¡Escándalo, perdón y fe!
Loading...
Date
Authors
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Abstract
REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO
Lucas 17, 1-6
Lecturas del día de Hoy:
Primera Lectura: del libro de la Sabiduría 1, 1-7
Amad la justicia, los que regís la tierra, pensad correctamente del Señor
y buscadlo con corazón entero.
Lo encuentran los que no exigen pruebas, y se revela a los que no desconfían.
Los razonamientos retorcidos alejan de Dios, y su poder, sometido a prueba,
pone en evidencia a los necios.
La sabiduría no entra en alma de mala ley ni habita en cuerpo deudor del pecado. El espíritu educador y santo rehuye la estratagema, levanta el campo ante los razonamientos sin sentido y se rinde ante el asalto de la maldad.
La sabiduría es un espíritu amigo de los hombres, que no deja impune al deslenguado. Dios penetra en su interior, vigila puntualmente su corazón y escucha lo que dice su lengua.
Porque el espíritu del Señor llena la tierra y, como da consistencia al universo, no ignora ningún sonido.
Palabra de Dios. Te alabamos Señor.
Salmo de Hoy:
Salmo 139(138), 1-3a.3b-6.7-8.9-10 (R. 24b)
Guíame, Señor, por el camino eterno.
Señor, tú me sondeas y me conoces:
me conoces cuando me siento y me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso.
Guíame, Señor, por el camino eterno.
Todas mis sendas te son familiares;
no ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa;
es sublime, y no lo abarco.
Guíame, Señor, por el camino eterno.
¿A dónde iré lejos de tu aliento,
a dónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro.
Guíame, Señor, por el camino eterno.
Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha.
Guíame, Señor, por el camino eterno.
Evangelio de Hoy:
Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 17, 1-6
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: -Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca!
Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar.
Tened cuidado.
Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: «lo siento», lo perdonarás.
Los apóstoles le pidieron al Señor: -Auméntanos la fe.
El Señor contestó: -Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: «Arráncate de raíz y plántate en el mar», y os obedecería.
Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.
Description
TRANSLITERACIÓN REFLEXIÓN PADRE CARLOS YEPES
¡Escándalo, perdón y fe!
La primera lectura que está en el puro comienzo del Libro de la Sabiduría, uno de los llamados libros sapienciales y cuya lectura recomiendo ampliamente, hace una invitación a los gobernantes y poderosos de la tierra “para que amen la justicia, para que busquen sinceramente y con sencillez de corazón, al Dios dador de todo poder”. Y afirmará en este comienzo del Libro de la Sabiduría “que la Sabiduría divina se manifiesta a aquellos que con un corazón simple de niños no exigen pruebas y se revela, se manifiesta dicha sabiduría divina a los que no desconfían de Dios”. Por el contrario, lanzará una advertencia “cuando en un gobernante, cuando en un poderoso o cuando en un hombre de a pie hay pensamientos retorcidos, estos se alejan de Dios”. Y de alguna manera señala “que cuando el poder es puesto a prueba, el poder de Dios termina confundiendo a los insensatos de esta tierra”.
Reiterará esta primera lectura “que la sabiduría de Dios nunca podrá entrar en un corazón torcido, en un alma perversa, en un cuerpo sometido o esclavizado por el pecado. Pues el Espíritu de Dios, que es santificador y educador, huye del corazón engañado, se aleja de los pensamientos necios y también huye cuando hay obras con injusticia”.
Terminará esta primera lectura afirmando “que la sabiduría verdadera busca amistad con el ser humano. Analiza, inspecciona, entra en las entrañas del ser humano y revisa atentamente su corazón y también cuanto dice su boca”.
Por eso, en esta línea sapiencial de sabiduría, capítulo 1, está el salmo litúrgico 138, cuando, como asamblea celebrante pedimos: “Guíame, Señor, por el camino eterno”. Y decimos: “Tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto. De lejos penetras mis pensamientos, distingues mi camino y mi descanso. Todas mis sendas te son familiares”.
Y concluirá diciendo ¿a dónde iré lejos de tu aliento?, ¿a dónde escaparé de tu mirada? Si escalo el cielo, allí estás tú. Si me acuesto en el abismo, allí te encuentro”.
Pero pasemos al evangelio de Lucas, capítulo 17. Cuando encontramos tres enseñanzas preclaras para nuestra vida.
La primera, Jesús reconoce que es imposible que en la historia de la humanidad y del mundo no hayan escándalos; pero advierte: “Ay, de aquellos que provocan escándalo”.
Analicemos un poco esta palabra. La palabra escándalo viene de la lengua griega skándalon y significa la piedra que nos hace tropezar, nos hace caer. En el fondo, el escándalo es todo aquello que nos aparta de Dios, nos separa del camino de Dios. En el fondo, no sabemos reconocer lo que es bueno, lo que es malo. No sabemos distinguir lo que el Señor quiere para nosotros en este camino de la fe, de la búsqueda de Dios.
Hoy nos preguntamos ¿quién nos induce al escándalo? Y yo te pregunto ¿quién te ha abierto los ojos como la serpiente en el paraíso abrió los ojos de Eva y de Adán al comer del fruto prohibido? Encuentro que muchas personas me dicen “padre, muchas series de televisión streaming, muchos comentarios en redes sociales, muchas cosas que veo en mi pantalla del teléfono celular me han vuelto una persona maliciosa, me han enseñado caminos de trampa que nunca había imaginado. De alguna forma reconozco que el mundo tecnológico, el mundo de los medios de comunicación, a veces me enseñan el mal que nunca conocí en la familia, que nunca vi en mi círculo de hogar o de casa”. Esa es una estructura escandalosa.
Otros dicen. “Cuando veo un poderoso de la tierra, un gobernante desvergonzado, degenerado moralmente en su vida íntima y personal, en su falta de respeto al matrimonio y la familia, en su vida pública. Me escandaliza y pienso, si eso es un gobernante que debe dar ejemplo y es un degenerado moral, un pervertido y un corrupto, ¿qué puedo esperar yo, un hombre o una mujer de a pie?”
Ese es un gobernante que escandaliza, que separa de la fe en Dios, que desanima para el recto obrar, que de alguna manera nos aparta del proyecto sabio que Dios ha tenido siempre sobre nosotros.
Qué no decir de estructuras del mal, estructuras delincuenciales. Se hizo famoso un narcotraficante en nuestro país que la cultura pop o popular lo hizo un mito con su famosa frase “plata o plomo” a jueces, militares, autoridades políticas. O se dejaban comprar y vendían sus principios por plata, por dinero o si no se les mataba con el plomo que contiene una bala que sale de una pistola.
Estructuras del mal, estructuras narcotraficantes, estructuras de redes de prostitución, estructuras de opresión donde se busca solo la riqueza, máxime la explotación de un trabajador. Estructuras de maldad y de mentira en el mundo político, en el mundo empresarial, en el mundo militar, aún en el mundo de la Iglesia. Esto escandaliza. Y conozco no pocas personas que dicen, si aquel que debería de darme ejemplo no lo hace, ¿qué puedo esperar para mi vida?
Siguiendo esta misma línea de pensamiento, dirá Jesús: “Si la sal llamada a sazonar, a salar y a renovar la vida se vuelve sosa; no sirve sino para que la tiren afuera a la calle y la gente la pisotee”.
Pero pasemos al evangelio de hoy y ya no hablemos solamente de esta primera afirmación el escándalo, sino de una segunda enseñanza “perdonar siete veces que indica perdonar siempre, si una persona de corazón se arrepiente de su pecado”. Y esto hay que mirarlo desde el otro lado, no sólo desde el que perdona frecuentemente, sino desde aquella persona que se cae, que se equivoca, que peca siete veces. Esto es, constantemente mostrando la profunda fragilidad humana.
El Señor llama la atención, solo pone una condición para perdonar y es “si se arrepiente, lo perdonarás”. Tal vez es la única puerta de salida en todos los textos, en el Nuevo Testamento, donde Jesús pone como condición previa para el perdón, el arrepentimiento sincero de aquella persona que se ha equivocado.
Aplicado a nuestra vida, Dios siempre nos va a perdonar, pero siempre nos pedirá un dolor sincero, una contrición de corazón, un arrepentimiento verdadero por el dolor a nosotros mismos o el dolor a otras personas que hemos causado con ocasión de nuestro pecado.
Terminará el evangelio de hoy con una tercera enseñanza cuando dirá a los suyos “que le piden aumentar la fe”, les dirá: “Si tuvieran fe como un granito de mostaza, dirían a este arbusto de morera arráncate de raíz y plántate en el mar, y les obedecería”.
Es simplemente una alegoría para hablar de que la fe en Dios realiza imposibles humanos, recordando el pasaje bellísimo de Lucas en el capítulo 1, en la Anunciación del arcángel a María, cuando Ella ve un imposible humano ser madre, siendo virgen. Y el ángel le dirá: “Lo que para el hombre es imposible, para Dios es posible”. Y le pondrá como ejemplo su parienta Isabel, que siendo una mujer estéril también va a ser madre. Y también nos muestra que lo que para el hombre es imposible la maternidad en una mujer estéril o en una mujer virgen, para Dios es posible en las personas de Isabel la estéril y de María, la doncella virgen.
Hoy cuando pienses tu esposo no va a cambiar, este hijo no va a salir del consumo de drogas. ¿Tú vas a quedarte en esa calamidad o quiebre económica? Recuerda pedir con fe, buscar a Dios con fe y recordar que lo que parece imposible para el hombre, una sanación, una rehabilitación, un resurgir de una caída profunda. ¡Lo que parece imposible para el hombre es posible para Dios!
Que el Señor te bendiga en abundancia en este día. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.