, Dios, el envío de sus trabajadores, los profetas, y luego de su Hijo, Jesús), y a uno lo apalean, a otro lo apedrean y al Hijo lo matan, indicando la dureza de corazón, la violencia, la ambición de dinero de estos viñadores asesinos u homicidas, y luego la suerte que ellos correrán, la muerte por haber desechado a Cristo, la piedra angular. Pero saquemos conclusiones para nuestra vida, a propósito de estas dos preciosas lecturas cargadas de sabiduría, de enseñanza, de mensaje para nuestra vida. Primera gran enseñanza, la envidia, el odio, la persecución de los malos es tan antigua como el hombre, ha existido desde siempre. No podemos pensar en nada distinto cuando pensamos o reflexionamos en Caín, que mata a su hermano, Abel, porque su sacrificio ritual religioso ofrendado a Dios es más agradable que el de Caín (el primer fratricidio, asesinato entre hermanos en la historia narrada así en la Sagrada Escritura). Hoy no te escandalices, no te desanimes, no te acobardes por la envidia, el odio, la persecución, la difamación, la incomprensión de algunos intrigantes, envidiosos, ambiciosos que siempre han existido, no puedes dejar de hacer el bien, aunque a otros les arda el corazón. Jesús lo profetizó: “Quien aprenda a relativizar familia y bienes recibirá 100 veces más en esta vida con persecuciones (nunca lo olvidemos, con persecuciones) y en la era futura, la vida eterna, la salvación, el estar en el Reino de los cielos”. Pero hay una segunda enseñanza para nuestra vida, y es que el hombre bueno, el hombre y la mujer justos, están llamados a revestirse de paciencia, fortaleza, resiliencia más allá de las adversidades, las incomprensiones, las pruebas y los sufrimientos humanos. No puede el hombre bueno dejar de ser sal que sazone la vida del mundo, luz que ilumine la oscuridad de esta humanidad, porque si no somos sal de la tierra y luz del mundo como creyentes ¿quién cumplirá esa misión? Nuestro mundo será más insípido, nuestra vida más oscura, la humanidad más confundida. Tú y yo, creyentes, revistámonos de paciencia, fortaleza, resiliencia y fe en el Señor cuando nos sobrevengan pruebas, dificultades, incomprensiones como las que vivió José en el antiguo testamento o como las que vivieron en la parábola de los viñadores asesinos, los trabajadores y el hijo del dueño de la viña. Es parte de la existencia humana y siempre viene a mi mente una frase monumental que me ha iluminado muchísimo de uno de los hombres que yo más admiro en el cristianismo, san Agustín, cuando afirma: “Que la fuerza espiritual de un hombre no se mide sólo por el bien que hace, sino por el mal que resiste”. Hoy te invito siguiendo esa máxima de este gigante, san Agustín, aprender que tu vida cristiana no se mide sólo por las obras buenas que haces en otros, sino por tu fortaleza, resiliencia, esperanza que viene de una profunda fe en Dios, frente al mal, la maledicencia, la calumnia, la persecución que puedas sufrir y padecer a manos de los intrigantes, envidiosos, malvados de esta tierra. Pero viene una tercera enseñanza, tal vez la más impresionante de todas, Dios y oigan esto, Dios construye bien del mal, sólo Dios escribe derecho en renglones torcidos. Explicamos un poco este aforismo bíblico y señalamos que más allá de lo que humana y coloquialmente llamamos “los torcidos humanos, las trampas, las intrigas de los hombres”, sólo Dios es capaz de enderezar y sacar bondad, bendición y bien de una aparente injusticia, atropello, violencia, iniquidad de los malvados. Mira que José, que fue objeto de la envidia y la violencia de sus hermanos, fue instrumento de Dios para ayudar a calmar y paliar el hambre de su pueblo, Israel, cuando fue el lugarteniente, el mayordomo del palacio del faraón egipcio, que ganándose su confianza les dio alimento para que no murieran de hambre. Pero más aún en la parábola de los viñadores asesinos (imagen de Cristo sacrificado en la cruz por los fariseos, escribas, sumos sacerdotes, sanedrín judío) es la imagen del hombre inocente y de donde el acto de esa crucifixión de un inocente, brota la mayor obra de redención para la humanidad, el perdón de nuestros pecados y la vida nueva que sólo nos viene de Dios. ¡Qué impresionante cómo nuestra fe debe estar en Jesús la piedra angular desechada por los arquitectos! Y aprendamos, como dirá la parábola evangélica: “A dar frutos de vida eterna, porque por esos frutos seremos juzgados en la eternidad, si no damos frutos, moriremos”. Señor, que no nos asuste ni nos acobarde la maldad de los malos, que con fe en ti entendamos que tú eres el único que sabe enderezar los renglones, las líneas torcidas de los hombres, que tú eres el único que está detrás de toda prueba y que allí hay un propósito de amor y de bendición futura para nuestras vidas. Que el Señor te bendiga en abundancia en este día. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO San Mateo 21, 33-43. 45-46 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: del libro del Génesis. 37, 3-4. 12-13a.17b-28 Israel amaba a José más que a todos los otros hijos, porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas. Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo y le negaban el saludo. Sus hermanos trashumaron a Siquén con los rebaños de su padre. Israel dijo a José: «Tus hermanos deben de estar con los rebaños en Siquén; ven, que te voy a mandar donde están ellos». José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. Ellos lo vieron desde lejos y, antes de que se acercara, maquinaron su muerte. Se decían unos a otros: «Ahí viene el soñador. Vamos a matarlo y a echarlo en un aljibe; luego diremos que una fiera lo ha devorado; veremos en qué paran sus sueños». Oyó esto Rubén, e intentando salvarlo de sus manos, dijo: «No le quitemos la vida». Y añadió: «No derramen sangre; échenlo en este aljibe, aquí en la estepa; pero no pongan las manos en él». Lo decía para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre. Cuando llegó José al lugar donde estaban sus hermanos, lo sujetaron, le quitaron la túnica, la túnica con mangas que llevaba puesta, lo cogieron y lo echaron en un pozo. El pozo estaba vacío, sin agua. Luego se sentaron a comer y, al levantar la vista, vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma, bálsamo y resina de Galaad a Egipto. Judá propuso a sus hermanos: «¿Qué sacaremos con matar a nuestro hermano y con tapar su sangre? Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pongamos nuestras manos en él, que al fin es hermano nuestro y carne nuestra». Los hermanos aceptaron. Al pasar unos mercaderes madianitas, tiraron de su hermano; y, sacando a José del pozo, lo vendieron a unos ismaelitas por veinte monedas de plata. Estos se llevaron a José a Egipto. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo de Hoy: Salmo 105(104), 16-17. 18-19. 20-21 Recuerden las maravillas que hizo el Señor. Llamó al hambre sobre aquella tierra: cortando el sustento de pan; por delante había enviado a un hombre, a José, vendido como esclavo. Recuerden las maravillas que hizo el Señor. Le trabaron los pies con grillos, le metieron el cuello en la argolla, hasta que se cumplió su predicción, y la Palabra del Señor lo acreditó. Recuerden las maravillas que hizo el Señor. El rey lo mandó desatar, el Señor de pueblos le abrió la prisión, lo nombró administrador de su casa, señor de todas sus posesiones. Recuerden las maravillas que hizo el Señor. Evangelio de Hoy: Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 21, 33-43. 45-46 En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchen otra parábola: “Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su hijo diciendo: ‘Tendrán respeto a mi hijo’. Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: vengan, lo matamos y nos quedamos con su herencia’. Y agarrándolo, lo sacaron de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?”». Le contestan: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». Y Jesús les dice: «¿No han leído nunca en la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”? Por eso les digo que se les quitará a ustedes el Reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos». Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque intentaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta. Palabra del Señor». Gloria a ti Señor Jesús. | |
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| dc.identifier.uri | https://drive.google.com/file/d/1MaXv1uhEXDGBQ8YCpwgVPz-ZTvRqSfWw/view?usp=drive_link | |
| dc.subject | Afrontar envidias | |
| dc.subject | Afrontar incomprensiones | |
| dc.subject | Afrontar persecuciones | |
| dc.subject | Dios construye bien del mal | |
| dc.subject | Dios nos da la fe | |
| dc.subject | Fortaleza en el sufrimiento | |
| dc.subject | Lógica de Dios | |
| dc.subject | Paciencia | |
| dc.subject | Preceptos de Dios | |
| dc.subject | Resiliencia | |
| dc.subject | San Mateo | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Detrás de toda prueba hay un propósito! | |
| dc.title.alternative | Propósito de Dios |
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