¡Levántate!
| dc.contributor.author | Fundación Amén Cominicaciones | |
| dc.date.accessioned | 2023-10-14T02:01:47Z | |
| dc.date.available | 2023-10-14T02:01:47Z | |
| dc.date.issued | 2023-09-11 | |
| dc.description | TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES Lunes 11 de septiembre. Resulta verdaderamente impresionante, el texto de san Pablo a los Colosenses, que nos presenta hoy la primera lectura, cuando Pablo muestra no solamente al misionero, al apóstol, al evangelizador, sino al místico, al lleno de Dios en su corazón y más allá de los sufrimientos, persecuciones, humillaciones, hambres, fríos, desnudez, naufragios y traiciones que ha padecido, afirmará de manera mística: “Ahora me alegro de mis sufrimientos por ustedes, ahora completo en mi carne, en mi ser, en mi cuerpo, lo que falta a los padecimientos de Cristo en favor de su cuerpo vivo, que es la Iglesia de la cual me ha nombrado servidor, conforme al encargo que me ha sido encomendado en orden a ustedes”. Pablo aquí habla como un verdadero hombre del Espíritu, lleno de mística, no repara en las dificultades y pruebas que ha padecido en la vida, sino que sabe unirlas espiritualmente, a los dolores de Cristo en la cruz, para completar la obra redentora que el Señor Jesús realiza a través de su cuerpo místico, su cuerpo vivo, la Iglesia que ha peregrinado por 2000 años en los mares de la historia. Pero continúa el apóstol afirmando: “Que en ese anuncio de Cristo no ha dejado de enseñar a todos, tratando de buscar toda sabiduría, y esto le ha implicado una lucha denodada, fuerza de su parte, un combate sostenido para sacar adelante el proyecto, de sacar de la ignorancia a los hombres que escuchaban su mensaje”. Finalmente dirá san Pablo: “Que estamos llamados todos a alcanzar la riqueza plena de la vida de Cristo y el perfecto conocimiento del misterio de Dios revelado en su Hijo, y que en Él, en Jesús, están precisamente encerrados todos los tesoros de sabiduría, de conocimiento divinos. Pero hablemos del evangelio de hoy, a propósito de la curación que hace Jesús de un hombre que tenía la mano derecha paralizada y estando en la sinagoga en día sábado, los fariseos y escribas, eternos legalistas, quieren acusar a Jesús, si cura, si sana en un día prohibido por la ley mosaica y el desarrollo de la misma. Jesús, en tres momentos definitivos nos muestra su libertad interior y el poder para levantar la vida de hombres caídos por el sufrimiento, por la enfermedad o por otras dificultades en la vida. El primer momento lo descubrimos, cuando los fariseos y escribas acechan a Jesús para ver si cura en sábado y encontrar de qué acusarlo. El segundo momento lo descubrimos cuando Jesús pone al hombre en medio de la asamblea y le dice: “Levántate, ponte en medio”. El hombre obedece la palabra de Jesús, se levanta y se queda en pie, una actitud de acoger precisamente la vida nueva que Jesús le va a dar. Él, el Cristo, antes de hacer la acción sanadora, pregunta a la asamblea reunida en la sinagoga, ¿Qué está permitido en día sábado, si se obedece no a la literalidad de la ley, sino a su espíritu, hacer el bien o el mal?, ¿salvar una vida o destruirla?, ¿sanar a un hombre o dejarlo enfermo para siempre? La sinagoga llena de escribas y fariseos que guardan silencio, no responde. Y Jesús adolorido, echa una mirada, un poco de ira frente a todos y le dice al enfermo: “Extiende tu mano”, y es en este tercer momento que el hombre, obedeciendo a Jesús, extiende su mano y queda sanado. Hoy, Jesús, más allá de la ceguera de tantos hombres que discutían cómo acabar con Jesús y ponerle trampa, y hoy también muchos que atacan a los cristianos, ¡levántate!, es la gran palabra que dice Jesús al enfermo, al que se siente paralizado. Y si tú experimentas parálisis en tu vida, no solo y necesariamente de tu brazo derecho, sino de actitudes en tu vida que te llenan de miedo paralizante, de recuerdos del pasado, de temores y falsos respetos humanos; hoy Jesús autoritativamente te dice: levántate, inicia tu vida, levántate, vuelve a comenzar de nuevo, levántate, date una nueva oportunidad, levántate, no te quedes tirado por el piso, levántate aunque los hombres te juzguen yo no te juzgo, levántate aunque los hombres no te apoyen yo sí te apoyo, levántate, que es una expresión profundamente resucitadora, de esperanza más allá de ser sanadora y liberadora. Si te sientes caído mira una imagen de Jesús, mírala detenidamente a los ojos y siente que el Señor habla a tu corazón y te dice, no te quedes tirado en tu pecado, no te quedes esclavo de tus miedos, no te quedes paralizado por el desánimo y la desesperanza, levántate, no hay otra opción en la vida de un creyente en Cristo. Que el Señor te bendiga abundantemente en este día, en tu familia, tu trabajo, tu salud, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. | |
| dc.description.abstract | REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Lucas 6, 6-11 Lectura del día de hoy De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses 1,24-2,3: Hermanos: Me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a su pueblo santo. Dios ha querido dar a conocer a los suyos la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida cristiana: ésta es mi tarea, en la que lucho denodadamente con la fuerza poderosa que él me da. Quiero que tengáis noticia del empeñado combate que sostengo por vosotros y los de La odisea, y por todos los que no me conocen personalmente. Busco que tengan ánimos y estén compactos en el amor mutuo, para conseguir la plena convicción que da el comprender y que capten el misterio de Dios. Este misterio es Cristo, en quien están encerrados todos los tesoros del saber y el conocer. Palabra de Dios, te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo (62) De Dios viene mi salvación y mi gloria. Descansa en Dios, alma mía, porque él es mi esperanza; sólo él es mi roca y mi salvación, mi alcázar; no vacilaré. De Dios viene mi salvación y mi gloria. Pueblo suyo, confiad en él, desahogad ante él vuestro corazón, que Dios es nuestro refugio. De Dios viene mi salvación y mi gloria. Evangelio del día de hoy Del santo Evangelio según San Lucas 6,6-11: Estaban al acecho para ver si curaba en sábado. Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los letrados y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo. Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: –Levántate y ponte ahí en medio. Él se levantó y se quedó en pie. Jesús les dijo: –Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir? Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: –Extiende el brazo. Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús. | |
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| dc.identifier.uri | https://drive.google.com/file/d/1M4qpLcJ4ks-pboQTzt5wgvrdFmarxi2o/view?usp=drive_link | |
| dc.subject | Curación | |
| dc.subject | Hacer el bien | |
| dc.subject | Jesús cura | |
| dc.subject | Ley | |
| dc.subject | Libertad interior | |
| dc.subject | Sábado | |
| dc.subject | Biblia | |
| dc.subject | Evangelio | |
| dc.title | ¡Levántate! | |
| dc.title.alternative | Sanación |
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