¡Cuidado con los falsos profetas!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Comunicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2025-11-25T20:42:55Z | |
| dc.date.available | 2025-11-25T20:42:55Z | |
| dc.date.issued | 2025-11-25 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES ¡Cuidado con los Falsos Profetas! En un texto extraño y cargado de simbolismo, el profeta Daniel le habla al rey Nabucodonosor a propósito de una visión que tiene, “donde aparece una estatua gigante de un brillo extraordinario que resplandecía ante el rey, con aspecto terrible la estatua. Tenía la cabeza de oro fino, el pecho y los brazos de plata, el vientre, los muslos de bronce, las piernas de hierro y los pies de hierro mezclados con barro”. Nos dice “que aparece una piedra que se desprende sin intervención humana, que choca con los pies de hierro y barro de la estatua monumental y la va deshaciendo en mil pedazos”. Y ante la interpretación de este sueño, Daniel le dirá a Nabucodonosor: “Tú eres la cabeza de oro de esa estatua, te sucederá otro reino menos poderoso. Después un tercer reino de bronce que dominará sobre todo el orbe. Y después vendrá un cuarto reino, fuerte como el hierro que destroza y machaca, y así destrozará y triturará a todos. Los pies y los dedos (dirá Daniel a Nabucodonosor el rey). Los pies y los dedos que viste mezclados el hierro con barro de alfarero, representan el reino dividido, aunque conservará algo del vigor de antaño”. Esta interpretación del sueño de Nabucodonosor utilizando diversos metales oro, plata, bronce, hierro; y utilizando también el barro. Nos habla precisamente de lo que se sucederá en el tiempo con sucesivos reinados. Después del reinado babilonio, vendrá el reinado de los medos, luego el de los persas, luego el de los griegos; y así este se detalla un poco más, porque es el reinado de los griegos el que mejor conoce el autor del Libro de Daniel. Hoy reconocemos también que esa piedra que ha caído sin intervención humana es la aparición del Reino de Dios que durará por siempre. En la fase final se concluye esta afirmación cuando dice “el sueño tiene sentido y la interpretación es cierta”. Daniel, célebre por interpretar los sueños del rey, nos muestra como la acción de Dios se va aconteciendo, se va sucediendo, se va dando en la historia humana. Y así ha sucedido no solamente con los judíos en tiempos del exilio en Babilonia y luego con otros reinos; sino que Dios normalmente habla a través de circunstancias y situaciones temporales, cósmicas, naturales, y es al hombre a quien le corresponde interpretar la acción de Dios, la actuación de Dios, la intervención de Dios en nuestra historia personal. Pero pasemos al evangelio de hoy por demás muy perturbador a propósito de la pregunta que un espontáneo le hace a Jesús “en el sentido del Templo de Jerusalén, de la belleza del mismo”. Jesús le responderá de manera enigmática: “Que llegan los días en que no quedará piedra sobre piedra del majestuoso edificio del Templo de Jerusalén, sino que todo será destruido”. Y aquel que le pregunta “Maestro Jesús, ¿cuándo va a suceder esto?” Él, evitando una respuesta directa, afirmará: “Que nadie los engañe, porque muchos vendrán en mi nombre, pero serán falsos profetas y tendrán que ocurrir primero guerras, revoluciones, también terremotos, hambres y pestes, luchas de reinos contra reinos y fenómenos cósmicos en el cielo. Pero el final no vendrá enseguida”. De este evangelio saquemos cuatro enseñanzas para nuestra vida. Primera, la destrucción del Templo de Jerusalén anunciada o profetizada por Jesús en el evangelio de hoy. En el fondo, es el final de toda una etapa en la historia de la salvación que se concluye con la destrucción del Templo, el término de la ciudad de Jerusalén. La misión de la Iglesia en el anuncio del evangelio y la venida del Hijo del Hombre que traerá la plenitud del Reino de Dios. Pero tenemos que reconocer que esta destrucción del Templo y de la ciudad no significa la llegada del final de los tiempos. En una segunda enseñanza reconozcamos, que el gran Templo para el pueblo de Israel, el Templo de Jerusalén es símbolo de la fe de la nacionalidad, de la alianza y de la presencia de Dios. Ellos en principio pensaban que él no podía ser destruido, pero sí lo fue, y está representando el final de la antigua alianza entre Dios y el pueblo de Israel y el fin de una religiosidad legalista, farisea, cultual. Y nos está mostrando que el nuevo Templo es Cristo y la humanidad, y que debemos de adorar a Cristo en espíritu y en verdad. Pero habrá una tercera enseñanza a propósito del evangelio de hoy. Y es que tenemos que discernir entre los verdaderos y los falsos profetas, entre aquellos que hablan en nombre de Dios y otros que son impostores, anunciadores de catástrofes, falsos, falsos en el anuncio del Reino de Dios. Hoy cuidémonos en estos tiempos de crisis política, social, climática, ambiental; como aflora cierta fiebre escatológica, cierta mentalidad del final de la historia y buscamos salvadores inmediatos y soluciones rápidas a nuestros problemas. Abundan por doquier líderes políticos, gobernantes, profetas de catástrofes que dicen tengo la verdad, hablo en nombre de Dios; la ideología política que anuncio es la verdadera. Pero Jesús reitero nos advierte, cuídense, no sigan a esos falsos profetas que muchos los seguirán y engañados se perderán. En una cuarta enseñanza y final. Se nos habla de la persecución, se nos habla de guerras, se nos habla de fenómenos cósmicos, se nos habla de las dificultades que sufrirán los seguidores de Jesús por ser fieles al evangelio. En la historia de 2000 años de la Iglesia hemos visto que la fidelidad a Cristo trae persecución y es una realidad unánimemente sostenida por la tradición del Evangelio y de la Iglesia. La verdad es que el rechazo y el conflicto han sido el destino histórico de Jesús y de muchos de los seguidores de Jesús. Y frente a esa conflictividad, ese rechazo, esa persecución, se nos pide paciencia, fortaleza, coraje para dar testimonio de esperanza más allá de las pruebas y de los sufrimientos que trae la vida. Hoy oremos por tantos creyentes perseguidos con saña hasta dar su vida y derramar su sangre en países de mayoría musulmana en África, Nigeria, por ejemplo, donde hay un genocidio silencioso de cristianos. Y digo silencioso porque la gran prensa mundial habla de las guerras en Ucrania o recientemente en Gaza; pero no hablan del sufrimiento de tantos cristianos perseguidos en África, en países del Medio Oriente o del sufrimiento de la Iglesia clandestina en China, donde el Partido Comunista de esa gran nación asiática, a su libre voluntad, nombra obispos o encarcela obispos y sacerdotes según sean leales a la ideología política del Partido Comunista de esta nación. Hoy reconozcamos también que hay un martirio y una persecución en el mundo de Occidente, donde los creyentes son despreciados, a veces marginados, denostados, burlados simplemente porque creemos en Jesús y queremos ser fieles al mensaje y a los valores de amor, de compasión y de servicio en la vida que anunció Jesús. El mundo del capital, el mundo de la riqueza, el mundo de los avivatos y de los tramposos, no entiende el Evangelio de Jesús. Por eso este texto de hoy sobre la persecución y sobre el final de los tiempos se cumple perfectamente en el siglo XXI. Y podemos decir que no debemos de escandalizarnos o alarmarnos porque Jesús ya lo había profetizado. Señor, danos coraje, danos valentía frente a la incomprensión humana, la persecución moral en América, en Europa; o la persecución de sangre en África, Oriente Medio y países de mayoría musulmana o mayoría comunista. Que el buen Dios te bendiga en abundancia en este día. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Lucas 21, 5-11 Lecturas del día de Hoy: Primera Lectura: de la profecía de Daniel 2, 31-45 En aquellos días, dijo Daniel a Nabucodonosor: -Tú, rey, viste una visión: una imagen majestuosa, una imagen gigantesca y de un brillo extraordinario; su aspecto era terrible. Tenía la cabeza de oro fino, el pecho y los brazos de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro, y los pies, de hierro mezclado con barro. Mientras estabas mirando, una piedra se desprendió sin intervención humana, chocó con los pies de hierro y barro de la estatua y la hizo pedazos; del golpe se hicieron pedazos el hierro y el barro, el bronce, la plata y el oro, triturados como tamo de una era en verano, que el viento lo arrebata y desaparece sin dejar rastro. Y la piedra que había deshecho la estatua creció hasta hacerse una montaña enorme que ocupaba toda la tierra. Este era el sueño; ahora explicaremos al rey su sentido. Tú, oh rey, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha entregado el reino y el poder, y el dominio y la gloria a quien ha dado poder sobre los hombres dondequiera que vivan, sobre las bestias del campo y las aves del cielo, para que reines sobre todos ellos, tú, eres la cabeza de oro. Te sucederá un reino de plata, menos poderoso; después, un tercer reino de bronce, que dominará a todo el orbe. Vendrá después un cuarto reino, fuerte como el hierro; como el hierro destroza y machaca todo, así destrozará y triturará a todos. Los pies y los dedos que viste, de hierro mezclado con barro de alfarero, representan un reino dividido, aunque conservará algo del vigor del hierro, porque viste hierro mezclado con arcilla. Los dedos de los pies, de hierro y barro, son un reino a la vez poderoso y débil. Cómo viste el hierro mezclado con la arcilla, así se mezclarán los linajes, pero no llegarán a fundirse, lo mismo que no se puede alear el hierro con el barro. Durante ese reinado, el Dios del cielo suscitará un reino que nunca será destruido, ni su dominio pasará a otro, sino que destruirá y acabará con todos los demás reinos, y él durará por siempre. La piedra que viste desprendida del monte sin intervención humana, y que destrozó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro, es el destino que el Dios poderoso comunica a su Majestad. El sueño tiene sentido, la interpretación es cierta. Palabra de Dios. Te alabamos Señor Salmo de Hoy: Sal Dn 3, 57.58.59.60.61 Ensalzadlo con himnos por los siglos. Criaturas todas del Señor: bendecid al Señor. Ensalzadlo con himnos por los siglos. Ángeles del Señor: bendecid al Señor. Ensalzadlo con himnos por los siglos. Cielos: bendecid al Señor. Ensalzadlo con himnos por los siglos. Aguas del espacio: bendecid al Señor. Ensalzadlo con himnos por los siglos. Ejércitos del Señor: bendecid al Señor. Ensalzadlo con himnos por los siglos. Evangelio de Hoy: Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 5-11 En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: -Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido. Ellos le preguntaron: -Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder? Él contestó: -Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usando mí nombre, diciendo: «Yo soy», o bien «el momento está cerca»; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá enseguida. Luego les dijo: -Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús | |
| dc.identifier.uri | https://repositorioamencomunicaciones.com/handle/123456789/1144 | |
| dc.subject | Amor | |
| dc.subject | Anunciadores | |
| dc.subject | Aprender a discernir | |
| dc.subject | Catástrofes | |
| dc.subject | Impostores | |
| dc.subject | No seguir falsos profetas | |
| dc.subject | No ser engañados | |
| dc.subject | Reconocer lo que viene de Dios | |
| dc.subject | Sabiduría | |
| dc.subject | San Lucas | |
| dc.subject | Terminar perdidos | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Cuidado con los falsos profetas! | |
| dc.title.alternative | Falsos profetas |
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