Semana Santa 2023
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Item ¡Gran domingo de la Resurrección del Señor!(2023-04-09) Fundación Amén ComunicacionesREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Juan 20, 1-9 Primera lectura del día de hoy Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 10, 34a. 37-43 En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: Ustedes conocen lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. A este lo mataron, colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió la gracia de manifestarse, no a todo el pueblo, sino a los testigos designados por Dios: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos. Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. De él dan testimonio todos los profetas: que todos los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo 118 R/. Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo. Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. R/. La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa. No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. R/. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. R/. Segunda lectura del día de hoy Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 1-4. Hermanos: si han resucitado con Cristo, busquen los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; aspiren a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque han muerto; y su vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes aparecerán gloriosos, juntamente con él. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. SECUENCIA Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza a gloria de la víctima propicia de la Pascua. Cordero sin pecado que a las ovejas salva, a Dios y a los culpables unió con nueva alianza. Lucharon vida y muerte en singular batalla, y, muerto el que es la vida, triunfante se levanta. ¿Qué has visto de camino, María, en la mañana? A mi Señor glorioso, la tumba abandonada, los ángeles testigos, sudarios y mortaja. ¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza! Vengan a Galilea, allí el Señor aguarda; allí verán los suyos la gloria de la Pascua. Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia que estás resucitado; la muerte en ti no manda. Rey vencedor, apiádate de la miseria humana y da a tus fieles parte en tu victoria santa. Amén Evangelio del día de hoy Lectura del santo Evangelio según San Juan 20, 1-9 El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto. Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.Item ¡Sábado Santo (Vigilia Pascual)!(2023-04-08) Fundación Amén ComunicacionesREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 28, 1-10 Primera lectura del día de hoy Lectura del libro de Génesis 22,1-18: En aquellos días, Dios puso a prueba a Abrahán, llamándole: ¡Abraham! Él respondió: Aquí me tienes. Dios le dijo: Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio en uno de los montes que yo te indicaré. Abraham madrugó, aparejó el asno y se llevó consigo a dos criados y a su hijo Isaac; cortó leña para el sacrificio y se encaminó al lugar que le había indicado Dios. Al tercer día levantó Abraham los ojos y descubrió el sitio de lejos. Y Abraham dijo a sus criados: Quedaos aquí con el asno; yo con el muchacho iré hasta allá para adorar, y después volveremos con vosotros. Abraham tomó la leña para el sacrificio, se la cargó a su hijo Isaac, y él llevaba el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a Abraham, su padre: Padre. El respondió: Aquí estoy, hijo mío. El muchacho dijo: Tenernos fuego y leña, pero, ¿dónde está el cordero para el sacrificio? Abraham contestó: Dios proveerá el cordero para el sacrificio, hijo mío. Y siguieron caminando juntos. Cuando llegaron al sitio que le habla dicho Dios, Abraham levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abraham tomó el cuchillo para degollar a su hijo; pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo: ¡Abraham, Abraham! Él contestó: Aquí me tienes. El ángel ordenó: No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ahora sé que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, tu único hijo. Abraham levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo. Abraham llamó aquel sitio , El Señor ve, por lo que se dice aún hoy, El monte del Señor ve. El ángel del Señor volvió a gritar a Abraham desde el cielo: Juro por mí mismo -oráculo del Señor-: Por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo único, te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de las ciudades enemigas. Todos los pueblos del mundo se bendecirán con tu descendencia, porque me has obedecido. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo 16: Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti. El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu mano. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. R/ Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa serena. Porque no me entregarás a la muerte, ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R/ Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha. R/ Segunda lectura del día de hoy Del Libro del Éxodo 14,15-15,1 En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: ¿Por qué sigues clamando a mí? Di a los israelitas que se pongan en marcha. Y tú, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los israelitas entren en medio del mar a pie enjuto. Que yo voy a endurecer el corazón de los egipcios para que los persigan, y me cubriré de gloria a costa del Faraón y de todo su ejército, de sus carros y de los guerreros. Sabrán los egipcios que yo soy el Señor, cuando me haya cubierto de gloria a costa del Faraón, de sus carros y de sus guerreros. Se puso en marcha el ángel del Señor, que iba al frente del ejército de Israel, y pasó a retaguardia. También la columna de nube de delante se desplazó de allí y se colocó detrás, poniéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de los israelitas. La nube era tenebrosa, y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos pudieran trabar contacto. Moisés extendió su mano sobre el mar, y el Señor hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del este, que secó el mar, y se dividieron las aguas. Los israelitas entraron en medio del mar a pie enjuto, mientras que las aguas formaban muralla a derecha e izquierda. Los egipcios se lanzaron en su persecución, entrando tras ellos, en medio del mar, todos los caballos del Faraón y los carros con sus guerreros. Mientras velaban al amanecer, miró el Señor al campamento egipcio, desde la columna de fuego y nube, y sembró el pánico en el campamento egipcio. Trabó las ruedas de sus carros y las hizo avanzar pesadamente. Y dijo Egipto: Huyamos de Israel, porque el Señor lucha en favor contra Egipto. Dijo el Señor a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes. Y extendió Moisés su mano sobre el mar; y al amanecer volvía el mar a su curso de siempre. Los egipcios, huyendo, iban a su encuentro, y el Señor derribó a los egipcios en medio del mar. Y volvieron las aguas y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército del Faraón, que lo había seguido por el mar. Ni uno solo se salvó. Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar; las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda. Aquel día salvó el Señor a Israel de las manos de Egipto. Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar. Israel vio la mano grande del Señor obrando contra los egipcios, y el pueblo temió al Señor, y creyó en el Señor y en Moisés, su siervo. Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este canto al Señor: Salmo del día de hoy Salmo Cantaré al Señor, sublime es su victoria. Cantaré al Señor, sublime es su victoria, caballos y carros ha arrojado en el mar. Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación. Él es mi Dios: yo lo alabaré; el Dios de mis padres: yo lo ensalzaré. R/ Cantaré al Señor, sublime es su victoria. El Señor es un guerrero, su nombre es El Señor. Los carros del Faraón los lanzó al mar, ahogó en el mar Rojo a sus mejores capitanes. R/ Cantaré al Señor, sublime es su victoria. Las olas los cubrieron, bajaron hasta el fondo como piedras. Tu diestra, Señor, es fuerte y terrible, tu diestra, Señor, tritura al enemigo. R/ Cantaré al Señor, sublime es su victoria. Los introduces y los plantas en el monte de tu heredad, lugar del que hiciste tu trono, Señor; santuario, Señor, que fundaron tus manos. El Señor reina por siempre jamás. R/ Cantaré al Señor, sublime es su victoria. Tercera lectura del día de hoy Lectura del libro de Ezequiel 36,16-28: Me vino esta palabra del Señor: Hijo de Adán, cuando la casa de Israel habitaba en su tierra, la profanó con su conducta, con sus acciones; como sangre inmunda fue su proceder ante mí. Entonces derramé mi cólera sobre ellos, por la sangre que habían derramado en el país, por haberlo profanado con sus idolatrías. Los esparcí entre las naciones, anduvieron dispersos por los países; según su proceder, según sus acciones los sentencié. Cuando llegaron a las naciones donde se fueron, profanaron mi santo nombre; decían de ellos: «Éstos son el pueblo del Señor, de su tierra han salido. Sentí lástima de mi santo nombre, profanado por la casa de Israel en las naciones a las que se fue. Por eso, di a la casa de Israel: Esto dice el Señor: «No lo hago por vosotros, casa de Israel, sino por mi santo nombre, profanado por vosotros, en las naciones a las que habéis ido. Mostraré la santidad de mi nombre grande, profanado entre los gentiles, que vosotros habéis profanado en medio de ellos; y conocerán los gentiles que yo soy el Señor -Oráculo del Señor-, cuando les haga ver mi santidad al castigaros. Os recogeré de entre las naciones, os reuniré de todos los países, y os llevaré a vuestra tierra. Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar. Y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos. Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios». Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo 42: Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío. Tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? R. Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío. Cómo marchaba a la cabeza del grupo, hacia la casa de Dios, entre cantos de júbilo y alabanza, en el bullicio de la fiesta. R. Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío. Envía tu luz y tu verdad; que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada. R. Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío. Que yo me acerque al altar de Dios, al Dios de mi alegría; que te dé gracias al son de la cítara, Dios, Dios mío. R. Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío. Lectura del libro de Romanos 6,3-11: Hermanos: Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Porque, si nuestra existencia está unida a él en una muerte como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya. Comprendamos que nuestra vieja condición ha sido crucificada con Cristo, quedando destruida nuestra personalidad de pecadores, y nosotros libres de la esclavitud al pecado; porque el que muere ha quedado absuelto del pecado. Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios. Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo 118: Aleluya, aleluya, aleluya . Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Diga la casa de Israel: Eterna es su misericordia. R/ Aleluya, aleluya, aleluya La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa. No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. R/ Aleluya, aleluya, aleluya La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. R/ Aleluya, aleluya, aleluya Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. R/ Aleluya, aleluya, aleluya Evangelio del día de hoy Mateo 28,1-10: Ha resucitado y va por delante de vosotros a Galilea. En la madrugada del sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y de pronto tembló fuertemente la tierra, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos. El ángel habló a las mujeres: -«Vosotras, no temáis; ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí. Ha resucitado, como había dicho. Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos: «Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis.» Mirad, os lo he anunciado.» Ellas se marcharon a toda prisa del sepulcro; impresionadas y llenas de alegría, corrieron a anunciarlo a los discípulos. De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: -«Alegraos.» Ellas se acercaron, se postraron ante él y le abrazaron los pies. Jesús les dijo: -«No tengáis miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán.» Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.Item ¡Viernes Santo!(2023-04-07) Fundación Amén ComunicacionesREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Juan 18, 1-19,42 Primera lectura del día de hoy Lectura del libro de Isaías 52, 13-53, 12 Miren, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y comprender algo inaudito. ¿Quién creyó nuestro anuncio?; ¿a quién se reveló el brazo del Señor? Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultaban los rostros, despreciado y desestimado. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca: como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, ¿quién se preocupará de su estirpe? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron. Le dieron sepultura con los malvados y una tumba con los malhechores, aunque no había cometido crímenes ni hubo engaño en su boca. El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación: verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo 31 R/. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu. A ti, Señor, me acojo: no quede yo nunca defraudado; tú, que eres justo, ponme a salvo. A tus manos encomiendo mi espíritu: tú, el Dios leal, me librarás. R/. Soy la burla de todos mis enemigos, la irrisión de mis vecinos, el espanto de mis conocidos: me ven por la calle y escapan de mí. Me han olvidado como a un muerto, me han desechado como a un cacharro inútil. R/. Pero yo confío en ti, Señor; te digo: tú eres mi Dios. En tus manos están mis azares: líbrame de mis enemigos que me persiguen. R/. Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, sálvame por tu misericordia. Sean fuertes y valientes de corazón los que esperan en el Señor. R/. Segunda lectura del día de hoy Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9 Hermanos: ya que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios, mantengamos firme la confesión de fe. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado. Por eso, compadezcamos confiados ante trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno. Cristo, en efecto, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, siendo escuchado por su piedad filial y , aun, siendo hijo aprendió sufriendo a obedecer y llevado a la consumación, se convirtió para todos los que lo obedecen, en autor de la salvación eterna. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Lectura de la pasión de Nuestros Señor Jesucristo Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan 18, 1 ─ 19, 42 C. De donde Caifás se llevaron a Jesús al pretorio. Ya había amanecido. Pero los que lo llevaron no entraron al pretorio para no quedar impuros y poder así comer el cordero pascual. Pilato salió a donde estaban ellos y les preguntó: S. ¿Qué acusación tienen contra ese hombre? C. Ellos le respondieron: S. Si no fuera un criminal, no te lo hubiéramos entregado. C. Pilato les dijo: S. Llévenselo ustedes y júzguenlo según su ley. C. Los judíos le contestaron: S. Nosotros no tenemos autoridad para dar muerte a nadie. C. Así debía cumplirse lo que Jesús había dicho para indicar la manera como iba a morir. Entró de nuevo Pilato al pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: S. ¿Eres tú el rey de los judíos? C. Jesús le respondió: † ¿Dices tú esto por tu propia cuenta, o porque otros te lo dijeron de mí? C. Pilato respondió: S. ¡Yo no soy judío! Gente de tu propio pueblo y los sumos sacerdotes vinieron aquí a entregarte. ¿Qué fue lo que hiciste? C. Jesús respondió: †No es el mundo el que me ha hecho rey. Si el título de rey me viniera de este mundo, tendría gente a mi servicio que peleara para que yo no cayera en manos de las autoridades judías. Pero mi título de rey no viene de aquí abajo. C. Pilato le dijo: S. Entonces, ¿sí eres rey? C. Jesús respondió: † Eres tú quien lo dices. Yo he nacido y venido al mundo para esto: para dar testimonio a favor de la verdad. Todo el que está por la verdad escucha mi voz. C. Pilato le preguntó: S. ¿Y qué es la verdad? C. Pero al decir esto salió de nuevo a hablar con los judíos y les dijo: S. Yo no encuentro en Él razón alguna para condenarlo. Pero es costumbre entre ustedes que yo les deje libre a alguien con ocasión de la Pascua. ¿Quieren que les deje libre al rey de los judíos? C. Ellos gritaron otra vez y dijeron: S. ¡A ese hombre no! ¡Suéltanos a Barrabás! C. El tal Barrabás era un bandido. Entonces Pilato se llevó a Jesús y lo hizo azotar. Además los soldados trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza, y lo vistieron con un manto rojo. Y se le acercaban y le decían: S. ¡Viva el rey de los judíos! C. Y le daban bofetadas. Entonces salió Pilato otra vez y les dijo a los judíos: S. Miren: aquí se lo traigo. Quiero que se den cuenta de que no encuentro en Él razón para condenarlo. C. Y salió Jesús con la corona de espinas y el manto rojo. Pilato les dijo: S. ¡Ahí tienen al hombre! C. Apenas lo vieron los sumos sacerdotes y los sirvientes, gritaron: S. ¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo! C. Pilato les dijo: S. Llévenselo ustedes y crucifíquenlo. Porque yo no encuentro en Él razón para condenarlo. C. Los judíos le replicaron: S. Nosotros tenemos una Ley, y según esa Ley tiene que morir, porque se declaró Hijo de Dios. C. Cuando oyó Pilato estas palabras, se fue atemorizando más y más; y entró de nuevo al pretorio y le preguntó a Jesús: S. ¿De dónde eres? C. Pero Jesús no le respondió. Entonces Pilato le dijo: S. ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para dejarte libre y también para crucificarte? C. Jesús le respondió: † No tendrías autoridad sobre mí si Dios no te lo permitiera. Por eso, más culpable es el que me entregó a ti. C. Al oír esto, Pilato trató de dejarlo libre. Pero los judíos gritaron: S. Si dejas libre a este, no eres amigo del emperador, porque todo el que se proclama rey se pone en contra del emperador. C. Cuando Pilato oyó estas palabras, sacó a Jesús y se sentó en el tribunal, en el sitio que llamaban “El Empedrado”, en hebreo Gabatá. Era la víspera de la Pascua, alrededor del mediodía. Entonces les dijo a los judíos: S. ¡Ahí tienen a su rey! C. Ellos gritaron: S. ¡Que muera! ¡Que muera! ¡Crucifícalo! C. Pilato les dijo: S. ¿Quieren que crucifique a su rey? C. Los sumos sacerdotes respondieron: S. ¡No tenemos más rey que al emperador! C. Entonces Pilato se lo entregó para que lo crucificaran. Se llevaron, pues, a Jesús. Y cargado con la cruz, salió de la ciudad hacia el llamado Lugar de la Calavera, o en hebreo Gólgota. Allí lo crucificaron, y con Él a otros dos: uno a cada lado, y Jesús en el centro. Pilato además mandó escribir un letrero para ponerlo encima de la cruz. Lo que estaba escrito era: “Jesús de Nazaret, rey de los judíos”. Como el sitio donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad y el letrero estaba escrito en hebreo, latín y griego, muchos judíos lo leyeron. Pero los sumos sacerdotes de los judíos le dijeron a Pilato: S. No debieras haber escrito “El rey de los judíos”, sino “Dijo que era el rey de los judíos”. C. Pilato respondió: S. Lo que escribí, escrito queda. C. Los soldados, después de que crucificaron a Jesús, se apoderaron de su ropa y la dividieron en cuatro partes, una para cada soldado, y se quedaron también con su túnica. Y como no tenía costuras, sino que estaba tejida de una sola pieza, se dijeron: S. No la rasguemos; más bien echémosla a suerte, para ver a quién le toca. C. Así debía cumplirse lo que dice la Escritura: “Se repartieron mi ropa y echaron a suerte mi túnica”. Esto fue lo que hicieron los soldados. Junto a la cruz de Jesús estaban también su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás y María Magdalena. Al ver a su madre y cerca de ella al discípulo que Él tanto amaba, Jesús le dijo: † Mujer, este es tu hijo. C. Luego dijo al discípulo. † Esta es tu madre. C. Y desde aquel momento el discípulo la recibió como su propia madre. Después, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo: † Tengo sed. C. Había allí una vasija llena de vinagre; empaparon, pues, una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca. Después de beber el vinagre, dijo Jesús: † Todo está cumplido. C. E inclinando la cabeza, entregó su espíritu. Todos se arrodillan y se hace una pausa. C. Como era víspera del sábado, los judíos le pidieron a Pilato que mandara quebrar las piernas de los crucificados y retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz hasta el día siguiente, que era un sábado muy solemne. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Pero cuando llegaron a Él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua. El que lo vio lo atestigua: su testimonio es verdadero, y él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean. Porque todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: “No le quebrarán ningún hueso”. Y otro pasaje de la Escritura dice: “Mirarán al que traspasaron”. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero a escondidas por miedo a las autoridades judías, le pidió a Pilato permiso para llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato se lo concedió. Entonces fue y se llevó el cuerpo. También fue Nicodemo, aquel que la primera vez había ido de noche a ver a Jesús, y llevó una mezcla de mirra y áloe, como unos treinta kilos. Entonces tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos, embalsamándolo con las sustancias aromáticas, según la costumbre que tienen los judíos para enterrar. En el lugar en que Jesús fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro recién excavado, en el que todavía no habían enterrado a nadie. Así, pues, como ese día era víspera del sábado judío, y ese sepulcro estaba cerca, en él sepultaron a Jesús. Palabra del Señor. Gloria ti, Señor Jesús.Item ¡Jueves Santo!(2023-04-06) Fundación Amén ComunicacionesREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Juan 13, 1-15 Primera lectura del día de hoy Lectura del libro del Éxodo 12,1-8.11-14 En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: Este mes será para ustedes el principal de los meses; será para ustedes el primer mes del año. Digan a toda la asamblea de los hijos de Israel: “El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino más próximo a su casa hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será un animal sin defecto, macho, de un año, lo escogerán entre los corderos o los cabritos. Lo guardarán hasta el día catorce del mes, y toda la asamblea de los hijos de Israel lo matará al atardecer. Tomarán la sangre y rosearán las dos jambas y el dintel de la casa donde lo coman . Esa noche comerán la carne, asada a fuego y comerán panes sin fermentar y hierbas amargas. Y lo comerán así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y se lo comerán a toda prisa, porque es la Pascua, el paso del Señor. Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto, y heriré a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde los hombres hasta los ganados; y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo el Señor. La sangre será la señal de ustedes en las casas donde habitan: cuando Yo vea la sangre, pasaré de largo ante ustedes; y no habrá entre ustedes plaga exterminadora, cuando yo hiera a la Tierra de Egipto. Este será un día memorable para ustedes, en él celebrarán fiesta en honor del Señor, de generación en generación, como Ley Perpetua, lo festejarán”. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo 116 R/. El cáliz de la bendición es la comunión de la Sangre de Cristo. ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Alzaré la copa de la salvación, invocando el Nombre del Señor. /R. Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles. Señor, yo soy tu siervo, hijo de tu esclava; rompiste mis cadenas. /R. Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando el Nombre del Señor. Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo. /R. Segunda lectura del día de hoy Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios 11, 23- 26 Hermanos: yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez les he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche que iba a ser entregado, tomó pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: Este es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía. Lo mismo hizo con eI cáIiz, después de cenar, diciendo: Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; hagan esto cada vez que lo beban, en memoria mía. Por eso, cada vez que comen de este pan y beben del cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Evangelio del día de hoy Evangelio lectura del día de hoy Evangelio según Juan 13, 1-15 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando; ya el diablo había suscitado en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la intención de entregarlo; y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro, y este le dice: Señor, ¿lavarme los pies tú a mí? Jesús le replicó: Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde». Pedro le dice: No me lavarás los pies jamás. Jesús le contestó: Si no te lavo, no tienes parte conmigo. Simón Pedro le dice: Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza. Jesús le dice: Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También ustedes están limpios, aunque no todos. Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: No todos están limpios. Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: ¿Comprenden lo que he hecho con ustedes? Ustedes me llaman “el Maestro” y “el Señor”, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros: Les he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con ustedes, ustedes también lo hagan. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor, Jesús.Item ¡Treinta monedas de plata!(2023-04-05) Fundación Amén ComunicacionesREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Mateo 26, 14-25 Lectura del día de hoy Lectura del libro de Isaías (50,4-9a): El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los discípulos. El Señor Dios me abrió el oído; yo no me resistí ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Mi defensor está cerca ¿quién pleiteará contra mí? Comparezcamos juntos. ¿Quién me acusará? Que se me acerque. Miren, el Señor Dios me ayuda, ¿quién me condenará? Palabra de Dios Te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo 69 R/. Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor. Por ti he aguantado afrentas, la vergüenza cubrió mi rostro. Soy un extraño para mis hermanos, un extranjero para los hijos de mi madre; porque me devora el celo de tu templo, y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí. R/. La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco. Espero compasión, y no la hay; consoladores, y no los encuentro. En mi comida me echaron hiel, para mi sed me dieron vinagre. R/. Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias. Mírenlo, los humildes, y alégrense, buscad al Señor, y revivirá su corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos. R/. Evangelio del día de hoy Evangelio según san Mateo 26, 14-25. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: ¿Qué están dispuestos a darme, si se lo entrego a ustedes? Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata . Y desde entonces andaba buscando ocasión para entregarlo. El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua? Él contestó: Vayan a la ciudad, a casa de quienes ustedes saben, y díganle: el Maestro dice: mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos. Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo: en verdad les digo que uno de ustedes me va a entregar. Ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro: ¿Soy yo acaso, Señor? Él respondió: el que ha metido conmigo la mano en la fuente, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero ¡ay de aquél por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! más le valdría a ese hombre no haber nacido. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: ¿Soy yo acaso, Maestro? Él respondió: Tú lo has dicho. Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.Item ¡Traición y negación!(2023-04-04) Fundación Amén ComunicacionesREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Juan 13, 21-33. 36-38 Juan Lectura del día de hoy Lectura del libro de Isaías 49, 1-6. Escúchenme, islas; atiendan, pueblos lejanos: estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre. Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano; me hizo flecha bruñida, me guardó en su bolsa y me dijo: Tú eres mi esclavo Israel, de quien estoy orgulloso. Mientras yo pensaba: En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas, en realidad mi derecho lo llevaba el Señor, mi salario lo tenía mi Dios. Y ahora habla el Señor, que desde el vientre me formó siervo suyo, para que le trajera a Jacob, para que le reuniera a Israel, tanto me honró el Señor, y mi Dios fue mi fuerza, es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra. Palabra de Dios. Te alabamos Señor. Salmo del día de hoy Salmo 71 R/. Mi boca contará tu auxilio. A Ti, Señor, me acojo: no quede yo derrotado para siempre. tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo, inclina a mí tu oído y sálvame. R/. Sé tú mi roca de refugio, el alcázar donde me salve, porque mi peña y mi alcázar eres tú. Dios mío, líbrame de la mano perversa. R/. Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza y mi confianza, Señor, desde mi juventud. En el vientre materno ya me apoyaba en ti, en el seno Tú me sostenías. R/. Mi boca contará tu auxilio, y todo el día tu salvación. Dios mío, me instruiste desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas. R/. Evangelio del día de hoy Evangelio: Juan 13, 21-33, 36-38 En aquel tiempo, Jesús, profundamente conmovido, dijo: Les aseguro que uno de vosotros me va a entregar. Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, estaba a la mesa a su derecha. Simón Pedro le hizo señas para que averiguara por quién lo decía. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó, Señor: ¿quién es? Le contestó Jesús: Aquél a quien yo le dé este trozo de pan untado. Y untando el pan se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo: Lo que tienes que hacer hazlo en seguida. Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche. Cuando salió dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en él Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Simón Pedro le dijo: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: Adonde yo voy no me puedes acompañar ahora, me acompañarás más tarde. Pedro replicó: Señor, ¿por qué no puedo acompañarte ahora? Daré mi vida por ti. Jesús le contestó: ¿Con qué darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.Item ¡La codicia mata!(2023-04-03) Fundación Amén ComunicacionesREFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO Juan 12, 1-11 Lectura del día de hoy Lectura del libro de Isaías 42, 1-7 Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien me complazco. He puesto mi espíritu sobre él, manifestará la justicia a las naciones. No gritará, no clamará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará. Manifestará la justicia con verdad. No vacilará ni se quebrará, hasta implantar la justicia en el país. En su ley esperan las islas. Esto dice el Señor, Dios, que crea y despliega los cielos, consolidó la tierra con su vegetación, da el respiro al pueblo que habita y el aliento a quienes caminan por ella: Yo, el Señor, te he llamado en mi justicia, te cogí de la mano, te formé e hice de ti alianza de un pueblo y luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la cárcel, de la prisión a los que habitan en tinieblas. Salmo del día de hoy Salmo 27 R/. El Señor es mi luz y mi salvación. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? R/. R/. El Señor es mi luz y mi salvación. Cuando me asalten los malvados para devorar mi carne, ellos, enemigos y adversarios, tropiezan y caen. R/. R/. El Señor es mi luz y mi salvación. Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo. R/. R/. El Señor es mi luz y mi salvación. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor. R/. R/. El Señor es mi luz y mi salvación. Evangelio del día de hoy Evangelio según San Juan 12, 1-11 Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres. Esto lo dijo no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echando. Jesús dijo: Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no siempre me tienen. Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron no solo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús. Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.